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Corea del Norte modificó su constitución para ordenar un ataque nuclear automático e inmediato contra potencias extranjeras si Kim Jong Un es asesinado, tras el impacto global por la eliminación de la cúpula de Irán en operativos de Estados Unidos e Israel este 2026

La Asamblea Popular Suprema revisó el artículo 3 de su ley de política nuclear para activar represalias atómicas ante cualquier amenaza al sistema de mando. Pyongyang también ajustó su carta magna para definir a Corea del Sur como territorio enemigo y eliminar toda referencia a la reunificación

Corea del Norte modificó su constitución para ordenar un ataque nuclear automático e inmediato contra potencias extranjeras si Kim Jong Un es asesinado, tras el impacto global por la eliminación de la cúpula de Irán en operativos de Estados Unidos e Israel este 2026

Pyongyang — Corea del Norte ha elevado su postura de disuasión a un nivel sin precedentes al consagrar en su constitución la obligación de lanzar un ataque nuclear de represalia inmediata en caso de que su líder, Kim Jong Un, sea asesinado por fuerzas hostiles. El ajuste constitucional, reportado inicialmente por The Telegraph y difundido por el New York Post, establece un mecanismo de respuesta automática que no requiere una orden humana directa si la cadena de mando se ve interrumpida por una agresión extranjera.

Esta reforma legal surge en un contexto de máxima alerta para el régimen de Pyongyang, tras observar la eficacia de los llamados “ataques de decapitación” ejecutados por Estados Unidos e Israel contra el liderazgo de Irán, incluyendo la aniquilación del ayatolá Alí Khamenei a principios de este año.

¿Qué dice el nuevo artículo de la constitución norcoreana?

La revisión de la ley de política nuclear de Corea del Norte, integrada ahora al marco constitucional, es específica sobre las condiciones de un contraataque atómico. Según información revelada por la inteligencia de Corea del Sur, el artículo 3 revisado dicta lo siguiente:

“Si el sistema de mando y control de las fuerzas nucleares del Estado se ve amenazado por ataques de fuerzas hostiles… se lanzará un ataque nuclear de forma automática e inmediata”.

Con esta redacción, Pyongyang busca neutralizar cualquier plan de inteligencia extranjera que pretenda desarticular al régimen eliminando únicamente a su figura principal. La política garantiza que, incluso sin Kim Jong Un al mando, el arsenal nuclear sería disparado contra los objetivos predeterminados.

¿Por qué Corea del Norte tomó esta decisión tras lo ocurrido en Irán?

Analistas internacionales coinciden en que la caída de la cúpula iraní funcionó como una “llamada de atención” definitiva para el dictador norcoreano. Andrei Lankov, profesor de la Universidad Kookmin en Seúl, señaló que el régimen debe estar “aterrorizado” ante la capacidad tecnológica mostrada por Washington y Tel Aviv para localizar y eliminar simultáneamente a altos mandos.

Al consagrar la represalia automática en la constitución, Kim Jong Un envía un mensaje de supervivencia: el costo de su muerte sería una guerra nuclear total. Esta medida eleva la relevancia de una política que antes se manejaba de forma ambigua y la convierte en un pilar oficial e innegociable de la estatalidad norcoreana.

¿Cómo cambió la definición del territorio de Corea del Norte?

Además de las cláusulas nucleares, la Asamblea Popular Suprema introdujo cambios drásticos en el artículo 2 para redefinir sus fronteras. Por primera vez en su historia, la constitución norcoreana:

  • Define formalmente su territorio como fronterizo con ChinaRusia y Corea del Sur.
  • Elimina todas las referencias históricas a la reunificación de la península.
  • Establece que Corea del Norte “nunca tolerará ninguna violación” de sus aguas territoriales o espacio aéreo.

Esta modificación marca el fin de la narrativa de “una sola nación” que imperó durante décadas, consolidando la visión de Kim Jong Un de que Corea del Sur es un Estado enemigo permanente y distinto, lo que aumenta la posibilidad de conflictos armados fronterizos.

¿Qué implicaciones tiene para la seguridad internacional?

La formalización de un “ataque nuclear automático” reduce drásticamente el margen para la diplomacia y aumenta el riesgo de una catástrofe atómica por error de cálculo o fallos en los sistemas de monitoreo. Si los sensores norcoreanos detectan un ataque inminente contra sus centros de mando, el protocolo constitucional obligaría a los militares a disparar sin esperar confirmación política.

Para los aliados en la región, especialmente Japón y Corea del Sur, la nueva constitución de Pyongyang representa una amenaza directa a la estabilidad de Asia Oriental. El gobierno estadounidense no ha emitido un posicionamiento oficial sobre estos cambios constitucionales, aunque el despliegue de activos militares en la zona se mantiene en niveles críticos de vigilancia.

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