Transformando Tijuana
Construcción y acero nacional, una alianza estratégica.

El impulso a la industria nacional es una condición indispensable para lograr un desarrollo económico sostenido, especialmente en sectores estratégicos como la construcción; en este sentido, el reciente acuerdo para fomentar la producción siderúrgica en México representa una señal positiva que puede generar beneficios importantes para toda la cadena productiva.
Desde la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción vemos con buenos ojos este tipo de iniciativas que buscan fortalecer el contenido nacional en los proyectos de infraestructura, ya que apostar por el acero producido en el país no sólo impulsa a la industria siderúrgica, sino que también fortalece a los sectores que dependen de ella, como el nuestro.Y es que la construcción es uno de los principales consumidores de acero, por lo que cualquier política que incentive su producción nacional impacta directamente en la actividad del sector, pues contar con insumos disponibles en el país contribuye a una mayor estabilidad en costos, tiempos de entrega y planeación de proyectos.
Además, fomentar la integración de cadenas productivas nacionales genera un efecto multiplicador en la economía, ya que cada obra ejecutada con materiales producidos en México fortalece el empleo, impulsa a los proveedores locales y consolida un ecosistema industrial más competitivo y resiliente.
Por otro lado, es importante destacar que este tipo de acuerdos también abre la puerta a una mayor coordinación entre el sector público y privado, donde la planeación conjunta, los mecanismos de vinculación y la claridad en los procesos de compra pública son elementos clave para garantizar que los beneficios de estas políticas se traduzcan en resultados concretos.Para la industria de la construcción en regiones como Baja California, este enfoque cobra aún mayor relevancia, debido a que la integración de insumos nacionales en los proyectos puede contribuir a mejorar la competitividad de las empresas locales, siempre y cuando exista una estrategia clara que facilite su participación en la ejecución de obra pública.
Sin embargo, para que estos esfuerzos alcancen su máximo potencial, es necesario que vayan acompañados de condiciones que impulsen la participación de las empresas constructoras del país, por lo que el fortalecimiento de la proveeduría debe ir de la mano con oportunidades reales para quienes ejecutan las obras.
En conclusión, desde la CMIC reiteramos nuestra disposición para colaborar en la consolidación de políticas que fortalezcan la industria nacional, dado que apostar por lo hecho en México es apostar por el empleo, por la competitividad y por un desarrollo más equilibrado que beneficie a todas las regiones del país.
*- El autor es presidente de CMIC Tijuana, Tecate y Rosarito.
Sigue nuestro canal de WhatsApp
Recibe las noticias más importantes del día. Da click aquí
Grupo Healy © Copyright Impresora y Editorial S.A. de C.V. Todos los derechos reservados