Asuntos familiares: relatos del azar fronterizo
Hace unos pocos años, la UABC, nuestra máxima casa de estudios, publicó el libro Asuntos familiares de Miguel Ángel Lozano.

Hace unos pocos años, la UABC, nuestra máxima casa de estudios, publicó el libro Asuntos familiares de Miguel Ángel Lozano, un profesor universitario y periodista cultural que ha hecho de Mexicali su punto de interés como narrador -sin excluir otros lugares, como el puerto de Ensenada-. Este compendio de cuentos, escritos entre 2008 y 2020, ganó la Selección Anual para el Libro Universitario y puede considerarse el primer libro de este autor, su carta de presentación como literato más que como investigador de los medios de comunicación y de los hackers como figuras culturales.
Si la historia mexicalense tiene un peso considerable en los libros de Víctor Gruel y de José Salvador Ruiz, en cambio, en Lozano estamos ante un autor literario que quiere contar la vida actual de la ciudad capital de Baja California desde una perspectiva irónica, enfocada en los distintos mundos que la conforman: los domésticos, los laborales, los mitológicos. Relatos fronterizos en su búsqueda de cruzar fronteras y explorar lo imaginativo, lo absurdo, lo sórdido que ofrecen las diversas formas de vivir y comportarse de sus residentes habituales. En ese sentido, la narrativa de Miguel está más en sintonía con la prosa de morras cabronas de Elma Correa y con el estado de ánimo curioso de Nylsa Martínez, dos escritoras con las que Lozano comparte terrenos en común, experiencias de clase media en plan fronterizo.
Asuntos familiares es un título afortunado. Los cuentos de este libro se mueven en lo familiar, pero avanzan hacia lo extraño y lo fantasmagórico. Narrativa de portentos y milagros, de terrores y prodigios que escapan de lo cotidiano y marchan hacia los territorios de la imaginación a paso redoblado. Lo interesante aquí es que estos relatos están revestidos con los gestos de la normalidad, con los actos más rutinarios del diario vivir. Lozano no es un creador de mundos maravillosos sino de pesadillas que se asientan en los sitios menos legendarios: la casa, el trabajo, la calle. En ellas, sus personajes son una especie de desdoblamiento de las diferentes facetas de su propia personalidad: inquisitivos, críticos, exaltados, reflexivos. Sean figuras del animé o suicidas, aparecidos o enamorados, podemos considerar a esta reunión de narraciones especulativas, que utilizan la vieja fórmula de qué pasaría si tal o cual cosa sucediera. La aportación de nuestro autor es mostrar que, en el lugar más seguro de la realidad, el velo de las apariencias puede desgajarse, que el azar es otro nombre para llamar al destino.
Por todo lo anterior, la obra prima de Miguel Ángel es, sin duda, una ruta de ficción creativa que, aunque toma ciertos géneros como brújula, prefiere salirse por la tangente y no ser simple narrativa criminal, o relato de terror, o cuento de ciencia ficción. Su apuesta es por hacer de lo irreal un juego a compartir con sus lectores. El Mexicali que aquí surge funciona como un pretexto para describir la vida de frontera como un estudio de temperamentos sociales, como una indagación en el corazón comunitario en relación a episodios protagonizados por seres mitológicos o literarios, pero también por personajes de nuestro siglo XXI, como influencers, narcos o simples trabajadores de empresas corporativas. Una riada de mexicalenses que se comporta como si todo mundo corriera “como gallina sin cabeza”, como si nada importara más que cumplir con las expectativas del prójimo.
Al igual que otros autores mexicalenses que han utilizado la crónica periodística para elaborar sus libros, Miguel Lozano asume lo mexicalense desde distintospuntos de vista. Desde diferentes personajes. Pero, en el caso de nuestro escritor, lorelevante es que esta ciudad de frontera lohipnotiza, lo atrae para contar de ella sushistorias, sus crímenes, su vida diaria. Yasean indagaciones literarias, estamos anteuna literatura que desmenuza lo propio ynos lo entrega como un nuevo misterio pordescifrar. Ahora son los lectores los que tienen la palabra. Porque Mexicali es, antesque otra cosa, un espejismo en el desierto:un oasis lleno de relatos por contar, de crónicas por compartir. Y Asuntos familiaresasí lo demuestra: Mexicali es el centro creativo de nuestra Dimensión desconocida, denuestra Twilight Zone. ¿Quién se adentraen su horizonte fulgurante? ¿Quién se atreve a andar a la intemperie, a mediodía, enpleno verano? ¿Quién reclama esta ciudadcomo su destino comunitario, como su mitología personal, como el reservorio de susrelatos más personales? En todo caso, Miguel Lozano es esa clase de escritor: fantasma curioso en pleno desierto.
*- El autor es escritor, miembro de la Academia Mexicana de la Lengua.
Sigue nuestro canal de WhatsApp
Recibe las noticias más importantes del día. Da click aquí
Grupo Healy © Copyright Impresora y Editorial S.A. de C.V. Todos los derechos reservados