El Imparcial / México / Clases en línea

La generación que aprendió a leer frente a una pantalla se gradúa de primaria seis años después de comenzar clases en pleno confinamiento por covid-19

Para estos estudiantes el primer salón estuvo dentro de casa y muchos conocieron a sus compañeros por videollamada; ahora concluyen una etapa que comenzó cuando las escuelas cerraron por la emergencia sanitaria

La generación que aprendió a leer frente a una pantalla se gradúa de primaria seis años después de comenzar clases en pleno confinamiento por covid-19

Los niños que iniciaron primero de primaria en México durante el ciclo escolar 2020-2021 están cerrando una etapa que comenzó de una manera inédita: sin entrar al salón, sin sentarse junto a sus compañeros y, en muchos casos, aprendiendo a leer mediante una pantalla.

La Secretaría de Educación Pública (SEP) estableció que aquel ciclo comenzaría el 24 de agosto de 2020 a distancia debido a la emergencia por covid-19. El propio documento oficial reconocía que era la primera vez que un ciclo escolar iniciaba de esa manera en el sistema educativo mexicano. La enseñanza se apoyó en televisión, radio, internet, libros de texto y el programa Aprende en Casa.

Seis años después, esa generación terminó la primaria. En la escuela pública 21 de Agosto de 1944, ubicada en Copilco El Bajo, en la alcaldía Coyoacán de Ciudad de México, la graduación permitió observar con claridad cuánto cambió la experiencia de estos estudiantes: algunos de ellos conocieron primero la voz y el rostro digital de su maestra antes que el salón donde pasarían los siguientes años.

¿Por qué esta generación comenzó la primaria desde casa?

La historia comenzó meses antes de que estos estudiantes entraran a primero.

En marzo de 2020, la SEP suspendió las actividades escolares presenciales como parte de las medidas para reducir los contagios de covid-19. Aprende en Casa comenzó transmisiones el 23 de marzo para mantener la continuidad educativa y posteriormente fue adaptado para el ciclo 2020-2021.

Cuando llegó agosto todavía no existían condiciones para un regreso generalizado a los planteles.

La SEP determinó entonces que el nuevo ciclo escolar comenzaría de forma remota el 24 de agosto. Para millones de estudiantes significó seguir programas por televisión, escuchar contenidos por radio, utilizar materiales impresos o conectarse por internet dependiendo de los recursos disponibles en cada hogar.

Para quienes acababan de terminar preescolar el cambio fue todavía más particular: su entrada formal a la primaria ocurrió sin un primer día tradicional de clases presenciales.

¿Cómo aprendieron a leer los niños que entraron a primero en 2020?

No existió una sola experiencia para todos los estudiantes mexicanos.

Las condiciones económicas, la conectividad, los dispositivos disponibles y la forma de trabajo de cada escuela hicieron que la educación a distancia fuera muy diferente entre hogares. La propia SEP reconoció desde 2020 que existía una fuerte desigualdad en el acceso a tecnología y a espacios adecuados para estudiar.

La primaria 21 de Agosto de 1944 ofrece un ejemplo particular.

En noviembre de 2020, cuando sus actuales egresados apenas cursaban primero, Excélsior documentó que la escuela tenía 184 alumnos y había identificado a cuatro que carecían de conexión a internet o de un dispositivo adecuado. La dirección buscó donaciones para intentar que esos estudiantes también pudieran conectarse.

La escuela desarrolló además una plataforma digital propia y organizó videollamadas diarias.

Las clases comenzaban a las nueve de la mañana. Antes de iniciar lectoescritura o matemáticas, los niños tenían algunos minutos para conversar, mostrar juguetes, presentar mascotas y mantener contacto con sus compañeros.

María de Lourdes Flores, entonces profesora de primer grado, explicó en aquel momento que para ella era importante “conocer a quienes se inscribieron en mi clase” en lugar de limitar la comunicación al envío de actividades.

Apenas dos meses después del inicio del ciclo, Excélsior documentó que Larissa, una de sus alumnas, ya estaba leyendo, practicaba ortografía mediante dictados virtuales y aprendía operaciones matemáticas desde casa.

¿Cuánto tiempo estuvieron sin clases presenciales?

Para esa escuela, el encuentro físico tardó más de un año.

Excélsior reconstruyó que los estudiantes pasaron 528 días fuera de las aulas desde la suspensión de 2020 hasta el arranque presencial del ciclo 2021-2022.

A nivel nacional, el regreso tampoco ocurrió de manera idéntica en todos los planteles. La SEP fijó el 30 de agosto de 2021 como inicio del ciclo 2021-2022 y como punto de reanudación de actividades presenciales, aunque las condiciones y asistencia dependieron de cada comunidad escolar y de la situación sanitaria.

Para muchos niños de aquella generación fue entonces cuando pudieron sentarse por primera vez junto a compañeros cuyos nombres ya conocían desde meses atrás.

Habían escuchado sus voces, celebrado cumpleaños mediante videollamadas y aprendido juntos, pero no necesariamente habían compartido un salón antes.

¿Cómo fue volver a la escuela después del confinamiento?

El regreso tampoco significó recuperar inmediatamente la escuela que existía antes de la pandemia.

Cubrebocas, gel antibacterial, distancia entre estudiantes y protocolos sanitarios pasaron a formar parte de las aulas. La convivencia tuvo que reconstruirse mientras continuaban las medidas destinadas a reducir contagios.

En la primaria 21 de Agosto de 1944, las imágenes de ese periodo muestran a los niños utilizando cubrebocas e incluso caretas durante su regreso. La cercanía física que normalmente acompaña a los primeros años de primaria quedó temporalmente limitada.

La experiencia tuvo una dimensión que iba más allá de recuperar contenidos.

Después de meses de aprender desde casa, los estudiantes también tuvieron que volver a relacionarse frente a frente, hablar dentro de un grupo, compartir espacios y acostumbrarse nuevamente a la rutina escolar.

¿La pandemia terminó cuando estos niños estaban en tercero de primaria?

En mayo de 2023 ocurrió otro cambio importante en la historia de esta generación.

El 5 de mayo de 2023, cuando quienes entraron a primero en 2020 se encontraban aproximadamente en tercero de primaria, la Organización Mundial de la Salud determinó que covid-19 ya no constituía una emergencia de salud pública de importancia internacional.

Existe un matiz importante: la OMS no declaró que el covid desapareciera ni que dejara de existir como problema de salud. La organización señaló que el virus continuaría circulando y que debía pasar a una etapa de manejo de largo plazo.

Para la vida cotidiana, sin embargo, ese periodo coincidió con la reducción progresiva de muchas de las medidas extraordinarias que habían marcado sus primeros años escolares.

Los niños que habían comenzado a conocerse mediante pequeños recuadros en una pantalla pudieron avanzar hacia una convivencia escolar cada vez más parecida a la habitual antes de 2020.

¿Qué impacto tuvo el cierre de escuelas en los niños de América Latina?

La experiencia de esta primaria ocurrió dentro de una interrupción educativa mucho mayor.

UNESCO estima que cerca de 170 millones de niños y adolescentes de América Latina y el Caribe fueron afectados por la suspensión masiva de clases presenciales, en una región que registró algunos de los cierres escolares más prolongados del mundo.

Entre marzo de 2020 y febrero de 2021, los países de América Latina y el Caribe acumularon en promedio alrededor de 158 días de cierre completo de escuelas, de acuerdo con un análisis de UNESCO basado en datos de UNICEF.

El impacto tampoco se limitó al tiempo perdido dentro de los planteles.

La CEPAL advirtió que la pandemia profundizó desigualdades educativas existentes y presentó estimaciones de reducción en los años de educación ajustados por calidad. También recogió cálculos de UNESCO según los cuales millones de niños en el mundo podían quedar por debajo del nivel de fluidez lectora esperado para su edad como consecuencia de la interrupción.

Por eso, la historia de quienes hoy terminan sexto no puede entenderse únicamente como una curiosidad generacional: sus primeros aprendizajes ocurrieron durante una de las mayores interrupciones educativas contemporáneas.

¿Todos los niños pudieron estudiar por videollamada?

No.

Aunque la imagen de un alumno aprendiendo frente a una computadora resume parte de aquella experiencia, muchos hogares mexicanos no disponían de una computadora o de internet suficiente para mantener videollamadas diarias.

Por eso la estrategia federal no dependió exclusivamente de internet.

Aprende en Casa utilizó televisión, radio, contenidos digitales, Libros de Texto Gratuitos y materiales destinados a comunidades rurales para ampliar el acceso. La SEP mantuvo esa estrategia nacional entre 2020 y 2023.

El caso de la primaria de Copilco tuvo condiciones particulares. En 2020, su director José Manuel Rojas Gutiérrez explicó que la comunidad escolar tenía un nivel de conectividad relativamente alto, lo que permitió organizar dos horas diarias de clases en línea.

Por ello, su experiencia no debe tomarse como representación exacta de lo que ocurrió en todas las escuelas públicas del país, aunque sí permite observar cómo una generación enfrentó desde primero los cambios provocados por la pandemia.

¿Qué significó para ellos llegar finalmente a la graduación?

El cierre de sexto tuvo un componente que muchas de estas familias no habían experimentado al terminar preescolar.

Cuando comenzó el confinamiento en 2020, las clases se suspendieron antes de que los niños pudieran tener una despedida convencional de kínder. No hubo para ellos un cierre normal de esa etapa antes de comenzar la siguiente.

Esta vez ocurrió algo diferente.

Las familias de la primaria 21 de Agosto de 1944 organizaron actividades para despedir sexto grado, entre ellas un viaje de graduación, un desayuno y una ceremonia en la que finalmente hubo birretes, fotografías y abrazos sin una pantalla de por medio.

Para Nélida Macedo, madre de una de las alumnas, el momento tenía un significado adicional porque permitía vivir un cierre que la pandemia había impedido años atrás.

La profesora María de Lourdes Flores también preparó un video de despedida. La misma maestra que había conocido a parte del grupo mediante videollamadas recordó aquel comienzo y pasó lista una última vez antes de que sus alumnos dejaran la primaria.

De una pantalla al último día de primaria

Para esta generación, seis años de primaria contienen dos experiencias escolares muy distintas.

En 2020 tuvieron que comenzar desde casa porque entrar a un salón implicaba un riesgo sanitario. En 2021 regresaron a planteles todavía marcados por cubrebocas y medidas de distancia. Con el paso de los ciclos recuperaron paulatinamente una convivencia que para generaciones anteriores había parecido completamente normal.

Ahora cierran sexto grado en otro escenario.

La graduación no borra las diferencias educativas ni permite asegurar que todos los estudiantes vivieron o superaron la pandemia de la misma manera. Sí marca, sin embargo, el final de la primaria para los niños cuyo primer ciclo completo comenzó oficialmente a distancia en México.

La siguiente etapa será secundaria. Esta vez, salvo que ocurra una nueva emergencia, su primer día podrá tener algo que no tuvieron cuando entraron a primaria: un salón lleno de compañeros presentes desde el comienzo.

Sigue nuestro canal de WhatsApp

Recibe las noticias más importantes del día. Da click aquí

Temas relacionados