Una familia donó el terreno de su infancia que ya estaba baldío para crear un huerto comunitario donde todos los habitantes del municipio podrán tomar gratis las frutas directo de los árboles
El pequeño municipio invertirá cerca de 220 mil pesos mexicanos para transformar el terreno en un espacio público con árboles frutales y acceso libre
En un pequeño pueblo del oeste de Francia, una familia decidió convertir un terreno abandonado en un proyecto pensado para toda la comunidad.
La familia Éprichard donó un campo agrícola al municipio de Clussais-la-Pommeraie, una localidad de apenas 560 habitantes, con una condición principal: que el lugar se transforme en un huerto comunitario donde cualquier vecino pueda recoger fruta gratis en el futuro.
La información fue difundida por medios regionales franceses y autoridades locales del municipio encabezado por el alcalde Étienne Fouché, quien explicó que el proyecto implicará una inversión aproximada de 10 mil euros, equivalentes a cerca de 220 mil pesos mexicanos, dependiendo del tipo de cambio actual.
Aunque el terreno actualmente apenas comienza a llenarse de árboles frutales, flores y áreas verdes, la meta es mucho más amplia.
El municipio busca crear un espacio compartido para convivir, descansar y, eventualmente, cosechar fruta directamente del árbol.
El proyecto tomará varios años antes de ofrecer sus primeras cosechas, pero ya comenzó a transformar la imagen y la dinámica del pueblo.
¿Qué fue exactamente lo que donó la familia Éprichard?
La familia Éprichard entregó al municipio un campo agrícola que se encontraba sin uso. Sin embargo, la donación no fue simplemente una cesión de tierra, ya que incluyó varias condiciones específicas.
La principal exigencia fue que el terreno se transformara en un huerto comunitario abierto para todos los habitantes del pueblo. Además, pidieron que se plantaran ciertas variedades de árboles frutales y que el lugar mantuviera un enfoque colectivo y accesible.
La familia explicó que el gesto representa “una donación al municipio de nuestra infancia”, reflejando el vínculo emocional que mantienen con la comunidad donde crecieron.
Como forma de reconocimiento, el ayuntamiento instalará una placa con el apellido de la familia dentro del huerto.
¿Cuánto costará convertir el terreno en un huerto comunitario?
El alcalde Étienne Fouché explicó que el proyecto tendrá un costo aproximado de 10 mil euros, cifra que equivale a alrededor de 220 mil pesos mexicanos.
Ese presupuesto contempla parte de la transformación del espacio y el mantenimiento inicial del huerto. A pesar del entusiasmo que generó la propuesta, el alcalde reconoció que no aceptó la donación inmediatamente debido al compromiso económico y al trabajo de largo plazo que implicará el proyecto.
Finalmente, el municipio decidió asumir el reto para recuperar un espacio abandonado y convertirlo en un área de beneficio público.
¿Qué tendrá el nuevo huerto comunitario?
El proyecto ya comenzó y actualmente cuenta con unos 50 árboles frutales plantados en el terreno.
Sin embargo, la intención es ampliar el huerto durante el próximo año hasta alcanzar casi 100 árboles, además de incorporar:
- Flores
- Árboles floridos
- Un seto campestre
- Áreas de descanso
- Espacios de convivencia para vecinos
La intención es que el lugar no funcione únicamente como zona de cultivo, sino también como un punto de encuentro para los habitantes.
Te puede interesar: ¿Cómo iniciar tu huerto urbano y cosechar en casa?
Habrá una zona de relax, y espero que la gente respete este lugar”, comentó el alcalde.
¿Cuándo podrán los vecinos recoger fruta gratis?
Aunque el proyecto ya está en marcha, las autoridades locales calculan que pasarán aproximadamente cuatro años antes de obtener las primeras cosechas importantes.
Durante ese tiempo será necesario:
- Vigilar enfermedades en los árboles
- Mantener el suelo en buenas condiciones
- Supervisar el crecimiento de las plantas
- Cuidar el ecosistema del huerto
El alcalde explicó que la idea final es que cualquier persona pueda acudir al lugar y tomar fruta directamente del árbol para consumirla o preparar alimentos caseros.
Luego la gente vendrá a recoger sus propias manzanas para hacer mermelada o comerlas en rebanadas”, señaló.
¿Cómo reaccionaron los habitantes del pueblo?
El proyecto ha generado entusiasmo entre varios vecinos, quienes consideran que el huerto puede fortalecer la convivencia y recuperar espacios comunitarios.
Es un placer poder compartir esto con todos los vecinos del pueblo”, expresó uno de los habitantes.
Otro vecino destacó que le parece especial la posibilidad de tener fruta fresca al alcance de la comunidad y poder usarla en recetas caseras como mermeladas.
¿Por qué los huertos comunitarios están ganando atención en distintas partes del mundo?
Este tipo de proyectos han comenzado a crecer en diferentes países debido a los beneficios sociales y ambientales que pueden generar.
Entre las principales razones destacan:
- Recuperación de espacios abandonados
- Convivencia entre vecinos
- Acceso a alimentos frescos
- Promoción del cuidado ambiental
- Creación de espacios públicos útiles
En el caso de Clussais-la-Pommeraie, el proyecto también muestra cómo una pequeña comunidad decidió convertir una donación privada en un beneficio colectivo pensado para el largo plazo.
Te puede interesar: Adulta mayor de 82 años rechazó una oferta de más de 74 millones de pesos por sus tierras para evitar que construyeran centros de IA en ellas
Aunque faltan años para probar las primeras frutas, el pueblo francés ya comenzó a construir algo que va más allá de un huerto: un espacio compartido para toda la comunidad.
Grupo Healy © Copyright Impresora y Editorial S.A. de C.V. Todos los derechos reservados