No te pierdas las últimas noticias

Suscríbete a las notificaciones y enterate de todo

Columnas PALABRA POR PALABRA

Palabra por palabra

Por Miguel Ángel Lino

¡Achis! Mire nomás: “El Bronco” y Ríos Peter se quedaron chiflando en la loma fuera de la boleta electoral. El INE los descalificó porque (“dicen”) los documentos que virtualmente presentaron, relacionados con el mundo de firmas solicitadas para poder ser candidatos independientes a la presidencia de la República, presentan más del 30% de inconsistencias y por ello, los tacharon como balines. ¡Achis, achis! ¿A qué se refieren exactamente con inconsistencias? El ocultismo por medio del eufemismo oficial. Lo primero que pasó por mi mente ante la sorprendente descalificación fue el título de la novela de Daniel Sada que mi grupo de lectura está tratando de descifrar: “Porque parece mentira, la verdad nunca se sabe”. Titulazo para nunca dilucidar procesos electorales, averiguaciones judiciales y tejemanejes que involucra a la clase política y oficiosa de nuestro surrealista país. En cambio, sí dejaron pasar a “Margarita, te voy a contar un cuento”. No obstante que, a la Zavala también le tumbaron un montonal de firmas. A ver quién me explica: ¿Si un apoyo es apócrifo no constituye la misma falta que cientos o miles de ellos? O sea, te puedes saltar las trancas, pero sin pasarte de la raya. ¿Cuál? Conseguir 866,593 firmas inmaculadas distribuidas en por lo menos 17 estados y que sumen cuando menos el 1% del total de la lista nominal de electores de esas entidades… aunque se hayan enviado un cerro de firmas chafas adicionales. ¡Híjole! Cuánta lana (en pesos y centavos) para que luego te salgan con que te vas a quedar vestido, alborotado y trasquilado Ahora, ¡apacigüen a “El Bronco”! LA PALABRA DE HOY: ACHIS Si usted busca achís (con tilde en la última sílaba cual toca a las palabras agudas terminadas en s) en el Diccionario de la Real Academia Española, leerá: “Onomatopeya utilizada para imitar el estornudo”. Pero, si revisa el Diccionario Breve de Mexicanismos de Guido Gómez de Silva, hallará la siguiente explicación: ¡Achis! Interjección (sin acento y entre signos de exclamación) que expresa sorpresa. Utilizada con otra palabra como ¡Achis miachis! Eufemismo que equivale al mexicanísimo ¡Ah, chingao! (la d sale sobrando). También se utiliza ¡Achis piajos!, y el clásico doble ¡Achis, achis! DE MI LIBRERO: EL INFIERNO ELECTORAL Me lo compré a sabiendas que no lo iba a disfrutar. Pero, también sabía de ante mano que me iba a interesar. Bernardo Barranco un acreditado sociólogo experto en religiones, en especial la católica, sabe mejor que nadie lo que significa el infierno y en política nacional lo ubica en el Estado de México: Sede de un grupo en el poder por más de 90 años que practican las más retorcidas y diabólicas mañas para ganar a como dé lugar las elecciones. Barranco escribe parte del libro, pero también coordinó a otras calificadas plumas para exponer “sus verdades”, que a los electores del próximo proceso nos conviene leer. Con un muy buen prólogo de Lorenzo Meyer, ya será cuestión de criterio personal creer o descreer lo consignado en “El Infierno Electoral” … Aunque me quite el sueño, lo seguiré leyendo para exclamar sorprendido: ¡Achis, achis… mecachis! El autor es profesor de Redacción Creativa en Cetys Universidad.

Comentarios