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¡Eureka!

Cuando encontramos algo que buscábamos afanosamente ya no salimos desnudos corriendo a la calle para gritar ¡Eureka!

Miguel Ángel Lino

Cuando encontramos algo que buscábamos afanosamente ya no salimos desnudos corriendo a la calle para gritar ¡Eureka!, como lo hizo el famoso astrónomo, físico y matemático griego Arquímedes al salir volando en cueros por las calles de Siracusa vociferando ¡Lo encontré!, por haber descubierto el volumen del Oro puro...

Por mi parte -buscando por aquí y por allá- hallé el ensayo filosófico y cosmológico publicado en 1848 del escritor romántico estadounidense Edgar Allan Poe, titulado EUREKA con el subtítulo “Un poema en prosa”. Traducido al español por Julio Cortázar, quien señaló que si la obra es discutible en el plano científico; no lo es en lo poético. Texto muy extenso repleto de relatos metafísicos como se presentan en otro de sus libros: “El poder de las palabras” (que, para un servidor es libro de cabecera)...

Porque contiene valiosa información que me ha ayudado a reflexionar sobre la fuerza que tiene nuestra mente al explorar cómo el pensamiento y el lenguaje pueden influir en la creación de nuestra realidad, mostrando que cada palabra es un impulso (un átomo, una célula, una neurona) que puede generar junto con otras palabras efectos tangibles, tanto positivos como negativos.

Hemos evolucionado desde Arquímides, en el siglo III aC, hasta la presente implantación de la Inteligencia Artificial (IA) que en su vocabulario incluye la palabra heurística, técnica de la indagación y el descubrimiento para alcanzar un objetivo inmediato especialmente cuando es crítico el tiempo de cálculo.

La IA trabaja a través de modelos computacionales inspirados en el cerebro humano, que desarrollan redes neuronales artificiales para procesar información compleja y perfeccionar la emisión y el reconocimiento de la imagen y la voz.

Este meteórico avance es peliagudo porque la IA ejecuta el Aprendizaje Automático (AA) que permite que las computadoras aprendan por sí mismas y mejoren su desempeño a través del procesamiento de millones de datos.

Pongámonos aguzados ante el modelo de inteligencia artificial llamado Alucinación, el cual transmite información que no siempre es verdadera o genera contenidos que no están respaldados. Lo que provoca caos, desfalcos y fraudes...

Aún así, la IA despliega acciones muy importantes y positivas porque es un sistema que imita funciones cognitivas como el aprendizaje, la percepción, el razonamiento y la resolución de problemas en beneficio de los seres humanos...

Sin embargo, lo señalado no le interesa en lo más mínimo al marido celoso que nada sabe de la inteligencia artificial ni de la heurística; pero grita ¡Eureka!, cuando descubre la clave del celular de su esposa para fisgonear en sus mensajes.

LA PALABRA DE HOY: EUREKA

Interjección que procede directamente del griego antiguo “heuréka” que significa “lo encontré” / “lo logré”. También de la primera persona en singular tiempo perfecto del verbo “heuriskein” que significa “hallar” e “inventar”, de donde también procede el término heurística o técnica de indagación.

Ya lo sabe, si encuentra algo que estaba buscando acuciosamente, sin la necesidad de salir a la calle desnudo puede dar de brincos y maromas gritando ¡Eureka!

*- El autor es profesor de Redacción Creativa en Cetys Universidad.

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