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Columnas DIÁLOGO EMPRESARIAL

Diálogo empresarial

Por Salvador Maese Barraza

Proveeduría para la exportación A pesar del momento que vivimos de incertidumbre en el comercio con Estados Unidos, la globalización de los negocios obliga a empresas como las Immex a reformular sus estructuras productivas, comerciales y administrativas, pues no hacerlo implicaría dejar de responder a los requerimientos de los clientes y también no enfrentar a los competidores. Ante esa realidad, una de las estrategias deberá ser el desarrollo de proveedores, establecer relaciones estratégicas de largo plazo, en donde la gran empresa –en nuestro caso, exportadora– y la empresa abastecedora encuentran incentivos y crean esquemas ganar-ganar. Considerando nuestra intención de desarrollar proveedores, la identificación de las necesidades de una Immex (que podemos llamar tractora, cliente o líder), buscando empresas que tengan la capacidad de inicialmente cubrir las necesidades. Pero también partimos de la realidad en el sentido de que las empresas (micro, pequeñas, medianas) no cuenten desde el primer momento con las capacidades y competencias suficientes para satisfacer las necesidades de la exportadora; por eso es necesario apoyarlas para subsanar las deficiencias detectadas con respecto a las necesidades técnicas establecidas por la Immex; apoyo que lo ideal es que fuera otorgado por la empresa “tractora” incluso si a esta se le dan estímulos gubernamentales para que despegue la empresa de menor capacidad o tamaño. Del otro lado de la moneda, un primer paso para aprovechar el enfoque de desarrollo de proveedores desde la perspectiva de una empresa de menor tamaño es identificar los productos y servicios requeridos por las Immex –que bien pueden hacerse con apoyo de organismos como Index Mexicali– y participar en los procesos de manufactura global. Así, el desarrollo de cadenas globales de valor o procesos globales de producción ha sido una de las mayores transformaciones de la economía mundial en las últimas décadas, favorecida por la reducción de los costos del transporte internacional, los avances en las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC) y la ahora cuestionada liberalización comercial. Quiero mencionar también que en las cadenas de valor, en la proveeduría para la exportación, no sólo intervienen productos tangibles, sino también servicios, logística y apoyo a los negocios. Por lo mismo el impulsar la vinculación Immex y proveedores generaría mayor valor agregado, se mejoraría al acceso a bienes intermedios de calidad y mejoraría el capital humano y salarios; para las proveedoras nacionales –independientemente de si son o no Pymes– se les abre la posibilidad de participar en un mayor mercado (internacional, dicho sea de paso), incorporarse a procesos de transferencia tecnológica y la creación de empleo. Hay aspectos que no debemos perder de vista en el desarrollo de proveedores locales y en el fortalecimiento de las cadenas de valor: debe hacerse en un contexto progresivo y estructurado, no descuidar el cuidado ambiental, completar el esfuerzo con políticas industriales y tecnologías de información, por ejemplo. Por último, los invito a participar el próximo 22 de febrero en la “Mexicali Supply Expo 2018” y ser proveedor en las cadenas de valor para que a su vez se favorezca para una ciudad como la nuestra el crecimiento y la productividad, se refuerce la base industrial y mejore el bienestar de los trabajadores de nuestra comunidad con mejores empleos y salarios. * El autor es presidente de Index Mexicali y Director de Recursos Humanos para Latinoamérica en Newell Brands

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