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Nada contra Morena, pero...

Si no hubiera recibido dos que tres mensajes en mi WhatsApp, en el sentido de “Qué traigo yo contra Morena”, no puntualizara con el título de esta columna la verdad de mis razones.

Si no hubiera recibido dos que tres mensajes en mi WhatsApp, en el sentido de “Qué traigo yo contra Morena”, no puntualizara con el título de esta columna la verdad de mis razones.

Debo recordar en consecuencia, una vez más, que cuando el hoy gobernador Jaime Bonilla Valdez logró la gubernatura a pesar de la avalancha de críticas rudas de los partidos, y abundantes de los comentaristas de radio y TV, incluso de la capital mexicana, en el sentido de que solo deberá gobernar dos años por mandato constitucional (los sabios intelectuales abundaron en los medios). A pesar de esta razones legales yo dije: “Nada pude hacer un gobierno en dos años; en este caso  Bonilla se debe eliminar por sentido común; simplemente por dar oportunidad al nuevo gobierno, de organizar proyectos y programas que beneficien a Baja California”. De antemano sabía que mi punto de vista era letra muerta, sobre todo en las instancias de la Suprema Corte, pero el sentido común de mi argumento rebasa con creses ideologías, partidos y otras zarandajas politiqueras.

También apoyé al gobernador Bonilla en el caso de tener razón sobrada en su reclamo por desaparecer la caseta de peaje en la autopista a Ensenada, en la zona de Playas de Tijuana.

Mantengo mis razones sobradas para considerarme un firme defensor del liberalismo económico de las naciones, de todas en el mundo. Creo firmemente en la creación de fuentes de empleo para todos los mexicanos, y fundamentalmente los jóvenes, por lo tanto considero muy valioso el hecho de que el presidente Obrador dedique parte del presupuesto para apoyar con limosnas a los jóvenes sin trabajo, entre otras virtudes de Obrador, pero jamás estaré de acuerdo con su permanente sermón contra sus adversarios y neoliberales. En este tema preciso sin duda alguna disentimos de Obrador y de los de Morena, seguidores a ciegas, casi fanáticos de las ideas del Presidente.

Por otra parte, en referencia a las próximas elecciones en B.C., para elegir gobernantes, Morena por el momento no tiene adversario. La fuerza de este organismo, que no se debe incluso a los políticos de este partido, sino a la cantaleta permanente de Obrador contra el pasado, eso es suficiente para aumentar masivamente los aplaudidores. Cerca de 70 millones de quienes Obrador llama el pueblo, forman parte de la pandemia morenista. Los de Morena irán al poder nuevamente, sin contrapeso visible, pero no por las obras que han dejado sus políticos, que por lo regular son más ruido y publicidad que obra trascendente. Son buenísimos para autopromoverse. Debo recordarles a los de Morena, ya lo he expresado, que los panistas “malosos y malvados” construyeron en Mexicali seis pasos a desnivel en los cruces o entronques de los más importantes bulevares de esta capital, que son varios por cierto, lo que convierte a esta capital en una de las más modernas del país. Así de simple, y sin tanta alharaca. Sin tanta verborrea.

¿Sabrán  los jovencitos de Morena que los “malvados y malosos” gobiernos neoliberales, construyeron cerca de 200 mil escuelas primarias en todo el territorio nacional, sólo en mi barrio la Magisterial e Independencia, se construyeron seis escuelas primarias?. Dudo que su pasión por Obrador los haga razonar. Obras son amores y no grilla mañanera… ¿Decía usted?   

*- El autor es artista plástico.

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