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Columnas PALABRA POR PALABRA

Palabra por palabra

Por Miguel Ángel Lino

Garabato En un momento de lectura al azar –lo que a menudo practico– me enteré de la curiosísima historia de la novela enterrada frente a un matorral esquinero en un jardín localizado aquí en Mexicali. Mi interés creció cuando me enteré de que el jardín estaba en una casa ubicada a la vuelta de donde vivieron mis suegros por más de 50 años. Y la intriga se hizo mayúscula cuando supe que el enterrador fue el autor de la novela. No lo hizo porque se avergonzara de su obra, sino para propiciar la solución del enigma que en la trama de la novela se quedó sin resolver… Yo no sé si la casa sea la que fue, pero la dirección es la misma: Calle Arista 1952 en la colonia Nueva. Hogar de doña Hortensia y don Uriel Franco, quienes –interpreto– fueron los suegros del novelista. Lo que le cuento sucedió allá por 1967, cuando el autor de novela “El garabato”, Vicente Leñero, viajó con su esposa, la psicóloga Estela Franco, desde la Ciudad de México a Mexicali para visitar a la familia y tal vez para ir a la comida china. En dicha estancia, un día en que se quedó solo en la casa, a Leñero se le ocurrió la insólita idea de enterrar su novela. Puntada que reveló muchos años después, hasta el 2013, en las páginas de su libro “Más gente así”, ejemplar que desmenuzo líneas abajo… LA PALABRA DE HOY: GARABATO Un verdadero lío es el entramado etimológico de la palabra garabato. En el diccionario Corominas se señala que la palabra ya existía en la península Ibérica antes del arribo de árabes, godos y romanos. Las teorías postulan un triple origen: Uno del alto alemán 'harfan' que significa arrancar; otro, del árabe 'harf' como letra y el tercero, del ruso 'gorbat' / jorobado. Tal vez por tales teorías etimológicas y ateniéndonos a la definición actual de garabato como rasgo irregular a veces ininteligible al escribir o dibujar, entonces garabato es un enigma gráfico difícil de descifrar… que, en muchos casos, simple y sencillamente “no quiere decir nada”. Pero existen otras acepciones para garabato como gancho, herramienta agrícola y arbolillo serrano de triste estampa lleno de espinas. DE MI LIBRERO: 'MÁS GENTE ASÍ' Ya había abordado en una columna anterior este libro que contiene 15 relatos, entre ellos: '¿Quién mató a Agatha Christie?'; 'La muerte del Cardenal (Posadas Ocampo)' y 'Una visita a Graham Green'… También incluye una sincera y poco usual autocrítica literaria de su novela 'El Garabato', al señalar: “Era una de esas novelas locas escritas con la obsesión de los juegos experimentales influidos por el 'nouveau roman' (novela nueva), que practicábamos algunos colegas de mi generación. Una novela malucha”. Sin embargo, Leñero tiene una sólida producción, entre sus novelas: 'Los albañiles' y 'La vida que se va'; obras de teatro: 'Pueblo rechazado' y 'La noche de Hernán Cortés'; y guiones cinematográficos: 'El callejón de los milagros' y 'El crimen del padre Amaro'. Talento más que suficiente que le permite a Vicente Leñero revelar sin tapujos el simple enigma de su novela 'El garabato' enterrada en Mexicali. El autor es profesor de Redacción Creativa en Cetys Universidad.

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