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Qué hay en la calle Guatemala 24 de Ciudad de México y por qué el Huei Tzompantli que Ayuso califica de bárbaro representa para el INAH un complejo sistema de reciprocidad religiosa que sostenía el universo mexica

Descubra qué es el Huei Tzompantli de la calle Guatemala 24, el hallazgo arqueológico que enfrenta las visiones de Isabel Díaz Ayuso y el Gobierno de México sobre el pasado mexica.

Qué hay en la calle Guatemala 24 de Ciudad de México y por qué el Huei Tzompantli que Ayuso califica de bárbaro representa para el INAH un complejo sistema de reciprocidad religiosa que sostenía el universo mexica

CIUDAD DE MÉXICO.- El corazón del Centro Histórico de la Ciudad de México resguarda, bajo el asfalto y las construcciones coloniales, uno de los vestigios más significativos del Imperio Mexica: el Huei Tzompantli. Este sitio, ubicado exactamente en la calle República de Guatemala número 24, se ha convertido recientemente en el centro de un debate político internacional.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha utilizado este hallazgo para cuestionar la narrativa oficial del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum sobre la Conquista. Mientras la política española describe el lugar como un “símbolo de terror”, las investigaciones del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) presentan una realidad técnica y ritual compleja que busca explicar el funcionamiento de la antigua Tenochtitlan.

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El origen de la controversia en Guatemala 24

Durante una intervención en la Asamblea de Madrid, Isabel Díaz Ayuso interpeló directamente a las autoridades mexicanas sobre lo que se oculta bajo el predio de Guatemala 24. La mandataria madrileña calificó el sitio como una evidencia de prácticas “bárbaras” y sugirió que existe un intento por ocultar estos restos para no afectar la imagen de las culturas prehispánicas.

Esta postura contrasta con la naturaleza del hallazgo. Según los reportes oficiales del Programa de Arqueología Urbana (PAU) del INAH, el descubrimiento no es un secreto, sino un proyecto arqueológico activo que ha sido documentado y difundido ampliamente desde su localización inicial en 2015. La información sobre los cráneos y las estructuras es de dominio público y forma parte del patrimonio histórico de México.

¿Qué es exactamente el Huei Tzompantli?

Para comprender la importancia de este lugar, es necesario precisar su significado y función original. La palabra tzompantli proviene del náhuatl tzontli (cabeza) y pantli (hilera). No se trataba de una fosa común, sino de un edificio cívico-religioso de gran relevancia para la cosmogonía mexica.

  • Función ritual: Para los habitantes de Tenochtitlan, el sacrificio humano no era un acto de crueldad gratuita, sino un mecanismo de reciprocidad. Creían que la vida humana era necesaria para alimentar a los dioses y asegurar que el sol siguiera saliendo cada día.
  • Estructura física: Las excavaciones revelaron una plataforma rectangular de aproximadamente 36 metros de largo. Sobre ella, se erigía una empalizada de madera donde se exhibían los cráneos de guerreros capturados y personas sacrificadas.
  • La torre de cráneos: Uno de los elementos más impactantes es una torre circular construida con cráneos unidos por una mezcla de cal y arcilla. Esta estructura tiene un diámetro de 4.7 metros y corresponde a las últimas etapas constructivas del Templo Mayor, entre 1486 y 1521.
Huei Tzompantli, muro de cráneos | Captura youtube @inahtv

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Los datos científicos frente a las crónicas coloniales

El trabajo de los arqueólogos ha permitido verificar, y en algunos casos rectificar, lo que escribieron los conquistadores españoles. Por ejemplo, Andrés de Tapia describió en sus crónicas la existencia de decenas de miles de cráneos. Sin embargo, la evidencia física actual es más precisa:

  1. Se han contabilizado cerca de 650 cráneos completos.
  2. Existen más de 11,000 fragmentos óseos en el área analizada.
  3. Un dato relevante del estudio bioarqueológico es que el 25% de los restos pertenecen a mujeres y niños, lo que desafía la idea de que solo los guerreros eran destinados a este altar.

Investigaciones adicionales del INAH señalan que los individuos en el tzompantli procedían de distintas regiones de Mesoamérica. Esto confirma que Tenochtitlan era un centro de poder que recibía personas de diversos pueblos, ya fuera por guerras o por tributo.

¿Por qué no se puede visitar actualmente?

A pesar del interés que genera, el sitio en Guatemala 24 no está abierto al público general. Esto se debe a razones técnicas y de conservación:

  • Estabilidad del inmueble: El hallazgo se realizó durante trabajos de recimentación de un edificio histórico. Abrirlo de forma masiva requiere garantizar que la estructura superior no colapse.
  • Conservación de los restos: Los cráneos son extremadamente frágiles. La exposición al cambio de temperatura, humedad y luz podría destruirlos rápidamente.
  • Investigación en curso: Los especialistas continúan analizando el ADN y los isótopos de los restos para determinar con exactitud el origen y la dieta de las víctimas, lo que permite reconstruir la historia social de la época.

El valor del hallazgo más allá de la política

El Huei Tzompantli no es solo una acumulación de restos óseos; es una ventana a la organización política y religiosa de la capital mexica. Mientras el debate político utiliza el sitio como un argumento sobre “civilización” o “barbarie”, los arqueólogos e historiadores lo tratan como un documento histórico que permite entender cómo una sociedad compleja gestionaba lo sagrado y lo público.

La transparencia sobre estos hallazgos es fundamental para el Estado mexicano. Lejos de ocultarse, el INAH ha integrado estos descubrimientos en diversas exposiciones temporales y publicaciones científicas, reafirmando que conocer el pasado, con todas sus luces y sombras, es esencial para la identidad del México contemporáneo.

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