Gabinetes para guardar celulares durante las clases, es una de las propuestas del gobierno de Clara Brugada que serán presentadas ante la SEP para el nuevo ciclo escolar en CDMX
La discusión, por tanto, no se reduce a celular sí o celular no. El objetivo planteado es establecer una relación más equilibrada con la tecnología.
El uso de celulares en las escuelas de la Ciudad de México entró en una nueva etapa de discusión. El Gobierno capitalino prepara una ruta para regular la relación de niñas, niños y adolescentes con los dispositivos digitales, como parte de un debate que también impulsa el Gobierno federal sobre el uso de teléfonos y redes sociales en los planteles. La propuesta no plantea sacar a los menores del entorno digital, sino establecer límites, promover un uso responsable y reforzar la protección de sus derechos.
La información presentada por el Gobierno de la Ciudad de México y sus programas de bienestar digital plantea ocho líneas de acción, que incluyen consultas en escuelas, una iniciativa de ley sobre derechos digitales de las infancias y adolescencias, talleres, campañas de prevención y una propuesta para que los estudiantes guarden sus celulares durante las clases.
La autoridad capitalina también ha señalado que el uso excesivo de la tecnología puede afectar la concentración, el descanso y la convivencia, aunque reconoce que los dispositivos pueden ser útiles cuando tienen un propósito educativom detalló N+.
¿Habrá una prohibición de celulares en las escuelas de CDMX?
Por ahora, no debe hablarse de una prohibición general ya aprobada. Lo que existe es una propuesta de regulación que se encuentra dentro de una discusión más amplia sobre el uso de dispositivos móviles y plataformas digitales entre estudiantes.
El Gobierno federal abrió foros y espacios de análisis para definir posibles lineamientos nacionales. La Ciudad de México, por su parte, anunció una ruta propia que busca incorporar la opinión de las comunidades escolares antes de establecer nuevas medidas.
Por ello, las familias no deben asumir que desde una fecha determinada todos los estudiantes tendrán prohibido llevar su teléfono a la escuela. El planteamiento actual busca definir cómo, cuándo y para qué pueden utilizarse estos dispositivos.
¿Cuándo comenzará la consulta en las escuelas?
Una de las propuestas contempla iniciar el 17 de septiembre de 2026 un proceso de diálogo participativo en los planteles.
El objetivo será conocer cómo utilizan los celulares las niñas, los niños y los adolescentes, qué problemas encuentran y qué reglas podrían funcionar en cada comunidad escolar.
Este punto es relevante porque la propuesta no parte únicamente de una decisión administrativa. La intención es incorporar a estudiantes, docentes y familias en la construcción de acuerdos.
La Ciudad de México ya cuenta con mecanismos de participación educativa que reúnen a distintas instituciones y sectores alrededor de los problemas de las comunidades escolares.
Las 8 propuestas de CDMX para regular el uso del celular
La estrategia contempla ocho líneas principales.
1. Diálogo participativo en las escuelas
A partir del 17 de septiembre se plantea abrir conversaciones en los planteles para conocer cómo utilizan los dispositivos los estudiantes.
La intención es identificar hábitos, necesidades y posibles problemas asociados con el uso del teléfono.
2. Una ley sobre derechos digitales de niñas, niños y adolescentes
El Gobierno capitalino plantea presentar una iniciativa de ley de derechos digitales de las infancias y adolescencias.
El proyecto contempla principios relacionados con:
- Privacidad.
- Seguridad.
- Protección de datos personales.
- Acceso a información.
- Transparencia sobre el funcionamiento de los algoritmos.
- Protección frente al diseño manipulativo.
- Publicidad y prácticas comerciales dirigidas a menores.
- Mecanismos para denunciar violencia digital.
- Protección reforzada para niñas, niños y adolescentes.
La propuesta busca que la protección de los menores no dependa solamente de cuánto tiempo utilizan el celular, sino también de cómo funcionan las plataformas que utilizan.
3. “Reconectados con el Corazón, Habitamos el Mundo Digital”
El Gobierno capitalino también plantea fortalecer el programa Vida Plena, Corazón Contento con un nuevo eje enfocado en el uso problemático del celular.
La estrategia ya trabaja temas de salud mental y bienestar emocional en escuelas secundarias y planteles de educación media superior. Durante su primer ciclo completo participaron más de 200 especialistas y se realizaron actividades relacionadas con ansiedad, depresión, prevención del consumo de sustancias y resolución de conflictos.
La nueva propuesta busca incorporar al programa la relación que mantienen los estudiantes con los dispositivos digitales.
4. Más talleres sobre bienestar digital
Otra de las medidas consiste en ampliar la estrategia Educación Utopía mediante talleres en las escuelas.
El objetivo es que los estudiantes aprendan a reconocer los efectos que puede tener el uso excesivo del celular y desarrollen herramientas para administrar su tiempo frente a las pantallas.
La idea no es únicamente decirle a un estudiante que deje el teléfono. Se busca que aprenda por qué, cuándo y cómo desconectarse.
5. Educación digital responsable con Mixtli Digital
La quinta propuesta plantea fortalecer la educación digital mediante Mixtli Digital.
El propósito es acercar a la población escolar a los dispositivos electrónicos y desarrollar habilidades para utilizarlos de manera responsable.
Esto marca una diferencia importante: la estrategia no considera que la tecnología sea negativa por sí misma.
El propio Gobierno capitalino ha señalado que puede contribuir al aprendizaje cuando se utiliza con un objetivo pedagógico y existe acompañamiento docente. El problema aparece cuando el uso excesivo desplaza actividades como el descanso, la convivencia y el aprendizaje presencial.
6. Gabinetes para guardar celulares durante las clases
Una de las propuestas que podría tener un efecto más visible en las escuelas es la creación de un sistema para resguardar los teléfonos durante las clases.
La idea contempla gabinetes donde los estudiantes puedan colocar sus dispositivos bajo llave.
Estos gabinetes serían elaborados por personas privadas de la libertad, de acuerdo con el planteamiento presentado por las autoridades.
El objetivo sería que el teléfono permanezca fuera de las manos del estudiante mientras se desarrolla la clase y que pueda recuperarlo posteriormente.
La medida pretende reducir distracciones sin plantear que los estudiantes dejen de tener acceso al dispositivo fuera de los momentos establecidos por la escuela.
7. Una campaña sobre los riesgos del uso excesivo
La Ciudad de México también plantea una campaña digital dirigida a distintos sectores de la población.
Entre los riesgos que busca abordar están:
- Problemas relacionados con la salud mental.
- Ciberacoso.
- Violencia digital.
- Pérdida de privacidad.
- Aislamiento social.
La estrategia tendría especial atención en grupos considerados vulnerables.
La propuesta coincide con el enfoque que la capital ya utiliza en sus programas de salud mental para estudiantes.
8. Un decálogo para usar el celular de manera responsable
La octava propuesta contempla un decálogo para el uso del celular, con recomendaciones diferenciadas para niñas y niños y para adolescentes.
El primero parte de una idea sencilla: utilizar la tecnología como herramienta y no dejar que determine todas las actividades del día.
¿Qué recomienda el decálogo para niñas y niños?
Las recomendaciones planteadas son:
- Explorar para aprender: utilizar el celular para investigar y descubrir temas de interés.
- Usar internet para crear: aprender, programar, leer o desarrollar nuevas habilidades.
- Disfrutar el momento: guardar el teléfono durante las comidas y la convivencia familiar.
- No utilizarlo para dañar a otras personas.
- Pensar antes de publicar: considerar que una fotografía o información compartida en internet puede permanecer disponible.
- No creer todo lo que aparece en redes: preguntar e investigar antes de compartir información.
- Cuidar el tiempo frente a la pantalla: reservar momentos para convivir y realizar otras actividades.
- Hablar con una persona de confianza cuando algo en internet resulte extraño o genere preocupación.
- Dejar el celular fuera de la cama: la recomendación es alejarlo una hora antes de dormir.
- Crear reglas familiares: establecer junto con madres, padres o tutores horarios para utilizar el teléfono y las redes.
Te puede interesar:
¿Y qué propone el decálogo para adolescentes?
Para este grupo, el Gobierno capitalino presenta el concepto “Más yo, menos algoritmo”.
Las recomendaciones incluyen:
- Poner límites de tiempo a las aplicaciones.
- Desactivar notificaciones que no sean necesarias.
- Utilizar la pantalla en escala de grises para reducir el desplazamiento automático.
- Aprovechar la tecnología para aprender y participar.
- Evitar agresiones en chats y redes sociales.
- Informar a una persona de confianza cuando algo resulte incómodo o preocupante.
- Mantener el celular lejos de la cama durante la noche.
- Verificar la información antes de compartirla.
- Desconectarse durante el estudio, las clases, el deporte y la convivencia.
- Proteger los datos personales y los de otras personas.
- Utilizar la tecnología para expresar ideas y participar en asuntos de interés.
¿Por qué la CDMX quiere regular el uso de celulares?
El Gobierno capitalino vincula esta discusión con el bienestar y la salud mental de los estudiantes.
Documentos oficiales de la Ciudad de México señalan que el uso excesivo de dispositivos puede relacionarse con problemas de sueño, concentración, convivencia y desempeño escolar. También advierten sobre riesgos asociados con internet, como el acoso, la exposición de información privada y otros tipos de violencia digital.
Al mismo tiempo, las autoridades reconocen que los dispositivos pueden ser útiles para aprender.
La discusión, por tanto, no se reduce a celular sí o celular no. El objetivo planteado es establecer una relación más equilibrada con la tecnología.
¿La propuesta busca sacar a los estudiantes del mundo digital?
El planteamiento de las autoridades capitalinas parte de una idea distinta: que niñas, niños y adolescentes permanezcan en el entorno digital, pero con mayor protección y herramientas para utilizarlo de manera crítica.
Esto incluye enseñarles a identificar información falsa, proteger sus datos, reconocer situaciones de violencia digital y establecer límites de tiempo.
También implica que las plataformas y los servicios digitales respeten los derechos de sus usuarios menores de edad.
Te puede interesar: Cómo restaurar un celular usado y borrar tus datos antes de venderlo o regalarlo
¿Qué cambiaría para las familias?
Si estas medidas avanzan, madres, padres y tutores podrían enfrentar una participación más activa en la creación de reglas sobre el uso de teléfonos.
La propuesta incluye acordar horarios, establecer momentos libres de celulares y hablar con los menores sobre privacidad, redes sociales y riesgos digitales.
Uno de los objetivos es que las reglas no existan solamente dentro de la escuela. La intención es construir hábitos que también funcionen en casa y en los espacios de convivencia.
Un cambio que va más allá del teléfono
La discusión sobre los celulares en las escuelas de CDMX no se limita al aparato que los estudiantes llevan en el bolsillo.
También involucra redes sociales, algoritmos, privacidad, publicidad dirigida a menores, salud mental, ciberacoso y la manera en que niñas, niños y adolescentes aprenden a relacionarse con la tecnología.
El Gobierno capitalino plantea que ha llegado el momento de construir un “pacto digital” y un acuerdo social que permita proteger a las infancias y adolescencias frente a los nuevos retos tecnológicos.
La propuesta, por ahora, se encuentra en una etapa de construcción y diálogo. El siguiente punto será conocer qué opinan las comunidades escolares y cómo se traducirán estas medidas en reglas concretas para cada plantel.
Por eso, para las familias, la pregunta no es solamente si los celulares serán prohibidos. El punto central será qué reglas se establecerán, cuándo entrarán en vigor, cómo se aplicarán y qué excepciones existirán cuando el teléfono tenga una finalidad educativa o sea necesario por alguna situación particular.
La tecnología seguirá formando parte de la vida escolar. La discusión que comienza ahora busca definir bajo qué condiciones.
Grupo Healy © Copyright Impresora y Editorial S.A. de C.V. Todos los derechos reservados