Eliminación de Prospera redujo 12 puntos porcentuales la matrícula de varones en bachillerato, mientras las becas actuales entregan hasta 42.1% menos dinero por estudiante, según estudios citados por la UNESCO
El informe también señala que el cambio eliminó condiciones de asistencia escolar, mientras un comparativo muestra diferencias en los recursos que reciben alumnos de primaria, secundaria y bachillerato.

La sustitución de Prospera por las becas Benito Juárez en 2019 estuvo relacionada con una disminución de 12 puntos porcentuales en la inscripción de varones en edad de cursar el bachillerato en localidades donde el programa anterior tenía una alta cobertura. El dato forma parte del Informe de Seguimiento de la Educación en el Mundo 2026 de la UNESCO, que recupera una investigación sobre los efectos educativos del retiro de Prospera y el cambio hacia transferencias económicas sin las mismas condiciones de asistencia escolar.
El documento también pone sobre la mesa las diferencias entre ambos esquemas de apoyo. Un comparativo elaborado por el exsubsecretario de Educación Pública, Carlos Mancera, señala que las becas actuales entregan entre 25.8% y 42.1% menos recursos reales en bachillerato que los apoyos de Prospera en 2018, dependiendo del grado escolar y el sexo del estudiante.
La investigación de Fernanda Márquez-Padilla, Susan W. Parker y Tom S. Vogl encontró que la eliminación del programa tuvo efectos en la permanencia escolar, particularmente entre los adolescentes varones. Sus resultados también relacionan la disminución de la inscripción con un aumento en la incorporación de jóvenes al trabajo.
¿Qué encontró la UNESCO sobre las becas y la matrícula escolar?
El informe de la UNESCO retoma el estudio sobre la eliminación de Prospera en 2019, cuando el programa fue sustituido por las becas Benito Juárez.
La investigación documentó que el cambio de un esquema de transferencias condicionadas a uno con menos requisitos de asistencia escolar tuvo consecuencias en la inscripción de adolescentes en educación media superior.
“Se ha estimado que la matriculación de los varones en educación media superior disminuyó en 12 puntos porcentuales como resultado de la transición de un pago condicionado a uno incondicional”, señala el documento.
El estudio también recuerda que las evaluaciones de Prospera registraron mejoras en la asistencia escolar y el avance de grado. Además, identificaron beneficios posteriores en los años de escolaridad, los resultados laborales y la movilidad económica de los beneficiarios.
La investigación no se limita a comparar los apoyos económicos, sino que analiza cómo el retiro de un programa que vinculaba las transferencias con la educación y otros servicios afectó las oportunidades de los adolescentes de continuar estudiando.
¿Cuánto dinero entregaba Prospera y cuánto dan las becas actuales?
El comparativo elaborado por Carlos Mancera contrasta los apoyos de Prospera de 2018 con las becas Rita Cetina y Benito Juárez de 2026.
Para realizar el ejercicio, los montos del programa anterior fueron actualizados a pesos de 2026. También se consideraron 10 mensualidades y los recursos destinados a útiles escolares, con el propósito de comparar las cantidades que recibían las familias con las que se entregan actualmente.
Mancera explica que los programas vigentes ampliaron el número de beneficiarios, pero redujeron los recursos individuales en algunos niveles educativos.
“Los programas actuales amplían mucho el universo de beneficiarios, pero en primaria alta, en los estudiantes adicionales de secundaria y en media superior el apoyo por estudiante puede ser sustancialmente menor que el que otorgaba Prospera en términos reales”, precisa el comparativo.
Bachillerato: las becas actuales entregan menos recursos
La beca Benito Juárez para estudiantes de bachillerato entrega 9 mil 500 pesos anuales por alumno.
Sin embargo, al actualizar los montos de Prospera a pesos de 2026, el comparativo estima que los apoyos anteriores equivaldrían a las siguientes cantidades:
- Hombres: entre 12 mil 808 y 14 mil 428 pesos anuales, según el grado escolar.
- Mujeres: entre 14 mil 569 y 16 mil 401 pesos anuales, dependiendo del grado.
La diferencia más amplia corresponde a las alumnas de tercero de bachillerato, para quienes el apoyo actual representa 6 mil 901 pesos menos, una reducción de 42.1% frente al valor actualizado de Prospera.
Esto se relaciona con el diseño del programa anterior, que incrementaba los montos conforme avanzaban los estudiantes de grado y, desde secundaria, otorgaba cantidades mayores a las mujeres.
¿Qué diferencias hay entre las becas Rita Cetina y Prospera en primaria y secundaria?
Las diferencias también aparecen en los apoyos destinados a estudiantes de educación básica, aunque los montos y las reglas de entrega cambian según el nivel educativo.
En primaria, la beca Rita Cetina entrega 2 mil 500 pesos anuales por alumno para útiles y uniformes escolares.
Al comparar esta cantidad con el valor actualizado de Prospera, el ejercicio de Mancera encuentra las siguientes reducciones:
- De primero a tercer grado: 15.5%.
- Cuarto grado: 26.1%.
- Quinto grado: 40.9%.
- Sexto grado: 53.9%.
En este último nivel, el apoyo de Prospera equivaldría a 5 mil 425 pesos anuales, de acuerdo con el comparativo.

Secundaria: el monto cambia según el número de estudiantes
En secundaria, la beca Rita Cetina funciona con un componente base de mil 900 pesos bimestrales y otros 700 pesos por cada estudiante adicional de ese nivel dentro de la misma familia.
Los pagos se consideran durante cinco bimestres, por lo que una familia con un solo estudiante recibe 9 mil 500 pesos anuales.
Al contrastar esa cantidad con Prospera, el comparativo señala que el apoyo actual supera al anterior en casi todos los casos. La excepción es una alumna de tercero de secundaria, cuyo apoyo actualizado de Prospera equivaldría a 9 mil 919 pesos, es decir, 4.2% más que la beca vigente.
La diferencia cambia cuando hay más de un estudiante de secundaria en el hogar. El componente adicional de Rita Cetina representa 3 mil 500 pesos anuales por alumno, una cantidad entre 55.6% y 64.7% menor que la beca individual que otorgaba Prospera.
Esto no significa que el apoyo total de la familia disminuya en ese mismo porcentaje, pues el cálculo corresponde únicamente al monto adicional por cada estudiante.
Por ejemplo:
- Una familia con dos estudiantes recibe 13 mil pesos anuales, equivalentes a 6 mil 500 pesos por alumno.
- Una familia con tres estudiantes obtiene 16 mil 500 pesos al año, un promedio de 5 mil 500 pesos por estudiante.
¿Por qué los apoyos económicos no garantizan que los estudiantes permanezcan en la escuela?
Para Carlos Mancera, entregar dinero a las familias no es suficiente para evitar que los alumnos abandonen sus estudios, especialmente cuando arrastran dificultades de aprendizaje desde la educación básica.
El exsubsecretario advierte que un estudiante puede recibir una beca y aun así enfrentar problemas para continuar con su formación si no cuenta con los conocimientos necesarios para avanzar de grado.
Como ejemplo, plantea el caso de un adolescente que llega al bachillerato sin dominar las tablas de multiplicar.
“Ese niño, no importa qué beca reciba, difícilmente va a poder continuar el bachillerato; cuánto tiempo va a pasar antes de que se frustre y abandone”, señala.
Por su parte, el exsecretario de Educación Pública, Aurelio Nuño, considera que la eliminación de Prospera tuvo consecuencias que rebasaron el ámbito escolar, al reducir los incentivos para que los adolescentes de familias con menores ingresos continuaran estudiando.
Nuño sostiene que el cambio de programa también estuvo relacionado con un aumento del empleo informal juvenil.
“Hay un conjunto de economistas que acaba de publicar un artículo muy robusto en donde demuestran que, en el momento en que el gobierno de López Obrador quitó Prospera y puso sus becas, vino la caída en las coberturas educativas y un aumento en el empleo informal juvenil”, afirma.
El exfuncionario considera que algunas familias dejaron de recibir recursos suficientes para sostener la educación de sus hijos, sobre todo en comunidades marginadas, donde los adolescentes enfrentan presiones económicas para incorporarse al trabajo.
“Es decir, por no dar becas sustantivas a los más pobres, muchos tuvieron que abandonar la escuela e irse a trabajar”, subraya.
También cuestiona que el aumento del presupuesto destinado a becas no estuviera acompañado de mayores inversiones en infraestructura escolar, formación docente y otros servicios necesarios para mejorar las condiciones de enseñanza.
Prospera condicionaba los apoyos a la asistencia escolar
Una de las principales diferencias entre ambos esquemas está en los requisitos para recibir los recursos.
De acuerdo con Mancera, Prospera exigía que los estudiantes asistieran regularmente a clases, una condición cuyo cumplimiento era verificado por los docentes. Sin embargo, no establecía como requisito obtener determinadas calificaciones.
El exsubsecretario contrasta ese mecanismo con el funcionamiento de las Becas para el Bienestar, cuyos recursos se entregan a partir del registro del estudiante al inicio del ciclo escolar.
“Había una condicionante de asistencia, pero no de calificaciones. A diferencia de las Becas para el Bienestar, que se otorgan sólo por el hecho de estar registrado el primer día de clases. No importa si después el alumno asiste o no asiste”, menciona.
Además de los apoyos educativos, Prospera incluía recursos relacionados con salud y nutrición, así como programas compensatorios para las escuelas donde estudiaban niños de familias con menores ingresos.
Estos recursos buscaban atender distintas necesidades de los hogares y mejorar las condiciones en las que los estudiantes recibían educación.
Mancera también cuestiona que las becas actuales, cuyo presupuesto estima en alrededor de 200 mil millones de pesos, no prioricen a los hogares con mayores necesidades económicas.
“Esas becas en realidad no tienen un fin compensatorio, porque no otorgan más recursos a los que más lo necesitan”, sostiene.
Otro de los puntos que señala es la falta de mecanismos para verificar la asistencia regular de los estudiantes. A su consideración, esto podría provocar una sobreestimación de la matrícula, debido a que los apoyos pueden mantenerse mientras el alumno continúe registrado, aunque no acuda regularmente a clases.
Para el exfuncionario, el cambio de modelo modificó el propósito de las becas, que dejaron de funcionar principalmente como un incentivo para la permanencia escolar y pasaron a representar transferencias económicas para las familias.
¿Cuántos estudiantes reciben actualmente las becas del Bienestar?
El pasado 19 de octubre, Julio César León Trujillo, coordinador nacional de Becas para el Bienestar, informó que el sistema federal registraba 19 millones 593 mil 156 estudiantes beneficiarios en 2026.
Durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, el funcionario reportó que la inversión destinada a estos programas superaba los 136 mil 902 millones de pesos en el año.
También señaló que el Gobierno federal tiene previsto alcanzar los 22 millones de estudiantes beneficiarios.
De acuerdo con las cifras presentadas, la beca Rita Cetina concentra la mayor cantidad de beneficiarios, con 14 millones 960 mil 755 estudiantes y una inversión de 84 mil 800 millones de pesos.
Estas cifras muestran la dimensión que alcanzó el sistema de becas, mientras el análisis de la UNESCO y los comparativos sobre Prospera mantienen en discusión el alcance de los apoyos económicos y su relación con la asistencia y permanencia de los estudiantes en las escuelas.
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