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Fin del Jubileo

Se ha iniciado una campaña de recaudación para reconstruir sus casas.

José  Martínez Colín

VOZ DEL PAPA

1)PARA SABER

“Se cierra esta Puerta Santa, pero no se cierra la puerta de tu clemencia”. Con estas palabras, dichas el martes 6 de enero, el papa León XIV cerró la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro, poniendo fin al Año Santo.

Un tiempo de gracia que invita a la conversión, la reconciliación y a la esperanza, de la cual podemos estar firmes al haberse encarnado Dios: Jesús eligió estar con nosotros para siempre.

El Papa afirmó: “Con ánimo agradecido nos disponemos a cerrar esta Puerta Santa, seguros de que el Buen Pastor mantiene siempre abierta la puerta de su corazón para acogernos cada vez que nos sentimos cansados y oprimidos”.

Participaron en el Jubileo en el Vaticano más de 3 millones de personas. Los jubileos son cada 25 años para ofrecer la indulgencia plenaria, pero también los hay “extraordinarios” como el próximo 2033 al conmemorar los dos milenios de la muerte y resurrección de Jesús.

2)PARA PENSAR

La fe se pone a prueba en los momentos difíciles. Muchos venezolanos vivieron algo inesperado cuando el sábado 3 de enero 150 aeronaves militares estadounidenses irrumpieron el cielo venezolano para ejecutar la Operation Absolute Resolve (Operación Resolución Absoluta), que terminó con la captura de Nicolás Maduro y su esposa.

Elena Berti, señora de 78 años, dormía en su casa cuando a las 2:00 de la madrugada un proyectil explotó en el patio de su casa. Dos grandes ventanales ubicados sobre su cabeza volaron en pedazos. Su cama, puertas y paredes se rompieron.

La fuerza de la explosión fue devastadora. “¡Mi casa se destruyó!”, le comunicó por el teléfono a su hija, Patricia, quien le escribió una oración: “Oh Jesús, yo me entrego a ti, me abandono a ti, ocúpate Tú de todo”.

A Elena no le pasó absolutamente nada. “Ella siempre duerme con un Rosario en su almohada. Yo digo que es obra de un milagro, porque no hay posibilidad de sobrevivir cuando un misil cae en tu patio”, aseguró Patricia.

También Arturo, el hermano de Elena, experimentó esa protección, pues justo al dejar la sala, ésta quedó destruida. “Tiene que ser un milagro. Seis metros menos y hubiera muerto, fue la mano de Dios”, decía Enrique llorando.

Sus vecinos no se explican cómo salió con vida. La casa de sus vecinas quedó destruida. Ahí vive Gracia, quien comentó que dos días antes, colocó una imagen de la Virgen María en su mesa de noche.

“Aquí explotó mi ventana, todo se cayó, pero esta Virgen se mantuvo intacta, sin caerse… Dios existe, nos salvó. Dios está con nosotros siempre”, concluyó Gracia.

Se ha iniciado una campaña de recaudación para reconstruir sus casas.

3)PARA VIVIR

Al concluir el Jubileo el papa León XIV quiso recordar unas palabras del papa San Pablo VI, que son el mensaje fundamental: «Se resume en una palabra: “Amor”.

Porque ¡Dios es amor! Esta es la revelación inefable, de la que el Jubileo, con su pedagogía, con su indulgencia, con su perdón y finalmente con su paz… nos ha querido llenar el espíritu hoy y siempre: ¡Dios es amor! ¡Dios me ama! ¡Dios me espera y yo lo he encontrado! ¡Dios es misericordia! ¡Dios es perdón! ¡Dios, sí, Dios es la vida!».

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José Martínez Colín es sacerdote, ingeniero (UNAM) y doctor en Filosofía (Universidad de Navarra). (articulosdog@gmail.com)

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