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Cultura, cultura, cultura

En uno de sus discursos o intervenciones, la candidata por Morena a la presidencia municipal de Mexicali, Norma Bustamante pronunció como cincuenta mil veces la palabra cultura.

En uno de sus discursos o intervenciones, la candidata por Morena a la presidencia municipal de Mexicali, Norma Bustamante pronunció como cincuenta mil veces la palabra cultura.

Es sabido que Norma fue nombrada por Ángel Norzagaray, al frente del Instituto Cultura de Baja California, directora del CEART de Mexicali, institución creada con una enorme cobertura en pro de la cultura en Baja California por los gobiernos panistas y específicamente este primer CEART, por Eugenio Elorduy-. Posteriormente los panistas construyeron cuatro más: Tecate, Ensenada, Rosarito y Tijuana. (Este comentador no pertenece a partido político alguno y solo habla de hechos, no de politiquería).

En dos ocasiones, yo siendo un artista plástico conocido, asistí al CEART a la inauguración de la obra de pintores del Estado reconocidos. Me lamenté bastante como el día importante de esta inauguración, Norma Bastamente no asistió y envió a su representante. "Qué pena", le dije a mi esposa Juanita.

Al margen de este incidente, Norma presentó mi libro: “Cortando el Viento”, en otro espacio; me parece que fue en el Café Literario del Teatro Estado. Qué bárbara; es una enorme lectora. Es posible que ella ya no se acuerde. Será o no una gran actriz, pero es extraordinaria declamadora y lectora de textos. De lo que ningún “morenito” habla, ni comunicadores incluso, porque la cultura no es su fuerte. Para muchos de estos personajes la politiquería, la grilla politiquera es lo único que los entretiene. No pretendo con esto decir que debo votar por Norma Bustamante. Otro asunto.

Aún hay más.

En reciente intervención de Marina del Pilar, candidata al gobierno del Estado por Morena, pronunció estas palabras: “Cultura, Cultura, Cultura". Obvio, anunciando que en su proyecto de gobierno la cultura será una prioridad. ¿Será? En caso naturalmente de que llegue a la gubernatura. Lo más probable es que lo logre.

Deseo que sus palabras se conviertan en una realidad.

Ningún “morenito” sabe que en Baja California, desde la década de los setenta, s. XX., esta entidad es el hogar de un medio centenar de pintores, de muy alto nivel. (Ver en internet la pintura abstracta en el mundo). Un ejemplo vivo de nuestros más grandes creadores que decidieron crear, vivir y morir en esta esquina del noroeste mexicano. Algunos ya han fallecido: Manuel Aguilar, Jesús Ernesto Muñoz Acosta, José Garcia Arroyo, pero la mayoría aún vive. Suman, reitero, un medio centenar de pintores abstractos, entre otros géneros y estilos cuya calidad es igual a los grandes abstractos del mundo.

Al margen, solo la obra de Álvaro Blancarte, el citado Muñoz Acosta, Marco Miranda, Pablo Castañeda o Carlos Coronado, por citar solo algunos. Mi libro “Blanco móviles” es un ejemplo firme de lo que afirmo. Pedro Ochoa, actual secretario de Cultura, lo sabe. Sin abundar más, un museo, o mínimo una Sala de Plástica de Baja California es urgente, fundamental. Esto sería un apoyo real a la cultura de Baja California y no necesariamente ir por allí, pintando ocurrencias en las calles de esta capital. Esto último es politiquería mediática; lo otro es memoria, cultura real, trascendente.

Nada que ver, por cierto, con el “Arte Basura” de nuestro tiempo, tan protegido por los jóvenes creadores, de México y el mundo.

Naturalmente, en mi libro “Blancos móviles” doy fe y expongo, por qué y cuáles son estos creadores bajacalifornianos, dedicándoles un análisis; una crítica al estilo, género, técnica e influencias internacionales de cada uno. A algunos no les gustó. Se a plenitud de qué estoy hablando.

Finalmente, en Baja California, más específicamente en Mexicali, existe una orquesta infantil de extraordinaria calidad musical; Ver y escuchar ochenta niños y adolescentes ejecutar música clásica y formal. ¿Dónde se encuentra el Gobierno que tiene la obligación de promover conciertos con estos niños y adolescentes? Los espacios existen, pero también la ignorancia al respecto. De cultura, muchos políticos se “avientan” una torta, y  claro, que no es igual a llenar los edificios del centro histórico con ocurrencias bastante malas, por cierto.

*- El autor es artista plástico.

 

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