El Imparcial / Mundo / Suiza

Suiza votará una iniciativa para endurecer su neutralidad: ¿qué cambiaría con respecto a la OTAN y las sanciones?

El referéndum será el 27 de septiembre de 2026 y plantea modificar la Constitución para limitar la cooperación militar de Suiza y restringir su capacidad para imponer sanciones a países en guerra.

Los ciudadanos de Suiza decidirán el 27 de septiembre de 2026 si quieren modificar la forma en que su país aplica la neutralidad. La propuesta no plantea abandonar la neutralidad, sino convertirla en un régimen más restrictivo: impediría a Suiza incorporarse o cooperar con alianzas militares como la OTAN, salvo ante una agresión, y limitaría la posibilidad de imponer sanciones a Estados en conflicto. La iniciativa también establece que la neutralidad debe ser permanente y armada.

El tema importa porque Suiza ya mantiene una política de neutralidad reconocida internacionalmente, pero desde la invasión rusa de Ucrania en 2022 ha adoptado gran parte de las sanciones de la Unión Europea contra Moscú. La votación decidirá, por tanto, hasta dónde puede llegar Suiza en su cooperación con otros países sin considerar que está abandonando su neutralidad.

¿Qué va a decidir Suiza el 27 de septiembre?

La votación será sobre la iniciativa popular denominada “Salvaguardar la neutralidad suiza” (Neutrality Initiative).

El objetivo es incorporar nuevas disposiciones a la Constitución federal para establecer que la neutralidad suiza sea:

  • Permanente y armada.
  • Compatible únicamente con una cooperación militar muy limitada.
  • Incompatible con la participación o cooperación con alianzas militares o de defensa, salvo si Suiza es atacada o existe una agresión inminente.
  • Incompatible con la participación en conflictos armados entre terceros países.
  • Incompatible con la imposición de sanciones contra Estados en guerra, excepto las establecidas por Naciones Unidas y determinadas medidas destinadas a evitar que sean eludidas.
  • Utilizada también como instrumento para reforzar el papel de Suiza como mediador.

Por ello, la pregunta central no es si Suiza seguirá siendo neutral. De acuerdo con el propio gobierno suizo, el país continuará siendo neutral independientemente del resultado.

Lo que está en discusión es cómo deberá ejercer esa neutralidad en el futuro.

¿Suiza ya es un país neutral?

Sí. La neutralidad está incorporada en la Constitución Federal desde 1848 y tiene reconocimiento internacional. Su régimen jurídico también está relacionado con las obligaciones establecidas en el derecho internacional, incluidas las Convenciones de La Haya.

Además, Suiza ya mantiene varias de las restricciones que propone la iniciativa.

Por ejemplo, actualmente:

  • No pertenece a la OTAN.
  • No forma parte de una alianza militar o de defensa.
  • No participa en conflictos armados entre terceros países.
  • Está obligada a aplicar las sanciones decididas por Naciones Unidas.
  • Utiliza su neutralidad para desarrollar actividades diplomáticas y de mediación.

Por eso, una parte importante de la propuesta no cambiaría la práctica actual. El principal cambio estaría en reducir el margen de maniobra que tiene el gobierno suizo para decidir cómo responder ante futuras crisis internacionales.

¿Suiza podría cooperar con la OTAN si gana el “sí”?

La propuesta limitaría de manera importante esa posibilidad.

Suiza no podría incorporarse a una alianza militar o de defensa ni cooperar con ella, excepto cuando el país estuviera bajo ataque militar o existiera una agresión en preparación.

Esto no significa que Suiza sea actualmente miembro de la OTAN ni que esté buscando incorporarse. No lo es.

El debate se refiere principalmente a formas de cooperación en materia de seguridad, entrenamiento e intercambio que actualmente pueden realizarse sin que Suiza forme parte de la alianza.

El gobierno considera que limitar esas actividades podría reducir su capacidad para prepararse ante una crisis. El ministro de Exteriores, Ignazio Cassis, ha defendido mantener margen de actuación para responder a cambios en el entorno de seguridad europeo.

¿Por qué las sanciones contra Rusia están en el centro del debate?

Este es uno de los principales puntos de conflicto.

Después de que Rusia invadiera Ucrania en 2022, Suiza decidió adoptar gran parte de las sanciones de la Unión Europea contra Moscú. El gobierno suizo sostiene que esta decisión es compatible con su neutralidad.

Actualmente, la legislación permite que el Consejo Federal analice caso por caso si adopta sanciones impuestas por la UE, la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa u otros socios comerciales. Las sanciones de Naciones Unidas son obligatorias para Suiza como miembro de la organización.

La iniciativa cambiaría ese margen de decisión.

En términos prácticos, Suiza tendría prohibido imponer sanciones contra países en guerra, salvo las excepciones previstas para las medidas de Naciones Unidas y para impedir la evasión de sanciones.

¿Qué argumentan quienes quieren endurecer la neutralidad?

Los promotores de la iniciativa consideran que Suiza debe recuperar una interpretación más estricta de su neutralidad.

Uno de sus principales defensores es Christoph Blocher, político del Partido Popular Suizo, quien sostiene que las sanciones contra Rusia han comprometido la percepción de Suiza como país neutral.

En declaraciones citadas por Reuters, Blocher afirmó:

“Suiza no ha tenido una guerra en 200 años porque se ha mantenido permanentemente armada y neutral”.

Los defensores de la propuesta también consideran que una neutralidad más definida permitiría a Suiza mantener una posición independiente frente a los bloques internacionales.

¿Qué dice el gobierno de Suiza sobre la iniciativa?

El Consejo Federal y el Parlamento suizos rechazan la iniciativa.

Su argumento principal es que la neutralidad actual ya funciona y que modificar la Constitución para establecer reglas más rígidas reduciría la capacidad del gobierno para reaccionar ante situaciones que hoy no pueden preverse.

El gobierno sostiene que la neutralidad no exige una respuesta automática ante cada crisis internacional. Por el contrario, considera necesario conservar la posibilidad de evaluar los intereses de Suiza caso por caso.

El ministro de Exteriores, Ignazio Cassis, resumió la posición oficial con una frase:

“La Suiza era, es y seguirá siendo neutral”.

La discusión, según el gobierno, consiste en determinar qué tipo de neutralidad necesita el país, no en decidir si debe abandonar esa política.

¿Qué papel tiene Rusia en la campaña?

El debate también adquirió una dimensión internacional porque Rusia ha respaldado la iniciativa y ha criticado la política suiza de sanciones.

La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, María Zajárova, cuestionó la denominada “neutralidad flexible” de Suiza y sostuvo que su alineamiento con las sanciones europeas contradice una interpretación estricta de la neutralidad.

El apoyo de Moscú no significa que el referéndum haya sido organizado por Rusia. La iniciativa pertenece a actores políticos y sociales suizos. Sin embargo, el respaldo ruso se convirtió en uno de los elementos del debate, precisamente porque las sanciones contra Rusia son una de las razones que han reabierto la discusión sobre la neutralidad del país.

¿Qué dicen las encuestas sobre el referéndum?

Los sondeos disponibles apuntan actualmente a un rechazo de la iniciativa, aunque las cifras varían.

Una encuesta citada por Reuters mostró 54% de oposición y 42% de apoyo. Otro sondeo mencionado en el mismo contexto había registrado una diferencia mayor, de 62% en contra frente a 36% a favor.

La campaña todavía puede modificar esas cifras. Reuters señaló que los partidarios de la iniciativa cuentan con mayores recursos para su campaña, por lo que la diferencia podría reducirse.

Por ello, los sondeos no permiten anticipar el resultado definitivo.

¿Qué podría cambiar si gana el “sí”?

El cambio principal sería jurídico: las nuevas restricciones quedarían incorporadas a la Constitución.

Eso podría traducirse en:

  • Menor margen para adoptar sanciones internacionales fuera del marco de Naciones Unidas.
  • Restricciones a la cooperación militar y de defensa con otros países.
  • Menor flexibilidad para adaptar la política de seguridad ante nuevas amenazas.
  • Una definición constitucional más estricta de la neutralidad.
  • Una mayor separación de Suiza respecto de determinados mecanismos europeos de seguridad.

El gobierno suizo también advierte que una reducción de la cooperación internacional podría afectar la posición del país como socio de seguridad y tener consecuencias para sus relaciones con otros Estados europeos.

¿Qué pasaría si gana el “no”?

La neutralidad suiza permanecería en su marco actual.

Eso significa que Suiza:

  • Seguiría siendo un Estado neutral.
  • Continuaría fuera de alianzas militares como la OTAN.
  • Mantendría la posibilidad de cooperar con otros países en materia de seguridad dentro de los límites de su neutralidad.
  • Podría continuar evaluando caso por caso la adopción de determinadas sanciones.
  • Seguiría obligada a aplicar las sanciones aprobadas por Naciones Unidas.

El rechazo, por tanto, no significaría que Suiza abandone la neutralidad ni que se incorpore a la OTAN.

¿Cuándo se conocerá la decisión sobre la neutralidad suiza?

El referéndum está programado para el domingo 27 de septiembre de 2026.

La iniciativa de neutralidad será una de las dos propuestas sometidas a votación nacional ese día. La otra corresponde a una iniciativa relacionada con la seguridad alimentaria.

También te puede interesar: El método suizo para enseñarle a los niños a manejar sus finanzas personales de manera responsable propone usar el “domingo” fijo desde los 6 años para aprender a diferenciar necesidades y tomar buenas decisiones de ahorro

Temas relacionados