Tras la estabilidad, cuando urge crecer
La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) ha enviado un mensaje claro al País: México apuesta por la estabilidad, pero a Sonora -tanto como a México-, le urge el crecimiento.

Efecto Multiplicador
La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) ha enviado un mensaje claro al País: México apuesta por la estabilidad, pero a Sonora -tanto como a México-, le urge el crecimiento.
En los Pre-Criterios 2027 (el mapa de navegación para el cierre de un ciclo y el inicio de otro), se proyecta un crecimiento económico de entre 1.8% y 2.8% para este año y de 1.9% a 2.9% el 2027, con una inflación controlada cercana al 3% y una deuda pública que se mantendría en torno al 55% del PIB.
Hacienda proyecta un optimismo moderado, estimando que la economía mexicana retomará una trayectoria de mayor dinamismo con fundamentos macroeconómicos sólidos
Para Sonora, la lectura de este documento emitido el pasado 1 de abril es obligada: Entre líneas se define si el ambicioso Plan Sonora cuenta con el respaldo fiscal necesario o si entrará en una fase de ayuno presupuestario por la normalización del déficit.
Para el ecosistema sonorense, el nuevo mapa de navegación se lee en clave del T-MEC y sectores de alta tecnología, como la fabricación de electrónicos, donde México está fortaleciendo su posición.
Sin embargo, la gran interrogante para nuestra entidad es si la “normalización fiscal” permitirá mantener el ritmo. El Gobierno federal busca reducir los Requerimientos Financieros del Sector Público (RFSP) del 4.1% del PIB este 2026 al 3.5% el 2027. Esta disciplina es necesaria para la estabilidad, pero estrecha el margen para apoyar la infraestructura de gran calado que Sonora requiere.
SINUOSO CAMINO
En un escenario internacional complejo -conflictos geopolíticos, presiones energéticas y volatilidad financiera-, los nuevos números de la SHCP son una señal de responsabilidad.
Pero también debe reconocerse que la estabilidad, por sí sola, no genera el desarrollo que deseamos en el Estado.
Hacienda plantea que el crecimiento vendrá de la inversión, el consumo y la integración con América del Norte. En este marco, México seguirá fortaleciéndose como plataforma exportadora, apoyado en una economía estadounidense que crecería alrededor de 2% ó 2.3% en los próximos años.
Sobre el papel, Sonora debería ser uno de los grandes ganadores: Frontera, vocación industrial y ubicación estratégica. Sin embargo, la realidad debilita el optimismo.
Sonora crece ‘paso a pasito’, pero por lo mismo no necesariamente se transforma.
La inversión llega, aunque no siempre es incluyente con la proveeduría local.
Las exportaciones aumentan, empero el valor agregado sonorense sigue siendo limitado.
El empleo se genera, pero no escala en productividad ni en encadenamientos (en proveeduría).
Entonces, el problema no es la falta de dinamismo; es la falta de profundidad.
El propio documento de Hacienda reconoce que la inversión será el principal motor del crecimiento. Pero también deja ver que este crecimiento será moderado y condicionado.
El déficit público se reducirá -como ya se mencionó-, lo que implica una política fiscal más restrictiva. Esto tiene una lectura directa para los estados: Habrá menos margen para expandir el gasto público.
Específicamente puede decirse que Sonora no puede esperar una avalancha de recursos federales para detonar el desarrollo. Entonces, el crecimiento económico no vendrá desde el centro; vendrá en todo caso desde la capacidad local.
SER COMPETITIVOS
El fenómeno de la relocalización de cadenas productivas ha sido presentado como una oportunidad histórica y lo es.
México mantiene niveles elevados de Inversión Extranjera Directa (IED) y una posición estratégica dentro de las cadenas de valor de América del Norte.
Pero el “nearshoring” no es automático, es competitivo.
Y en esa competencia, Sonora enfrenta retos estructurales que no pueden ignorarse: Presión sobre recursos hídricos, limitaciones en capacidad energética, cuellos de botella logísticos y una base de proveedores locales aún insuficiente.
Si la inversión opera con insumos importados, proveedores externos y, por lo tanto, baja integración local, el impacto en el desarrollo sonorense continuará siendo limitado.
Puede entonces haber crecimiento, sí, pero no habrá transformación que nos convierta en una economía cada vez más grande y sólida.
El mensaje implícito de Hacienda es contundente: México será estable, pero el desarrollo será desigual. En esta lógica, la diferencia no la hará la macroeconomía nacional, sino la estrategia regional-estatal.
En Sonora tenemos todo para atraer IED: Ubicación, industria, conectividad.
Pero enfrentamos un reto ineludible que es el dejar de ser una plataforma productiva para convertirnos en una economía integrada.
Porque en tiempos del “nearshoring”, la estabilidad es apenas el punto de partida y a Sonora le toca acelerar.
Javier Villegas Orpinela es presidente del Colegio de Economistas de Sonora, director de Correo y Telegrama y profesor en el Departamento de Economía Unison.
Twitter: @JvillegasJavier
Facebook: Javier Villegas Orpinela
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