California podría tener un invierno más lluvioso de lo habitual por un El Niño excepcionalmente fuerte: NOAA eleva a más de 90% la probabilidad de un episodio muy intenso y aumenta el riesgo de lluvias y nieve
El Niño ocurre cuando las aguas superficiales del Pacífico ecuatorial se encuentran más cálidas de lo normal. Ese calentamiento modifica la circulación de la atmósfera y puede alterar las trayectorias de las tormentas.

California podría enfrentar un invierno más lluvioso de lo habitual debido al fortalecimiento de El Niño, un fenómeno que actualmente muestra una intensidad poco común en el océano Pacífico. Sin embargo, los especialistas advierten que todavía no es posible determinar con precisión qué zonas recibirán las mayores precipitaciones ni afirmar que todo el estado tendrá lluvias por encima de lo normal.
El Centro de Predicción Climática de la NOAA informó el 10 de septiembre que El Niño continúa fortaleciéndose y que existe 75% de probabilidad de que entre octubre y diciembre de 2026 alcance una intensidad considerada histórica, superior a la de los episodios registrados desde 1950 bajo el criterio utilizado por el organismo. Además, la probabilidad de un evento “muy fuerte” durante el otoño e invierno del hemisferio norte supera 90%.
Para California, esto significa que aumenta el riesgo de precipitaciones importantes durante el invierno, aunque el pronóstico todavía tiene un margen considerable de incertidumbre.
¿Por qué El Niño puede cambiar el invierno de California?
El Niño ocurre cuando las aguas superficiales del Pacífico ecuatorial se encuentran más cálidas de lo normal. Ese calentamiento modifica la circulación de la atmósfera y puede alterar las trayectorias de las tormentas.
En el episodio actual, las señales son especialmente marcadas.
La NOAA reportó que durante agosto las anomalías de temperatura superficial superaron +3 °C en el Pacífico ecuatorial oriental. Además, el océano mantiene una cantidad considerable de calor debajo de la superficie, con anomalías superiores a +10 °C en algunas zonas profundas.
Estos factores son parte de la evidencia que llevó a los especialistas a elevar la expectativa sobre la intensidad del fenómeno.
California podría recibir más lluvia y nieve
El impacto de El Niño no es idéntico en todos los años. Por eso, los especialistas evitan convertir el pronóstico de la intensidad del fenómeno en una predicción exacta de lluvia para cada ciudad.
La NOAA señala que un evento de esta magnitud incrementa las probabilidades de experimentar efectos asociados con El Niño, pero no garantiza que ocurran en una región determinada.
Para California, el escenario podría traducirse en más episodios de lluvia durante la temporada invernal y, dependiendo de las temperaturas y de la evolución de las tormentas, en un aumento de las nevadas en zonas montañosas.
El riesgo puede alcanzar tanto al norte como al sur del estado, aunque todavía no es posible establecer con suficiente precisión dónde se concentrarán las precipitaciones más intensas.
El Niño ya dejó señales en California
Los antecedentes muestran por qué los meteorólogos siguen de cerca la evolución del fenómeno.
Durante episodios anteriores de El Niño, California registró periodos de precipitaciones importantes. El fenómeno de 1997-1998, uno de los eventos más intensos de los registros modernos, estuvo acompañado de lluvias excepcionales en distintas zonas del estado.
Más recientemente, el episodio de 2023-2024 también produjo precipitaciones destacadas en California.
La NOAA, sin embargo, recuerda que “no hay dos El Niño iguales”. Por eso, conocer la intensidad del fenómeno no permite determinar por sí solo cómo será el invierno en una ciudad específica.

¿Será un invierno de lluvias extremas?
Todavía no se puede afirmarlo.
La previsión actual indica que el riesgo de impactos relacionados con El Niño es mayor debido a la intensidad que podría alcanzar el fenómeno. Pero una probabilidad mayor de lluvias no equivale a una certeza de inundaciones o precipitaciones extremas.
Además, los pronósticos estacionales no permiten anticipar con meses de anticipación cada tormenta, la cantidad exacta de lluvia o el lugar donde podría producirse una nevada intensa.
Ese margen de incertidumbre será menor conforme avance el otoño y se incorporen nuevas observaciones.
Un El Niño que podría estar entre los más intensos
La situación actual destaca por la combinación de temperaturas superficiales y calor acumulado bajo el océano.
En septiembre, la NOAA mantiene un escenario de más de 90% de probabilidad de un El Niño muy fuerte durante el otoño e invierno de 2026-2027. Para el trimestre octubre-diciembre, el organismo calcula 75% de probabilidad de que alcance una intensidad que supere los eventos anteriores registrados desde 1950 bajo su indicador RONI.
La propia NOAA señala que un fenómeno más intenso hace más probables ciertos impactos, pero no los garantiza.
Por eso, para California, la principal señal de alerta no es que ya esté confirmado un invierno extraordinariamente lluvioso, sino que las condiciones actuales elevan el riesgo de una temporada con precipitaciones importantes.
El comportamiento del océano y de la atmósfera durante las próximas semanas será clave para determinar cómo se distribuirán finalmente las lluvias y nevadas durante el invierno 2026-2027.
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