Bill Gates llega a la ONU para defender que la inteligencia artificial puede reducir desigualdades y destina 1,000 millones de dólares a llevarla a países pobres mientras su relación con Jeffrey Epstein vuelve a estar bajo escrutinio
El fundador de Microsoft participa esta semana en la agenda de Naciones Unidas con una propuesta centrada en llevar herramientas de IA a salud, educación y agricultura, mientras Sam Altman hablará ante el Consejo de Seguridad sobre cooperación internacional y seguridad tecnológica

Bill Gates regresó a Nueva York durante la semana de la Asamblea General de las Naciones Unidas para participar en conversaciones sobre el futuro de la inteligencia artificial y su posible impacto en las poblaciones que hasta ahora han tenido menor acceso a esta tecnología.
El fundador de Microsoft llega a esta agenda después de que su relación con Jeffrey Epstein volviera al escrutinio público durante 2026. Gates declaró ante el Congreso estadounidense sobre sus encuentros con el financiero y ha reconocido que fue un error haber mantenido esa relación; una revisión externa de la Fundación Gates concluyó posteriormente que no encontró evidencia de pagos a Epstein ni de participación de la organización en sus actividades criminales.
Ahora, el foco de su participación pública está puesto en la IA. Gates sostiene que la tecnología puede convertirse en una herramienta para reducir las diferencias entre países ricos y pobres, siempre que su desarrollo considere desde el principio a las comunidades que suelen quedar fuera de las grandes innovaciones.
La apuesta de Gates: llevar la IA donde todavía no llega
La Fundación Gates anunció en septiembre un compromiso de 1,000 millones de dólares durante los próximos dos años para ampliar el acceso a herramientas y soluciones basadas en inteligencia artificial.
El dinero estará dirigido principalmente a proyectos de educación, salud y agricultura, además de iniciativas destinadas a mejorar las bases de datos que utilizan los sistemas de IA para que puedan funcionar en una mayor cantidad de idiomas.
La propuesta parte de un problema concreto: gran parte de la tecnología actual se desarrolla pensando en los mercados y usuarios con mayor capacidad económica.
La propia Fundación Gates señala que más de 90% de los datos utilizados para entrenar los primeros grandes modelos de lenguaje procedían de fuentes en inglés, lo que deja peor representadas a muchas comunidades que hablan otros idiomas.
Por eso, uno de los objetivos de la iniciativa es desarrollar herramientas que puedan utilizarse en los contextos reales donde viven sus potenciales beneficiarios.
En educación, por ejemplo, los recursos estarán orientados a sistemas de tutoría mediante IA y herramientas para profesores. En salud, se contempla apoyar diagnósticos, decisiones clínicas y atención materna y neonatal, además de investigaciones para desarrollar medicamentos y vacunas.
Para la agricultura, la fundación plantea sistemas capaces de ofrecer recomendaciones adaptadas a las condiciones de los pequeños productores, como el suelo, el clima y los cultivos de cada región.
Gates también advierte sobre el impacto de la inteligencia artificial
El discurso del empresario no se limita a presentar la IA como una herramienta para resolver problemas.
En las últimas semanas, Gates ha advertido que los gobiernos están avanzando más lentamente que la tecnología, particularmente frente a los cambios que puede provocar en el empleo, la ciberseguridad y otros ámbitos de la vida cotidiana.
Uno de los escenarios que más le preocupa es la sustitución de trabajadores conforme los sistemas de inteligencia artificial y la robótica sean capaces de realizar una cantidad cada vez mayor de tareas.
Gates ha planteado que esta transformación podría afectar primero a empleos de nivel básico e intermedio y avanzar con mayor velocidad que anteriores cambios tecnológicos.
Su preocupación también está relacionada con la distribución de los beneficios. Si el desarrollo de la IA queda concentrado en empresas, países y sectores con mayores recursos, la tecnología podría ampliar las desigualdades en lugar de reducirlas.
Por eso, su propuesta para la Fundación Gates busca que las comunidades de menores ingresos participen desde ahora en la construcción de las herramientas que utilizarán en el futuro.
Sam Altman llevará el debate de la IA al Consejo de Seguridad
La presencia de Gates no será el único vínculo entre la inteligencia artificial y Naciones Unidas durante esta semana.
Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, participará en persona en una sesión abierta del Consejo de Seguridad de la ONU dedicada a la inteligencia artificial y la seguridad internacional. Reuters informó que su intervención está prevista para el miércoles 23 de septiembre.
Altman hablará en un momento en que aumenta el debate internacional sobre la velocidad con la que avanzan los modelos de IA y los mecanismos necesarios para controlar sus posibles riesgos.
De acuerdo con OpenAI, el ejecutivo tiene previsto abordar la necesidad de coordinación internacional y estándares comunes de seguridad, además de explicar las medidas que la empresa está adoptando para que la tecnología beneficie a personas en distintos países.
La reunión fue convocada por Francia, que ocupa durante septiembre la presidencia del Consejo de Seguridad, y estará encabezada por el ministro francés de Europa y Asuntos Exteriores, Jean-Noël Barrot.
El encuentro tendrá además participación de otras empresas del sector. Reuters informó este 22 de septiembre que DeepSeek también está previsto entre los participantes, aunque los planes todavía podrían modificarse.
La ONU vuelve a discutir los riesgos de una IA cada vez más poderosa
El debate no comienza este año.
El Consejo de Seguridad celebró en 2023 su primera sesión dedicada específicamente a los riesgos de la inteligencia artificial. Desde entonces, la discusión internacional ha pasado de centrarse únicamente en las oportunidades económicas de la tecnología a incluir cuestiones relacionadas con seguridad, uso malicioso y pérdida de control sobre sistemas cada vez más avanzados.
En septiembre de 2026, la preocupación se encuentra además dentro de la propia industria tecnológica.
OpenAI pidió esta semana que Estados Unidos encabece un esfuerzo internacional para establecer estándares técnicos globales para la IA de frontera, incluidos mecanismos relacionados con sistemas capaces de mejorar de manera autónoma sus propias capacidades.
La discusión ocurre mientras algunos líderes de empresas de inteligencia artificial han planteado la necesidad de coordinar el ritmo de desarrollo y establecer mayores medidas de seguridad.
¿Qué relación tiene Gates con Jeffrey Epstein?
El contexto que acompaña actualmente a Gates no se limita a su actividad tecnológica.
Documentos publicados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos mostraron fotografías, comunicaciones y otros registros relacionados con los contactos entre Gates y Epstein. Según la información revisada por Reuters, Gates conoció a Epstein en 2011, tres años después de que este se declarara culpable en Florida de un delito relacionado con prostitución y una menor.
Gates ha explicado que los encuentros posteriores estuvieron relacionados con posibles proyectos filantrópicos y que la relación terminó en 2014. En junio de 2026 compareció ante el Comité de Supervisión y Reforma Gubernamental de la Cámara de Representantes de Estados Unidos para responder preguntas sobre esos contactos.
Durante esa comparecencia, afirmó que no conocía la magnitud de los delitos de Epstein cuando se relacionó con él y negó haber presenciado conductas criminales. Gates tampoco ha sido acusado de delitos relacionados con Epstein.
La Fundación Gates ordenó además una revisión externa sobre sus propios vínculos con el financiero. El análisis realizado por el despacho WilmerHale incluyó más de 50 entrevistas y una revisión de documentos.
El resultado fue que no encontró evidencia de que Epstein hubiera recibido pagos de la Fundación Gates ni de que la organización hubiera participado o tenido conocimiento de sus actividades de tráfico sexual. La revisión sí confirmó que hubo contactos entre la fundación y Epstein entre 2011 y 2014 relacionados con propuestas filantrópicas.
Ese contexto forma parte de la situación pública que rodea actualmente al empresario, pero no modifica el contenido de la agenda que Gates lleva esta semana a Nueva York: la discusión sobre cómo desarrollar y distribuir la inteligencia artificial y evitar que sus beneficios queden concentrados en los sectores con mayores recursos.
Gates y Altman llegan a una ONU que busca definir el futuro de la IA
La coincidencia de ambos empresarios en la agenda internacional refleja la dimensión que ha adquirido la inteligencia artificial.
Mientras Gates plantea utilizarla para ampliar el acceso a salud, educación y herramientas agrícolas, Altman acudirá al Consejo de Seguridad para hablar de coordinación internacional y estándares de seguridad.
El debate reúne así dos problemas que avanzan de manera paralela: cómo aprovechar una tecnología que puede transformar actividades esenciales y cómo establecer reglas para reducir los riesgos asociados con sistemas cada vez más capaces.
Para Gates, una parte de la respuesta pasa por conseguir que las poblaciones más pobres no sean las últimas en beneficiarse de la transformación tecnológica.
Su fundación ya destinó 1,000 millones de dólares para los próximos dos años con ese objetivo, mientras Naciones Unidas y los principales desarrolladores de IA discuten cómo establecer una cooperación internacional que permita aprovechar la tecnología sin perder de vista sus riesgos.
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