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UNAM crea “Salmy-espuma”, la bicicleta-batidora que transforma aceite usado de cocina en jabón

El nombre ayuda a que el taller sea más cercano y memorable, sobre todo para públicos que no necesariamente están familiarizados con la química.

UNAM crea “Salmy-espuma”, la bicicleta-batidora que transforma aceite usado de cocina en jabón

MÉXICO.- La Facultad de Química de la UNAM presentó la Salmy-espuma, una bicicleta-batidora diseñada para transformar aceite usado de cocina en jabón y llevar esta práctica sustentable fuera de los laboratorios universitarios. La herramienta será parte del taller itinerante Química en las calles, una iniciativa que busca acercar la educación ambiental a escuelas, espacios públicos y comunidades de distintas alcaldías.

De acuerdo con la Facultad de Química de la UNAM y UNAM Global, la bicicleta fue desarrollada por Gustavo Rojas Coca, profesor de la Facultad de Ingeniería, quien adaptó una bicicleta fija con una tina y un mecanismo de mezclado para batir el aceite mediante pedaleo. El equipo se integra al proyecto Sarepta, que desde hace más de dos años recolecta aceite de cocina usado para reutilizarlo en la elaboración de productos de jabón, indicó una publicación en Gaceta UNAM.

La propuesta tiene un objetivo práctico: mostrar a la población que el aceite usado no debe tirarse al drenaje, porque puede generar daños ambientales, sanitarios y económicos. Al mismo tiempo, enseña que un residuo común en hogares, fondas, restaurantes y comedores puede reincorporarse a un nuevo ciclo de uso mediante procesos químicos sencillos y seguros cuando son realizados con orientación adecuada.

¿Qué es la Salmy-espuma?

La Salmy-espuma es una bicicleta-batidora creada para mezclar aceite usado de cocina y transformarlo en jabón.

El equipo parte de una bicicleta fija. A esa estructura se le adaptó una tina y un mecanismo que permite agitar la mezcla con el movimiento de los pedales.

La idea es que el proceso sea visible, participativo y fácil de entender para niñas, niños, jóvenes y personas adultas.

Más que una máquina, funciona como herramienta educativa. Quien participa puede ver cómo un residuo que normalmente termina en el fregadero puede convertirse en un producto útil.

¿Por qué se llama Salmy-espuma?

El nombre hace referencia a Salmy, el conocido perrito asociado con las actividades de la Facultad de Química.

En este proyecto, Salmy aparece como un aliado para acercar la ciencia a la comunidad de forma más amigable.

La palabra “espuma” conecta con el resultado final del proceso: jabón elaborado a partir de aceite reciclado.

El nombre ayuda a que el taller sea más cercano y memorable, sobre todo para públicos que no necesariamente están familiarizados con la química.

¿Quién desarrolló la bicicleta-batidora?

La Salmy-espuma fue desarrollada por Gustavo Rojas Coca, profesor de la Facultad de Ingeniería de la UNAM.

El académico diseñó y construyó una batidora de aceite accionada por pedal.

Su propuesta aprovecha una bicicleta fija y la convierte en un mecanismo de mezclado, lo que permite combinar educación científica, reciclaje y actividad física en una misma experiencia.

La herramienta muestra cómo la ingeniería puede resolver un problema ambiental cotidiano con una solución sencilla, útil y de bajo consumo energético.

¿Para qué servirá la Salmy-espuma?

La bicicleta-batidora será usada en el taller itinerante Química en las calles.

La responsable del proyecto Sarepta, Juana Villada, explicó que las personas podrán llevar su aceite usado para elaborar jabón en distintos puntos fuera de la Facultad de Química.

“Se utilizará para un nuevo taller itinerante, en el que las personas podrán llevar su aceite usado, con el cual se elaborará jabón en diversos sitios fuera de la Facultad de Química (en escuelas o espacios públicos de diversas alcaldías), todo ello con el objetivo de fomentar la conciencia en torno al vertido inadecuado de los aceites de cocina”, señaló Villada.

La meta es que el aprendizaje no se quede dentro de Ciudad Universitaria, sino que llegue a comunidades donde el problema del manejo de residuos también forma parte de la vida diaria.

¿Qué es el proyecto Sarepta?

Sarepta significa Sostenibilidad Apoyada por la Responsabilidad Estudiantil y Población que Trabaja por el Ambiente.

Es un proyecto de la Facultad de Química de la UNAM enfocado en la recolección de aceite usado de cocina y su reutilización para fabricar productos de jabón.

La iniciativa comenzó hace más de dos años en la Facultad de Química. Además de recolectar aceite, ofrece talleres para la comunidad universitaria y para la población en general.

Su trabajo une ciencia, educación ambiental y responsabilidad social.

¿Por qué no debe tirarse aceite de cocina al drenaje?

El aceite usado de cocina puede parecer un residuo menor, pero causa problemas cuando se vierte en el fregadero.

Al entrar al drenaje, se adhiere a tuberías, se mezcla con otros residuos y puede contribuir a obstrucciones. También puede afectar plantas de tratamiento, cuerpos de agua y suelos si no se maneja adecuadamente.

En una ciudad grande, el vertido constante de aceite usado puede generar costos de limpieza, problemas sanitarios y daños ambientales.

Por eso, proyectos como Sarepta buscan cambiar un hábito cotidiano: en lugar de tirarlo, almacenarlo y llevarlo a puntos de recolección o talleres de reciclaje.

¿Cómo se transforma el aceite usado en jabón?

El aceite usado puede convertirse en jabón mediante un proceso químico llamado saponificación.

En términos sencillos, el aceite se mezcla con una sustancia alcalina bajo condiciones controladas para formar jabón. La Salmy-espuma ayuda en una parte importante del proceso: el mezclado.

El pedaleo mueve el mecanismo de batido y permite integrar los componentes de forma más dinámica.

Este tipo de actividad debe hacerse con acompañamiento adecuado, porque algunos insumos para fabricar jabón requieren cuidado, protección y manejo responsable.

¿Qué aporta este taller a la educación ambiental?

El taller permite que las personas vean la química aplicada a un problema real.

No se trata solo de explicar qué es la contaminación por aceite, sino de mostrar una alternativa concreta. La experiencia puede ayudar a estudiantes y vecinos a entender conceptos como reciclaje, economía circular, residuos, consumo responsable y cuidado del agua.

También permite que la ciencia se perciba como algo cercano, útil y relacionado con la vida doméstica.

¿Cuándo fue presentada la Salmy-espuma?

La Salmy-espuma fue presentada el 19 de mayo en la Facultad de Química de la UNAM.

En el acto participaron Carlos Amador Bedolla, director de la Facultad de Química; Juana Villada, responsable del proyecto Sarepta; y Fabiola Cerón Rivera, concejala de la Alcaldía Tlalpan.

También asistieron Esteban Ortiz Rodea y Audel Urbina Serrano, integrantes de la Dirección General de Atención y Participación Social de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

De acuerdo con la información de la Facultad de Química, el proyecto Sarepta explora posibles colaboraciones con esa área.

¿Qué dijo el director de la Facultad de Química?

Carlos Amador Bedolla destacó que el manejo inadecuado del aceite usado de cocina es un problema importante en la Ciudad de México.

Señaló que sus efectos alcanzan distintos niveles del ambiente, la salud y la economía. También reconoció el trabajo del equipo encabezado por Juana Villada.

El esfuerzo del grupo, dijo, “llama la atención precisamente en esta cuestión tan grave y ellos, con mucho trabajo y talento, ponen su grano de arena para hacer frente a esta situación”.

¿Por qué este proyecto puede interesar a escuelas y alcaldías?

La Salmy-espuma está pensada para salir de la Facultad de Química.

Esto la convierte en una herramienta útil para escuelas, ferias ambientales, jornadas comunitarias y espacios públicos.

En una alcaldía o plantel escolar, el taller puede servir para enseñar a separar residuos, reducir contaminación y comprender cómo se puede reutilizar un material que suele desecharse.

También puede motivar a familias y negocios pequeños a juntar aceite usado en botellas cerradas y buscar opciones de reciclaje.

¿Qué debe hacer una persona con el aceite usado en casa?

Lo más importante es no tirarlo al fregadero. Después de cocinar, se debe esperar a que el aceite se enfríe.

Luego puede colocarse en una botella de plástico limpia y cerrada.

Cuando el recipiente esté lleno, conviene llevarlo a un punto de recolección, centro de reciclaje o taller autorizado.

No debe mezclarse con agua, detergentes, restos de comida u otros líquidos, porque eso complica su aprovechamiento.

¿Qué tipo de aceite puede recolectarse?

Generalmente se puede recolectar aceite vegetal usado de cocina, como el que queda después de freír alimentos.

Debe estar frío y almacenado en un recipiente cerrado.

Es mejor evitar que lleve demasiados restos de comida.

Si el aceite está mezclado con otros productos, puede perder utilidad para reciclaje o requerir un tratamiento distinto.

En talleres como los de Sarepta, la orientación del personal permite explicar qué tipo de aceite sirve y cómo debe llevarse.

¿Qué impacto puede tener una acción pequeña?

Separar aceite usado puede parecer una acción mínima, pero se vuelve importante cuando muchas personas lo hacen.

Cada litro que no llega al drenaje reduce la posibilidad de obstrucciones, malos olores, afectaciones al agua y costos de mantenimiento.

Además, si ese aceite se transforma en jabón, deja de ser un residuo y vuelve a tener utilidad.

La Salmy-espuma convierte esa idea en una experiencia visible: pedalear, mezclar, aprender y entender que la química también puede ayudar a resolver problemas cotidianos.

Conclusión

La Salmy-espuma de la Facultad de Química de la UNAM muestra cómo una solución sencilla puede unir ciencia, reciclaje y participación comunitaria.

La bicicleta-batidora permitirá llevar el taller Química en las calles a espacios fuera de la universidad, donde las personas podrán aprender por qué no deben tirar aceite al drenaje y cómo ese residuo puede transformarse en jabón.

El proyecto Sarepta confirma que la educación ambiental funciona mejor cuando se vuelve práctica. En este caso, una bicicleta, una tina y un mecanismo de mezclado sirven para explicar una idea central: cuidar el ambiente también empieza en la cocina.

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