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Mineral de Sonora mostró que puede convivir con células formadoras de hueso y abre camino a implantes personalizados: esto encontró la Unison

Investigadores de la Universidad de Sonora observaron osteoblastos vivos sobre wollastonita y una unión resistente con hidroxiapatita; el trabajo continúa en fase experimental y no demuestra todavía regeneración de hueso en pacientes.

Mineral de Sonora mostró que puede convivir con células formadoras de hueso y abre camino a implantes personalizados: esto encontró la Unison

HERMOSILLO.-Un mineral extraído en Sonora está siendo llevado del terreno de la minería al laboratorio para estudiar una aplicación muy distinta: servir como base para futuros biomateriales destinados a reparar tejido óseo.

Investigadores de la Universidad de Sonora (Unison) probaron wollastonita con osteoblastos, las células responsables de formar tejido óseo, y observaron que el material no dañó la membrana ni las células bajo las condiciones experimentales analizadas. También detectaron células vivas sobre nuevas formaciones desarrolladas en la superficie del mineral.

El proyecto es encabezado por Luis Alberto Núñez Rodríguez, académico del Departamento de Ingeniería Química y Metalurgia, quien presentó estos resultados en el International Materials Research Congress 2026, realizado en Cancún. El programa oficial del encuentro registra su trabajo como una evaluación in vitro de la citotoxicidad de biomateriales de wollastonita natural utilizando osteoblastos humanos hFOB 1.19.

Qué observaron las células sobre la wollastonita

La pregunta que buscaba responder el equipo era fundamental antes de avanzar hacia posibles aplicaciones médicas: si la forma acicular de la wollastonita podía afectar a las células al entrar en contacto con ellas.

De acuerdo con la Unison, las pruebas no mostraron daño en la membrana celular. Mediante microscopía y marcadores fluorescentes, los investigadores observaron además osteoblastos vivos sobre estructuras que aparecieron en la superficie de la wollastonita, algunas con una disposición radial semejante a una flor.

El equipo considera que ese nuevo material podría corresponder a osteoide, la matriz orgánica producida por los osteoblastos durante la formación del hueso. Sin embargo, esa interpretación todavía es una hipótesis y deberá comprobarse con estudios adicionales.

La investigación forma parte de una línea de trabajo de varios años en la Unison. Resultados anteriores del grupo ya habían evaluado propiedades bioactivas de wollastonita natural e hidroxiapatita, antes de avanzar al estudio actual con células humanas.

En Sonora, la wollastonita también tiene una relevancia territorial particular. EL IMPARCIAL ha documentado que el estado concentra recursos minerales importantes y que la mina de wollastonita referida en la entidad se encuentra en el municipio de Hermosillo.

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La unión que resistió más que las propias piezas

Otro experimento llevó el trabajo un paso más adelante. Los investigadores pusieron en contacto wollastonita con hidroxiapatita, un mineral relacionado con la composición de los huesos, y cultivaron osteoblastos para analizar si el proceso biológico podía favorecer la integración de ambos materiales.

Después del cultivo, las piezas quedaron unidas. Cuando el equipo intentó separarlas de manera mecánica, ocurrió el resultado más llamativo del trabajo: la wollastonita y la hidroxiapatita se fracturaron antes que la unión formada entre ellas.

Ese resultado no significa que el material pueda colocarse ya dentro del cuerpo humano ni demuestra que regenere una fractura en una persona. Las pruebas descritas por la universidad son experimentales y se realizaron con cultivos celulares; todavía faltan etapas para determinar mecanismos biológicos, seguridad y comportamiento en condiciones más cercanas a una aplicación clínica.

La cautela también resulta importante en otros desarrollos biomédicos recientes de la institución. Un proyecto de la Unison con torote blanco, por ejemplo, llegó a una formulación experimental en hidrogel con potencial antiinflamatorio, pero también permanece en etapas previas a cualquier uso clínico en seres humanos.

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Del mineral de Sonora a una pieza hecha para cada paciente

El posible uso futuro no se limitaría a emplear la wollastonita tal como se obtiene de la roca. El proyecto contempla aprovechar impresión 3D de polvos para producir piezas con geometrías y dimensiones específicas.

Núñez Rodríguez explicó que, en una etapa futura, esta tecnología podría utilizar información obtenida mediante estudios tomográficos para fabricar estructuras adaptadas a las características de cada paciente. Se trata todavía de una posibilidad de desarrollo, no de implantes personalizados disponibles actualmente.

La fabricación digital y el desarrollo de prototipos forman parte de otras líneas de innovación que se trabajan desde la universidad. En agosto, por ejemplo, un estudiante de la Unison participó en el desarrollo de guantes inteligentes capaces de traducir Lengua de Señas Mexicana a voz y texto.

Estudiante de Unison crea guantes inteligentes para traducir LSM a voz y texto — EL IMPARCIAL

La institución también ha llevado proyectos experimentales de materiales a espacios internacionales. Un estudiante de la Unison presentó anteriormente ante la NASA un proyecto que combina un material experimental y un sistema informático con posibilidades de validación en condiciones espaciales.

“Búho” de la Unison presenta proyecto ante la NASA — EL IMPARCIAL

Qué falta comprobar antes de pensar en un implante

El siguiente paso del equipo que estudia la wollastonita será entender con mayor detalle cómo reaccionan biológicamente los osteoblastos frente al mineral.

La Unison informó que se contemplan estudios de marcadores genéticos mediante PCR en tiempo real para analizar procesos relacionados con el calcio y la actividad celular. Los resultados también despertaron interés de investigadores de la Universidad de Guadalajara y de la UNAM, con quienes se plantearon posibles colaboraciones.

En el proyecto participan además Edgar Sandoval Petris y Perla Medina Corral, del Departamento de Ciencias Químico-Biológicas; Amed Gallegos Tabanico, del Departamento de Investigación en Física, y Sofía Elena Navarro Espinoza, del Departamento de Geología.

Por ahora, el avance permite afirmar que la wollastonita de Sonora mostró compatibilidad con osteoblastos bajo las condiciones de laboratorio reportadas y que el equipo obtuvo una unión experimental resistente con hidroxiapatita. Convertir esos resultados en un implante seguro y útil para pacientes requerirá más investigación.

Lo que encontraron los investigadores

  • Material: wollastonita natural procedente de Sonora.
  • Prueba celular: los osteoblastos permanecieron vivos y no se reportó daño de su membrana bajo las condiciones estudiadas.
  • Resultado mecánico: al separar wollastonita e hidroxiapatita después del cultivo celular, las piezas se fracturaron antes que la unión.
  • Hipótesis pendiente: el material generado sobre la superficie podría ser osteoide, pero todavía debe comprobarse.
  • Posible aplicación futura: fabricación de piezas personalizadas mediante impresión 3D; no existen todavía implantes derivados de este estudio disponibles para pacientes.

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