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Columnas PALABRA POR PALABRA

Palabra por palabra

Por Miguel Ángel Lino

Guateque Cuando me dio la adolescencia, que con memoria privilegiada recuerdo, anduve de guateque en guateque. Jolgorios caseros con bailongo y sandwichitos en triángulos que te zampabas de un bocado. Los guateques a los que iba casi siempre eran en la casa de la misma amiga y no porque su familia fuera muy fiestera, sino por celosa vigilancia de sus progenitores o, tal vez, porque eran sus fieles promotores. Ya que objetivamente era muy poco agraciada, lo que justificaba aquello de “la suerte de la fea la bonita la desea”. En popularidad nadie le ganaba, aunque en realidad era la que menos ligaba. Tardeadas sabatinas que iniciaban a las seis y difícilmente pasaban de las diez. Cuatro horas que se nos iban como agua. Bastaban unos cuantos discos de acetato, sodas tamaño jumbo y los infames sandwichitos a los que apenas les untaban una oblea de patético paté. Al ritmo de “Agujetas de color de rosa” de Los Hooligans o “Popotitos” de los Teen Tops, o “I wanna be your man” o “Yesterday” de Los Beatles que para entonces hacían furor nos cambiábamos de pareja porque no era lo mismo bailar pegando brincos que hacerlo pegaditos. Hoy, por lo que sé, aquellas juveniles fiestas caseras se han extinguido y lo chavos –aún sin tener edad suficiente– atiborran cuanto antro se les ponga enfrente. Lo que no juzgo ni bien ni mal; sino como radicalmente diferente. LA PALABRA DE HOY: GUATEQUE Con toda la apariencia caribeña, la palabra guateque pudiera ser un cubanismo fuera de discusión; pero resulta que el diccionario de etimologías de la Universidad de Chile la ubica como una ancestral voz del extinto idioma mukuchi que hablaban los aborígenes de Mérida, Venezuela. Dato curioso es que existe un municipio colombiano llamado Guateque, que es la capital de la Provincia del Oriente, poblado construido por los conquistadores alrededor de 1537 y nombrado así, seguramente, por los conquistados que eran los guatequeros. DE MI VIDEOTECA: 'LA FIESTA INOLVIDABLE' En España la exhibieron como “El guateque” y en Latinoamérica como “La fiesta inolvidable”. Cinta de 1968, “The party” fue dirigida y producida por Blake Edwards e interpretada por el genial Peter Sellers. Hilarante trama de enredos y metidas de pata del desconocido actor hindú Hrudi V. Bakshi, quien fue contratado como extra para una película hollywoodense, quien arruina varias escenas por ser más despistado que el mismísimo Mr. Bean. El productor de la película ficticia por error anota el nombre de Bakshi al final de la lista de invitados al fiestón que dará en casa y, el falso invitado de entrada pierde un zapato que navega por un riachuelo interior de la mansión. Después, el personaje recreado por Seller juega con el tablero que controla en forma electrónica el sonido, la chimenea y el bar retráctil… Más tarde provoca que un mesero borrachín lance un pollo que se ensarta en el tocado de una invitada de postín y remata con una inundación de espuma cunado la hija del productor invade la fiesta con horda de amigos hippies que llevan un elefante bebé. Todos terminan dentro de la alberca en un final inolvidable de tan surrealista guateque. El autor es profesor de Redacción Creativa en Cetys Universidad.

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