Un maíz de Oaxaca puede obtener hasta el 82% de su nitrógeno del aire y llamó la atención de la empresa detrás de M&M’s y Snickers: ¿qué tiene de especial y por qué desató denuncias de biopiratería?
El maíz olotón de Oaxaca puede obtener hasta el 82% de su nitrógeno del aire gracias a bacterias en sus raíces. Su potencial agrícola despertó el interés de Mars Incorporated y abrió una controversia sobre el aprovechamiento de semillas ancestrales.

OAXACA, México. — Un maíz ancestral cultivado por comunidades indígenas de la Sierra Mixe de Oaxaca se encuentra en el centro de una controversia internacional por el aprovechamiento de sus recursos genéticos.
Se trata del maíz olotón, una variedad que puede obtener hasta el 82% de su nitrógeno del aire, gracias a bacterias que habitan en sus raíces aéreas.
Esta característica podría ayudar a desarrollar cultivos que necesiten menos fertilizantes nitrogenados, pero también ha despertado interrogantes sobre quién debe beneficiarse económicamente de un recurso conservado durante generaciones.
El caso involucra a Mars Incorporated, multinacional estadounidense propietaria de marcas como M&M’s, Snickers y Pedigree, así como a investigadores de universidades estadounidenses.
La controversia volvió a difundirse en redes sociales mediante un video de la cuenta de TikTok Graneros JB (@graneros.jb), que denunció una presunta apropiación del maíz mexicano.
Sin embargo, aunque existen acuerdos comerciales y cuestionamientos documentados, no está demostrado que Mars sea propietaria del maíz olotón ni que haya obtenido una patente sobre la variedad ancestral.
¿Qué tiene de especial el maíz olotón de Oaxaca?
El olotón es una variedad de maíz que puede alcanzar varios metros de altura y que se cultiva tradicionalmente en comunidades de la Sierra Mixe.
Su característica más importante se encuentra en unas raíces que crecen por encima del suelo y producen una sustancia gelatinosa conocida como mucílago.
Este gel alberga microorganismos capaces de transformar el nitrógeno atmosférico en compuestos aprovechables por la planta.
Un estudio publicado en agosto de 2018 en la revista científica PLOS Biology documentó que este mecanismo puede aportar una parte importante del nitrógeno que necesita el cultivo.
Entre las principales características del olotón destacan:
- Origen: comunidades indígenas de la Sierra Mixe, Oaxaca.
- Altura: puede alcanzar varios metros y, en condiciones favorables, aproximarse a los seis metros.
- Raíces aéreas: producen un mucílago rico en azúcares.
- Bacterias: habitan en el mucílago y participan en la fijación biológica de nitrógeno.
- Aporte de nitrógeno: los investigadores estimaron una contribución de entre 28% y 82%, dependiendo de las condiciones estudiadas.
Esto no significa que la planta produzca todos sus nutrientes ni que pueda crecer en cualquier terreno sin fertilizantes.
El hallazgo se refiere específicamente al nitrógeno, uno de los elementos esenciales para el crecimiento de los cultivos.

¿Por qué Mars Incorporated se interesó en este maíz mexicano?
La capacidad del olotón para aprovechar el nitrógeno atmosférico podría tener aplicaciones importantes en la agricultura.
Actualmente, numerosos cultivos comerciales dependen de fertilizantes nitrogenados para alcanzar rendimientos adecuados.
Estos insumos representan un gasto para los productores y su fabricación y utilización pueden generar impactos ambientales.
Por ello, estudiar el mecanismo natural del olotón podría contribuir al desarrollo de variedades agrícolas que necesiten menos fertilizantes.
Las posibles aplicaciones incluyen:
- Reducir parcialmente la dependencia de fertilizantes nitrogenados.
- Investigar nuevas variedades de maíz con mayor eficiencia en el aprovechamiento del nitrógeno.
- Disminuir costos agrícolas si la tecnología demuestra ser viable comercialmente.
- Estudiar microorganismos que puedan mejorar la nutrición de otros cultivos.
No obstante, estas posibilidades todavía requieren investigación.
La capacidad observada en el olotón no significa que el mecanismo pueda transferirse fácilmente a cualquier variedad comercial.
¿Qué acuerdo firmó Mars con una comunidad indígena de Oaxaca?
Uno de los aspectos más controvertidos del caso es el convenio firmado entre la comunidad de Totontepec Villa de Morelos y una subsidiaria de Mars Incorporated.
Los antecedentes se remontan a 2005, cuando la comunidad y la Universidad de California en Davis establecieron un acuerdo para la investigación de variedades de maíz.
Aquel convenio contemplaba una participación comunitaria del 50% sobre determinados ingresos netos derivados de patentes.
Posteriormente, en 2015, BioN2, subsidiaria de Mars Incorporated, firmó otro acuerdo para acceder a recursos genéticos con posibles fines comerciales.
En este caso, se estableció que la comunidad recibiría el 1% de determinados ingresos comerciales netos.
Una investigación publicada en enero de 2024 en la revista Elementa: Science of the Anthropocene examinó estos convenios y cuestionó las condiciones de distribución de beneficios.
Los principales datos de los acuerdos son:
- 2005: convenio de investigación con la Universidad de California en Davis.
- 50%: participación prevista sobre determinados ingresos netos por patentes en el acuerdo inicial.
- 2015: firma de un nuevo convenio con BioN2, vinculada a Mars.
- 1%: participación de Totontepec sobre ciertos ingresos comerciales netos establecidos en el segundo acuerdo.
- 100 mil dólares: pago de Mars a Totontepec reportado en una investigación de Yale Environment 360 de 2019.
Es importante aclarar que el pago de 100 mil dólares no demuestra, por sí mismo, que Mars haya comprado el maíz ancestral o adquirido derechos exclusivos sobre toda la variedad.

¿Por qué se denunció un posible caso de biopiratería?
La controversia va más allá de los porcentajes establecidos en los acuerdos.
El maíz olotón forma parte del patrimonio agrícola de comunidades indígenas que han conservado y seleccionado sus semillas durante generaciones.
Organizaciones defensoras del maíz nativo han cuestionado que el aprovechamiento comercial de sus características genéticas pueda negociarse únicamente con una comunidad.
El problema consiste en determinar quién tiene derecho a autorizar el uso comercial de un recurso que también forma parte de conocimientos agrícolas compartidos.
Las principales preocupaciones son:
- Que empresas privadas obtengan beneficios comerciales derivados de semillas conservadas por pueblos originarios.
- Que las comunidades reciban una participación económica limitada.
- Que no todos los pueblos relacionados con ese recurso genético sean considerados en los acuerdos.
- Que se desarrollen derechos de propiedad intelectual sobre modificaciones de materiales vegetales ancestrales.
- Que no exista suficiente transparencia sobre los beneficios económicos generados.
El análisis publicado en Elementa señaló que el acuerdo de 2015 recibió autorización bajo los mecanismos relacionados con el Protocolo de Nagoya.
Este instrumento internacional busca establecer reglas para el acceso a recursos genéticos y la distribución justa y equitativa de los beneficios derivados de su utilización.
Sin embargo, los autores del estudio cuestionaron si el convenio garantizaba una distribución suficientemente justa para las comunidades involucradas.
¿Mars patentó el maíz olotón de Oaxaca?
En redes sociales también se ha afirmado que Mars intentó apropiarse del maíz ancestral mediante patentes en Estados Unidos.
La investigación académica de 2024 documentó que existieron solicitudes de patente relacionadas con materiales derivados del olotón que fueron rechazadas.
Sin embargo, los investigadores señalaron que no tuvieron acceso a los expedientes completos para establecer las razones precisas de esos rechazos.
Por ello, no puede asegurarse que las autoridades estadounidenses rechazaran las solicitudes únicamente porque se trataba de una característica existente en la naturaleza.
Tampoco existe evidencia suficiente en las fuentes citadas para afirmar que Mars consiguió una patente que la convirtiera en propietaria del olotón.
Lo que sí se encuentra documentado es que:
- Existieron acuerdos para investigar y aprovechar recursos genéticos del maíz.
- El convenio de 2015 contemplaba derechos sobre determinados desarrollos e invenciones.
- Se registraron intentos de obtener protección mediante patentes relacionadas con la investigación.
- Algunos investigadores expresaron desacuerdos con la forma en que se desarrolló el proyecto.
- No se ha demostrado que una empresa adquiriera la propiedad exclusiva de toda la variedad ancestral.
El caso debe distinguir entre la protección de una invención desarrollada a partir de material vegetal y la propiedad de una semilla tradicional.
¿Qué ha hecho México para proteger este maíz ancestral?
En septiembre de 2022, la Universidad Nacional Autónoma de México informó sobre una iniciativa destinada a estudiar y proteger las características del olotón.
El proyecto contemplaba la participación de instituciones mexicanas como el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP) y otras entidades académicas.
Uno de sus objetivos era avanzar en la caracterización científica de la variedad y su posible incorporación al Catálogo Nacional de Variedades Vegetales.
Entre los objetivos anunciados se encontraban:
- Documentar las características genéticas y agronómicas del olotón.
- Reconocer la contribución de las comunidades indígenas.
- Estudiar mecanismos de protección de las semillas nativas.
- Investigar su capacidad de fijación biológica de nitrógeno.
- Impulsar la conservación de los recursos genéticos mexicanos.
Sin embargo, el anuncio realizado en 2022 no confirma que actualmente exista un título de propiedad intelectual otorgado a los productores de la Sierra Mixe.
Tampoco debe confundirse el registro de una variedad vegetal con la obtención de una patente.
Estas investigaciones forman parte de los esfuerzos por mejorar la nutrición de los cultivos y reducir ciertos impactos ambientales de la producción agrícola.
¿Qué podría significar el maíz olotón para el futuro de la agricultura?
La investigación del olotón abre posibilidades para comprender mejor la relación entre las plantas y los microorganismos que participan en su nutrición.
Si los científicos lograran aprovechar este mecanismo en otros cultivos, podría reducirse parte de la dependencia de fertilizantes nitrogenados.
Sin embargo, todavía existen desafíos científicos, técnicos y comerciales antes de que una tecnología basada en estas características pueda utilizarse ampliamente.
También permanece abierto el debate sobre cómo distribuir los beneficios económicos de investigaciones realizadas con recursos genéticos conservados por pueblos originarios.
El caso del olotón muestra que un descubrimiento con potencial para la agricultura mundial también puede plantear conflictos sobre el reconocimiento y los derechos de las comunidades que preservaron ese conocimiento.
Las claves del caso del maíz olotón
- Dónde se cultiva: Sierra Mixe de Oaxaca, México.
- Qué lo hace especial: sus raíces aéreas albergan bacterias que ayudan a fijar nitrógeno atmosférico.
- Qué descubrieron los científicos: puede obtener entre 28% y 82% de su nitrógeno mediante este proceso, según las condiciones estudiadas.
- Qué empresa está involucrada: Mars Incorporated, a través de su subsidiaria BioN2.
- Qué establece el acuerdo de 2015: una participación comunitaria del 1% de determinados ingresos comerciales netos.
- Cuál es la controversia: el acceso y aprovechamiento de recursos genéticos indígenas, así como la distribución de sus posibles beneficios económicos.
- Qué no está demostrado: que Mars sea propietaria del maíz ancestral o que exista una patente concedida sobre toda la variedad.
Sigue nuestro canal de WhatsApp
Recibe las noticias más importantes del día. Da click aquí
Te recomendamos

Sorgo en México cae a su nivel más bajo en 40 años

Profeco analiza barras de proteína

Caldo de queso es la mejor sopa mexicana

Productos para la lonchera escolar quedan bajo la lupa de Cofepris tras un análisis de 31 jugos, néctares, leches, yogures y postres que encontró estrategias de reformulación para evitar los sellos de advertencia

Grupo Healy © Copyright Impresora y Editorial S.A. de C.V. Todos los derechos reservados