LIDERAZGO CON CORAZÓN
Para la presidenta de Damas Voluntarias de Cruz Roja Hermosillo, cuando las personas se involucran, la ayuda llega más lejos

Con una vocación de servicio nacida desde temprana edad, Ana Lorena Pohls conecta a la comunidad con Cruz Roja, a través de su labor como presidenta de Damas Voluntarias de la delegación Hermosillo.
Para desempeñar esta misión, Ana Pohls considera que cualidades como la empatía y la constancia han sido fundamentales para ella.
Su rol
Bajo su liderazgo, el voluntariado femenino organiza campañas de gran impacto social: la concientización sobre el cáncer de mama en octubre, visitas solidarias en diciembre a familiares de niños hospitalizados, el tradicional Juguetón en enero para niños en situación vulnerable, así como colectas escolares, boteos, capacitaciones en primeros auxilios y diversos eventos de recaudación de fondos que sostienen la operación diaria.
Pero su gestión va más allá de la logística. Ana Lorena procura también cuidar a quienes sirven. Celebrar a voluntarias y socorristas, generar espacios de convivencia y fortalecer el sentido de equipo es parte esencial de su filosofía. “Una institución fuerte nace de un equipo unido”, afirma. Su papel, asegura, es recordar que ayudar puede formar parte de la vida cotidiana.
Hoy, además, busca sembrar ese espíritu solidario en sus hijas, enseñándoles que quien da, recibe aún más. “Creo que todos podemos aportar un granito de arena y que, al final del día, lo que hacemos por los demás es lo que realmente dejamos aquí y nos llevamos en el corazón”, comparte.
Huella que trasciende
Más que cifras, Ana Lorena mide el impacto del voluntariado bajo su gestión en la confianza de la gente. “Hoy la comunidad se acerca, participa y nos busca no solo en emergencias, también en prevención y acompañamiento. Poco a poco la Cruz Roja se vuelve parte de su vida cotidiana, y cuando las personas se involucran, la ayuda llega más lejos”.
Su experiencia en el voluntariado Cruz Roja le ha dejado aprendizajes profundos: valorar la vida y el tiempo, y vivir con mayor conciencia y gratitud. “He aprendido que la solidaridad existe y está más viva de lo que imaginamos; hay muchas personas dispuestas a ayudar”, agrega.
Para las mujeres que desean seguir sus pasos, su mensaje es claro: no esperen el momento perfecto para comenzar. “El camino se aprende ayudando. Cada mujer que decide dar un poco de sí misma puede cambiar la vida de alguien”.
Finalmente, Ana Lorena invita a sumarse al voluntariado y recuerda que “Servir no te hace más grande que otros, te hace más humana y siempre deja huella”.
Sigue nuestro canal de WhatsApp
Recibe las noticias más importantes del día. Da click aquí





Grupo Healy © Copyright Impresora y Editorial S.A. de C.V. Todos los derechos reservados