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Denuncias por pipas y fuertes olores llevaron a la FGR a cuatro centros clandestinos de procesamiento ilícito de combustible que estarían ligados a una red de huachicol, con más de un millón de litros de petrolíferos y sustancias químicas

Los cateos revelaron instalaciones con tanques, líneas de producción, maquinaria y un flujo constante de pipas.

Denuncias por pipas y fuertes olores llevaron a la FGR a cuatro centros clandestinos de procesamiento ilícito de combustible que estarían ligados a una red de huachicol, con más de un millón de litros de petrolíferos y sustancias químicas

La Fiscalía General de la República (FGR) informó que desarticuló cuatro centros de procesamiento ilícito de combustible ubicados en San Luis Potosí, Hidalgo y Morelos, donde aseguró más de un millón de litros de petrolíferos y sustancias químicas, además de tanques, contenedores, maquinaria y documentos.

El operativo formó parte de la Estrategia Nacional contra el Robo de Hidrocarburos y se realizó en coordinación con la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), la Guardia Nacional y Pemex Logística, de acuerdo con el comunicado FGR 506/26, publicado el 4 de agosto de 2026.

Los hallazgos muestran que los inmuebles no eran únicamente puntos de almacenamiento. En algunos había líneas de producción, maquinaria, tanques de gran capacidad y equipo para manipular tuberías, indicios de una operación con capacidad para recibir, procesar y posiblemente redistribuir combustible.

La Fiscalía no reportó personas detenidas en los cuatro cateos. Tampoco detalló el origen de los productos asegurados ni precisó cuánto tiempo llevaban funcionando las instalaciones. Esos elementos deberán determinarse durante las investigaciones ministeriales y los análisis periciales.

La FGR aseguró cuatro centros de procesamiento ilícito de combustible en San Luis Potosí, Hidalgo y Morelos, como parte de la estrategia federal contra el huachicol. Foto: FGR

¿Cuánto combustible y producto químico aseguró la FGR?

La FGR calculó que el volumen asegurado en los operativos supera un millón de litros, aunque la cifra no es definitiva porque en Hidalgo se localizaron líquidos identificados preliminarmente como posible hidrocarburo o producto químico.

Solo en uno de los inmuebles de San Luis Potosí capital fueron encontrados entre 500 mil y 600 mil litros de petrolíferos. En otro predio de la misma entidad se contabilizaron alrededor de 40 mil litros de petróleo crudo y diésel.

A ello se suman 456 mil 300 litros de sustancias localizadas en Tizayuca, Hidalgo, cuyo contenido deberá ser identificado mediante pruebas periciales.

Tomando únicamente esos volúmenes, el total se ubicaría entre 996 mil 300 y un millón 96 mil 300 litros. Sin embargo, el comunicado oficial también menciona numerosos tanques y contenedores sin precisar cuánto producto había dentro de cada uno, por lo que la FGR presentó el balance general como superior al millón de litros.

En el inmueble de Cuautla, Morelos, no se dio a conocer una cantidad.

Las autoridades únicamente informaron que recolectaron seis muestras de los contenedores encontrados.

¿Qué encontraron en los dos centros clandestinos de San Luis Potosí?

El primer cateo ocurrió en una instalación tipo nave ubicada en San Luis Potosí capital, después de que denuncias anónimas alertaron al Ministerio Público Federal sobre el ingreso constante de autotanques.

En el lugar, las autoridades aseguraron:

  • Ocho tanques con capacidad aproximada de 80 mil litros cada uno.
  • Ocho cilindros horizontales sin medios de identificación.
  • Seis cilindros verticales.
  • 894 contenedores tipo tótem con capacidad de mil litros.
  • Una máquina asfaltadora.
  • Generadores eléctricos de diésel.
  • Una máquina portátil para roscar tubos.
  • Equipo de cómputo y documentación.
  • Una camioneta tipo pick up.
  • Entre 500 mil y 600 mil litros de petrolíferos.

También fueron localizados 40 cinchos de seguridad para escotillas de pipas. Este tipo de objetos podría ayudar a los investigadores a reconstruir el movimiento de los autotanques o determinar si se manipulaban sus mecanismos de seguridad, pero la FGR no adelantó conclusiones al respecto.

El segundo inmueble estaba en Laguna de San Vicente, también en San Luis Potosí. Ahí se encontraron 18 tanques verticales y dos líneas de producción de hidrocarburo, además de aproximadamente 40 mil litros de petróleo crudo y diésel.

En los inmuebles fueron localizados tanques, contenedores industriales, líneas de producción y más de un millón de litros de petrolíferos y posibles productos químicos. Foto: FGR

Los agentes también recabaron una muestra de ácido sulfúrico, dos frascos color ámbar con características de hidrocarburo, otra muestra de combustible y documentación diversa.

La presencia de líneas de producción y sustancias químicas indica que el sitio pudo ser utilizado para realizar algún proceso de transformación o mezcla. No obstante, corresponde a los peritajes determinar qué operaciones se efectuaban y cuál era la composición de los líquidos.

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¿Cómo operaba el inmueble asegurado en Tizayuca, Hidalgo?

En Tizayuca, Hidalgo, la FGR aseguró un inmueble con capacidad de almacenamiento a gran escala.

Dentro fueron localizados 32 contenedores con capacidad de mil litros y otros 25 con capacidad de 5 mil litros. Las autoridades también reportaron 456 mil 300 litros de posible hidrocarburo o producto químico, además de monitores, equipo de cómputo, un aparato electrónico y documentos.

La información oficial no especifica si el líquido estaba distribuido únicamente en esos contenedores o si había depósitos adicionales. Tampoco señala qué clase de combustible o sustancia química fue encontrada.

La identificación del producto es relevante porque permitirá establecer qué riesgos existían en el lugar, si su almacenamiento requería permisos específicos y qué posibles delitos podrían incorporarse a la carpeta de investigación.

¿Qué llevó a las autoridades hasta el centro localizado en Cuautla?

El operativo en Cuautla, Morelos, comenzó tras una denuncia que alertó sobre el ingreso recurrente de pipas escoltadas por camionetas a un inmueble.

Quienes reportaron la actividad también señalaron un olor fuerte a hidrocarburos y químicos. Después de obtener y ejecutar una orden de cateo, la FGR aseguró el predio, documentación, talones de cheques y seis muestras tomadas de los contenedores.

A diferencia de los operativos en San Luis Potosí e Hidalgo, la institución no informó el número o capacidad de los depósitos ni estimó el volumen de las sustancias almacenadas.

Los documentos y talones de cheques podrían ser utilizados para rastrear movimientos comerciales o financieros, aunque la Fiscalía no precisó su contenido ni confirmó que estén relacionados directamente con alguna operación ilícita.

¿Por qué estos centros representan un riesgo para las comunidades cercanas?

El almacenamiento o manipulación irregular de combustibles puede provocar incendios, explosiones, fugas y exposición a vapores tóxicos, sobre todo cuando los productos se encuentran en instalaciones no diseñadas para ese fin o son manejados sin controles de seguridad.

La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios advierte que la gasolina es una mezcla inflamable y tóxica compuesta por más de 150 sustancias. Una exposición continua y sin protección puede poner en riesgo la salud, por lo que la recomendación es alejarse de cualquier zona donde exista una fuga.

El Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) identifica el olor a gasolina o hidrocarburo como una señal de posible fuga. También recomienda no intentar detenerla ni contenerla, debido a que esa tarea debe ser realizada por personal capacitado.

La movilización frecuente de pipas, el almacenamiento en grandes cantidades, los olores químicos persistentes y la presencia de contenedores industriales en predios sin identificación pueden ser señales de riesgo. Sin embargo, las personas no deben acercarse, ingresar al inmueble, confrontar a quienes se encuentren ahí ni tratar de documentar la actividad desde un punto peligroso.

Contenedores industriales llenos de combustible apilados unos sobre otros en un predio clandestino. Foto: FGR

¿Dónde se puede denunciar una posible instalación clandestina?

Cuando exista una fuga, un incendio, un olor intenso o un peligro inmediato, la recomendación es alejarse del lugar y llamar al 911, así como avisar a Protección Civil o al cuerpo de bomberos de la localidad.

Para proporcionar información sobre posibles delitos federales, la ciudadanía también puede comunicarse con el Centro de Denuncia y Atención Ciudadana de la FGR al 800 00 85 400 o al 088, además de utilizar sus canales electrónicos oficiales. La propia Fiscalía recomienda aportar la mayor cantidad posible de datos para facilitar la canalización y la investigación.

La Guardia Nacional recibe reportes en el 088 y mediante su Centro Nacional de Atención Ciudadana.

Al denunciar, resulta útil compartir la ubicación aproximada, los horarios en los que se observa el movimiento, las características de los vehículos y cualquier señal de riesgo, pero sin acercarse al inmueble ni exponerse para obtener fotografías o placas.

¿Qué sanciones contempla la ley por delitos relacionados con hidrocarburos?

La extracción, almacenamiento, transporte, posesión, comercialización o resguardo ilícito de hidrocarburos puede ser investigado conforme a la Ley Federal para Prevenir y Sancionar los Delitos Cometidos en Materia de Hidrocarburos.

Las sanciones dependen de la conducta y del volumen involucrado. La legislación contempla penas de prisión, multas y el aseguramiento o decomiso de bienes utilizados para cometer el delito.

El texto vigente puede consultarse en la Cámara de Diputados.

En este caso, el aseguramiento de los inmuebles y productos no equivale por sí mismo a una sentencia ni prueba la responsabilidad de una persona determinada. La FGR deberá establecer la procedencia de los líquidos, identificar a quienes administraban las instalaciones y reunir elementos para solicitar, en su caso, órdenes de aprehensión o llevar el expediente ante un juez.

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Los cuatro cateos exhiben una dimensión del robo de hidrocarburos que va más allá de la perforación de ductos: incluye infraestructura para almacenar, mezclar, procesar y movilizar productos en volúmenes industriales.

El alcance real de la operación dependerá ahora de los análisis químicos, la revisión de documentos y el seguimiento del trayecto de las pipas detectadas.

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