El Imparcial / México / Ricardo Monreal

Ricardo Monreal reconoció que el gobierno de AMLO logró avances en salarios, derechos laborales y reducción de la pobreza, pero dejó pendiente el crecimiento económico sostenido, un reto que ahora atribuye a la estrategia productiva de Claudia Sheinbaum

El legislador destacó la reducción de la pobreza y la recuperación salarial entre 2018 y 2024, pero planteó que la siguiente etapa debe combinar los avances sociales con una mayor capacidad para generar riqueza y empleo

Ricardo Monreal reconoció que el gobierno de AMLO logró avances en salarios, derechos laborales y reducción de la pobreza, pero dejó pendiente el crecimiento económico sostenido, un reto que ahora atribuye a la estrategia productiva de Claudia Sheinbaum

El gobierno de Andrés Manuel López Obrador dejó avances en materia de salarios, derechos laborales y protección social, de acuerdo con la valoración realizada por el senador Ricardo Monreal en un análisis sobre el futuro de la izquierda en América Latina.

Sin embargo, el legislador también señaló un desafío que, desde su perspectiva, no quedó resuelto entre 2018 y 2024: la necesidad de construir un crecimiento económico sostenido que permita mantener en el tiempo los avances sociales alcanzados.

El planteamiento forma parte de una reflexión más amplia sobre cómo los gobiernos de izquierda pueden combinar la reducción de las desigualdades con una mayor capacidad productiva.

¿Qué cambió en México entre 2018 y 2024?

Monreal sostiene que durante ese periodo la política económica colocó en el centro la recuperación del salario mínimo, la ampliación de los derechos laborales y una mayor protección social.

Uno de los resultados que destaca es la reducción de la pobreza multidimensional, que pasó de 41.9 a 29.6 por ciento de la población entre 2018 y 2024.

El senador relaciona una parte importante de esa reducción con la recuperación salarial impulsada durante los años de la llamada Cuarta Transformación.

No obstante, en su análisis advierte que estos avances sociales no resolvieron por completo el problema de fondo: generar una economía capaz de aumentar su producción y sostener esos beneficios a largo plazo.

Según el texto “La izquierda, su desafío productivo y la apuesta de México”, publicado por Monreal el 27 de agosto de 2026, ese avance representó una base en materia de justicia social, pero dejó pendiente el reto del crecimiento sostenido.

¿Por qué Monreal habla de un reto productivo?

El senador plantea que uno de los problemas de distintas experiencias de izquierda ha sido concentrarse en la distribución de los recursos sin fortalecer al mismo tiempo las capacidades que permiten generar nueva riqueza.

Para explicar esta situación utiliza los casos de Bolivia y Argentina.

En Bolivia, señala que los ingresos derivados del gas natural permitieron financiar políticas sociales durante años, pero que el país no acompañó ese periodo con suficiente inversión para desarrollar nuevas reservas y fuentes de producción.

Como consecuencia, la producción de gas natural había caído para 2024 aproximadamente a la mitad de su máximo registrado una década antes.

Argentina representa, de acuerdo con el análisis, un problema diferente. Monreal atribuye sus dificultades a un entorno de inestabilidad institucional y macroeconómica que afectó la inversión y la actividad productiva.

El legislador subraya que esa situación atravesó tanto gobiernos de orientación peronista como una administración de centroderecha, por lo que considera difícil atribuir el problema exclusivamente a una corriente política.

¿Qué propone para la siguiente etapa?

La propuesta de Monreal consiste en combinar justicia social y desarrollo productivo, en lugar de considerar ambos objetivos como caminos separados.

Su concepto de “desarrollo productivo con bienestar” plantea fortalecer las capacidades económicas del país mientras se mantienen las políticas orientadas a reducir las desigualdades.

En ese planteamiento, el Estado tendría un papel activo para impulsar infraestructura, inversión, innovación y desarrollo de proveedores, mientras que el sector privado participaría en la generación de empleos y nuevas actividades económicas.

La idea también contempla que las inversiones tengan efectos más amplios sobre la economía mediante la creación de proveedores nacionales, transferencia de conocimiento y desarrollo regional.

¿Qué papel tiene Claudia Sheinbaum en este planteamiento?

Monreal considera que la administración de Claudia Sheinbaum parece haber identificado la necesidad de fortalecer la base productiva de México sin abandonar los avances sociales de los años anteriores.

Entre los elementos que menciona se encuentra el Plan México, que contempla objetivos relacionados con un mayor contenido nacional, desarrollo de proveedores, financiamiento para pequeñas y medianas empresas, formación técnica y generación de empleos.

También destaca los Polos de Desarrollo Económico para el Bienestar, que buscan vincular inversiones con infraestructura, empresas locales y transferencia tecnológica.

Para agosto de 2026, el análisis señala que ya se habían definido 15 polos.

¿Cuánto se contempla invertir en infraestructura?

Otro de los elementos señalados por Monreal es el programa de infraestructura presentado por el Gobierno federal, que contempla inversiones públicas y mixtas por 5.6 billones de pesos hacia 2030.

Los recursos están considerados para ocho sectores estratégicos: energía, trenes, carreteras, puertos, salud, agua, educación y aeropuertos.

El objetivo, según el planteamiento citado por el legislador, es utilizar la inversión en infraestructura para fortalecer las condiciones que permitan aumentar la actividad productiva.

La inversión extranjera también aparece como indicador

Monreal también menciona el comportamiento de la inversión extranjera directa.

Durante el primer semestre de 2026, México registró 34 mil 968 millones de dólares, cifra que el análisis identifica como un máximo histórico para un periodo comparable.

El senador considera que el impacto de esos recursos será mayor si consiguen traducirse en nuevos proveedores nacionales, transferencia de conocimiento y empleos mejor remunerados.

Por ello, la inversión extranjera no es presentada únicamente como una entrada de capital, sino como una oportunidad para aumentar las capacidades productivas del país.

¿México ya está creciendo a un ritmo sostenido?

El propio análisis plantea cautela sobre este punto.

Durante el segundo trimestre de 2026, la economía mexicana creció 1.4 por ciento respecto al trimestre anterior y 2.1 por ciento frente al mismo periodo del año anterior.

Monreal considera que estos resultados representan señales favorables, aunque todavía sería prematuro hablar de una transformación económica consolidada.

El reto, desde su perspectiva, consiste en convertir esos resultados en una expansión económica sostenida, respaldada por una base productiva nacional más sólida.

El T-MEC será otra prueba para México

La revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) también aparece como un elemento importante dentro de esta estrategia.

Monreal plantea que la discusión sobre reglas de origen, manufactura y cadenas regionales puede representar una oportunidad para aumentar la participación de proveedores mexicanos.

En ese sentido, el tratado no sería solamente un acuerdo comercial, sino también una herramienta para definir qué lugar ocupará México dentro de las cadenas productivas de América del Norte.

El desafío será aprovechar el acceso al mercado estadounidense para aumentar la producción nacional y evitar que una parte importante del valor generado permanezca fuera del país.

¿Cuál es la conclusión de Monreal?

El senador plantea que la experiencia mexicana todavía está en construcción.

Su diagnóstico no desconoce los avances sociales del periodo 2018-2024. Por el contrario, considera que la recuperación salarial y la reducción de la pobreza constituyen una base que debe preservarse.

El punto central de su análisis es que esos avances necesitan estar acompañados por una economía con mayor capacidad para producir, invertir, generar empleos y aumentar la productividad.

Desde esa perspectiva, la apuesta de la actual administración consiste en intentar unir ambos objetivos: mantener las políticas de bienestar y, al mismo tiempo, fortalecer las condiciones productivas que permitan financiarlas y sostenerlas en el futuro.

El planteamiento de Monreal resume este modelo como desarrollo productivo con bienestar, una estrategia que, según su análisis, busca que la justicia social y el crecimiento económico dejen de ser objetivos separados.

Sigue nuestro canal de WhatsApp

Recibe las noticias más importantes del día. Da click aquí

Temas relacionados