El Imparcial / Columnas /

Efectos ‘cobro de piso’

José Martín “N” llegó a un comercio del bulevar Lázaro Cárdenas, el 25 de abril pasado.

Rosa María  Méndez Fierros

José Martín “N” llegó a un comercio del bulevar Lázaro Cárdenas, el 25 de abril pasado, exigiendo a la encargada que le entregara mercancía, esto bajo la amenaza de que “él era el encargado de cuidar esa área” y que, de no acceder, le causaría daño. Cobro de piso, pues.

El 1 de mayo Gaby Ponce, propietaria del Bazar de Gaby denunció en una transmisión en directo la amenaza de la que había sido víctima.

Señaló que un tipo en motocicleta, encapuchado, la amenazó dejando un mensaje intimidatorio al interior de una caja de regalo, para que les pagara para no quemar su negocio y hacerle daño a ella y su familia.

Expresó que cerraría su negocio.

Al lugar de los hechos acudieron agentes de la Fiscalía; informaron posteriormenteque se activó el protocolo de investigación y protección a la víctima en un caso de extorsión agravada en contra de la propietaria del negocio “Bazar Gaby”, ubicado en Mexicali.

Hubo una intervención de personal de la Agencia Estatal de Investigación (AEI).

Canalización de la víctima a la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV).

Solicitud de medidas de protección a corporaciones de seguridad.

Implementación de custodia en el negocio y domicilio de la afectada.

Recolección de videos de cámaras de vigilancia. Solicitud de información sobre la línea telefónica utilizada en la amenaza.

Todo un “mundo de reacciones”, ante este hecho denunciado; en un delito que se supone no existe, prácticamente en BC.

Una semana antes se dio el otro hecho del que hablamos al inicio de esta colaboración. De acuerdo a la investigación, José Martín “N”, acudió a un establecimiento ubicado en el bulevar López Mateos, en la Primera Sección.

Utilizando un arma para atemorizar a la víctima, el sujeto exigió que le entregara mercancía bajo la amenaza de que “él era el encargado de cuidar esa área” y que, de no acceder, le causaría daño.

Al sujeto se le vinculó a proceso y se le dejó en prisión preventiva justificada.

Los efectos financieros, la desconfianza de posibles inversionistas, pero sobretodo de medianos y pequeños comerciantes; además de la psicosis que provoca entre este tipo de comerciantes, de empresas familiares, que se sienten inmovilizados ante estas agresivas amenazas. No cuentan con recursos para tener medidas extraordinarias de seguridad que les permitan enfrentar de mayor y mejor manera a este tipo de delincuencia.

Están a expensas de una autoridad que es reactiva, más no preventiva, que en muchas ocasiones está implicada directa o indirectamente, por omisión o complicidad con los delincuentes. Ambas situaciones son graves.

Son solo dos casos que trascendieron a laopinión pública, pero seguramente hay másy mucha más “cifra negra”, de aquellos queno denuncian porque a la par del miedo alcriminal, hay desconfianza hacia la autoridad.

Desde agosto del año pasado y hace algunas semanas, de nueva cuenta, se informópor parte de la mesa de seguridad estatalacerca del reforzamiento de las estrategiaspara enfrentar las extorsiones en general yde manera específica al llamado “cobro depiso”, que por cierto dicen que no existe, pero que sí han desmantelado alrededor de 28bandas dedicadas a este tipo de actividades,con la participación de casi 80 delincuentes,ahora detenidos.

Sin embargo, las mesas de seguridad ylas cifras de detenidos y reducciones de estetipo de delito que tanta psicosis levanta y deja innumerables huellas de dolor y frustración, aún dejan mucho que desear.

La verdad sea dicha.

*- La autora es directora del portal MF Noticias Mexicali.

Sigue nuestro canal de WhatsApp

Recibe las noticias más importantes del día. Da click aquí