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Columnas PÓSTIGO

Póstigo

Por Antonio Medina de Anda

Del fraude electoral cometido al Ing. Cárdenas en 1988 al perpetrado a López Obrador en 2012, bajacalifornianos de pensar y actuar de izquierda mantuvieron encendida la llama de la resistencia en dos vertientes: desmarcándose del régimen panista y disputándole influencia política al Prian. Con aciertos y reveses en busca de mejor estrategia para encarar a la derecha, la izquierda (prácticamente en la soledad) conformaron el gobierno legítimo lopezobradorista hasta culminar en la constitución de Morena. Resta afirmar que durante el curso del cansado proceso la vocación de ser y actuar de izquierda fue, de súbito, arrinconado por medios difamatorios hasta verse desmembrados del partido llegando en algunos casos a la expulsión. “Se trata de simples rijosos” acuso’ en su momento Jaime Bonilla Valdez que feliz y contento, después de aporrear a los “pendenciero” de Baja California, traslado’ el látigo hasta Sonora, Sinaloa y Baja California Sur pues, a pesar de haberse bronceado en los placenteros encantos priistas-panistas, los cirujanos de Morena lo transfiguraron en jefe de los Estados costeros antes mencionados logrando, por vía del citado ajuste de cuentas, dos envidiables galardones: uno por salvar a Morena de la “maligna” izquierda y otro por franquearle las puertas a la mafia del poder ejemplificada por ciertos empresarios voraces, grillos prianistas, charros sindicales y oportunistas de toda laya cuidando celosamente que el feudo bajacaliforniano continuara en manos de los mensajeros del patrón. Comprobado el arranque y ruta impuesta por quien afirma que su “biblia es AMLO” (reiterada alabanza del hoy candidato de “unidad” a la gubernatura) el partido-movimiento proyectado como ariete opositor, democrático, transformador y diferente a la partidocracia conocida; para luego fue regresado al quirófano sometiéndolo a todo tipo de implantes hasta convertirlo, en los hechos, en un ente de mentiras, estafas y traiciones a los principios e ideales proclamados que, de menos en BC, hoy permanecen secuestrados de parte de un grupúsculo faccioso, burgués y de intereses particulares. De allí que los cuestionamientos adversos a Lionel Godoy Rangel y Jaime Bonilla Valdez enjuicien, a la vez que a los supuestamente encuestados, a la derecha asociada con el “hombre fuerte” ya que los poderosos, por encima de signos partidistas, garantizan impunidad para pasados y venideros trafiques trátese del agua, segundos pisos, desaladoras, contrabando y concesiones de todo tipo donde, el ansiado manjar, será servido a través de la obra pública pues no otra cosa significan las candidaturas de acaudalados empresarios. Con la grotesca “encuestitis” urdida y montada por los apoderados de Morena, el partido no solamente continuara’ en el trastabillar que de años a la fecha, con o sin proponérselo, quedo’ sin rumbo (directivos inexistentes, sin vida militante, incapacidad de convocatoria, nulas asambleas, etcétera) sino, aún más penoso, alejado de la lucha e inconformidades ciudadanas llevándolo al grupismo, a la pugna por puestos y a que muchos seguidores se alejen. A la esperanza democrática y moral juramentada por Morena, como a los falsos héroes de la novela, la mataron en la primera página… * El autor es diplomado en Periodismo por la UABC.

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