¿Una generación de mediocres?
Como si la educación en México fuera un pasatiempo intrascendente.

Como si la educación en México fuera un pasatiempo intrascendente, hace unos días, la SEP del gobierno de Morena tuvo la brillante idea de quitarles a los niños más de cinco semanas de clases. Sí, 27 días efectivos menos de escuela. ¿Por qué? Por el Mundial de futbol y el calor. De inmediato pensé:“¿De verdad así de poco les importa la educación de nuestros hijos?”.
Por fortuna, muchos padres de familia levantaron la voz y el gobierno tuvo que echarse para atrás. No obstante, el solo hecho de haber considerado la idea sin ver el tamaño del desastre educativo que tenemos en México, ya es preocupante. Y ahí están los números: Dos de cada tres estudiantes no alcanzan el nivel básico en matemáticas. Millones de niños y jóvenes están fuera de las aulas. Después de la pandemia, el rezago educativo sigue sin recuperarse. Más de 3.4 millones de niños y adolescentes están fuera del sistema educativo. La deserción es de casi un millón de estudiantes; solo en el ciclo escolar 2024-2025, por cada 100 niños que entraron a primaria el 20% desertaron. Más de 24 millones de estudiantes mayores de 15 años, no han completado la educación básica y solo el 44% de jóvenes de 18 a 22 años acceden a la educación superior.
Pero además, preocupa la actitud con la que reaccionan cuando la gente se inconforma. La presidente Sheinbaum dijo molesta que “todo mundo quiere opinar”.
¡Pues claro que vamos a opinar! Estamos hablando de nuestros hijos, de su educación y su futuro. Esto no es un capricho del gobierno ni un tema menor. Los padres de familia tenemos todo el derecho de cuestionar decisiones absurdas. Como por ejemplo, la “nueva” forma de evaluación con lo que poco a poco van destruyendo la cultura del esfuerzo y de la excelencia. Sin que haya pruebas, y que todos “pasen” aunque no sepan leer un contrato ni entender un porcentaje. Prefieren estudiantes con cabeza hueca que no piensen, no analicen, ni exijan buenos resultados, fáciles de manipular, conformistas, mediocres pero… con certificado en mano. ¿Y la calidad educativa? A la SEP no le importa, le interesa presumir la cantidad de certificados entregados aunque éstos sean un engaño.
Así, mientras otros países están compitiendo por tener mejores niveles de matemáticas, lectura, ciencia y tecnología, aquí pareciera que vamos para atrás. Allá buscan cómo preparar mejor a sus jóvenes para el futuro; aquí prefieren una generación de mediocres. Lo más triste es que quienes más sufren estas decisiones son precisamente niños de familias con menos recursos. Porque el hijo de familia pudiente, paga clases extra, cursos, tecnología y escuelas privadas. Pero el niño pobre depende casi totalmente de la escuela pública para salir adelante. Y aun así siguen pregonando ¡primero los pobres!.
Para que un país prospere, la Educación es prioridad. Mientras en México se sigan tomando decisiones improvisadas e ideológicas, el rezago seguirá creciendo.
Y todavía falta hablar de la llamada “Nueva Escuela Mexicana”, que merece un artículo aparte, por su contenido ideológico perverso, y su nula calidad educativa. Porque el futuro de un país empieza en las aulas.
Y cuando la educación deja de importar, el futuro también empieza a perderse…
¡Mujer mexicana, forja tu Patria!
*- La autora es consejera familiar.
Sigue nuestro canal de WhatsApp
Recibe las noticias más importantes del día. Da click aquí
Grupo Healy © Copyright Impresora y Editorial S.A. de C.V. Todos los derechos reservados