El 17 de septiembre de 1939, el submarino alemán U-29 hundió al portaaviones británico HMS Courageous al suroeste de Irlanda, causando 518 muertes y obligando a la Royal Navy a cambiar su estrategia para evitar exponer sus portaaviones en patrullas antisubmarinas
El ataque ocurrió durante una patrulla en los primeros días de la Segunda Guerra Mundial y llevó a la Royal Navy a abandonar el uso de portaaviones en este tipo de operaciones

El 17 de septiembre de 1939, apenas dos semanas después del inicio de la Segunda Guerra Mundial, el submarino alemán U-29 localizó al portaaviones británico HMS Courageous durante una patrulla antisubmarina al suroeste de Irlanda. El ataque provocó el hundimiento del buque en pocos minutos y dejó 518 personas muertas.
Según información recopilada por Naval-History.net y los registros históricos de uboat.net, el Courageous se encontraba realizando operaciones contra submarinos alemanes en los Western Approaches cuando fue atacado por el U-29, comandado por Otto Schuhart. El hundimiento se convirtió en uno de los primeros golpes importantes contra la Royal Navy durante la guerra.
El portaaviones estaba en una patrulla antisubmarina
El HMS Courageous había sido construido originalmente como crucero de batalla antes de ser transformado en portaaviones. Para septiembre de 1939 formaba parte de la Home Fleet y participaba en patrullas antisubmarinas en las aproximaciones occidentales a las islas británicas.
El 16 de septiembre salió de Plymouth para realizar una nueva patrulla acompañado por varios destructores. Al día siguiente, el grupo se encontraba al suroeste de Irlanda cuando el Courageous terminó convertido en el objetivo del U-29.
La ubicación del hundimiento está registrada aproximadamente en las coordenadas 50°10′ norte y 14°45′ oeste, a unos 190 kilómetros náuticos al suroeste de Dursey Head, Irlanda. Por ello, no se trató de una incursión del submarino dentro de Irlanda, sino de un ataque ocurrido en aguas del Atlántico frente a sus costas.
El U-29 lanzó tres torpedos
El submarino alemán era comandado por Otto Schuhart, quien se encontraba al frente del U-29 durante una patrulla que había comenzado el 19 de agosto de 1939.
De acuerdo con el registro de uboat.net, a las 19:50 horas del 17 de septiembre, el submarino lanzó una salva de tres torpedos G7e contra el portaaviones. Dos de ellos impactaron el costado de babor del Courageous, detrás del puente.
El portaaviones sufrió rápidamente una fuerte inclinación hacia babor y terminó hundiéndose aproximadamente 17 minutos después del impacto.
Los registros disponibles no respaldan la versión según la cual el primer torpedo habría destruido un generador, un segundo habría afectado tres de cinco turbinas y un tercero habría provocado una explosión de queroseno. Tampoco sustentan las horas 00:24, 00:26 y 00:33 señaladas en algunas versiones del relato.
518 personas murieron en el hundimiento
La pérdida del Courageous tuvo un elevado costo humano. Los registros de bajas contabilizan 518 muertos, entre ellos el comandante del portaaviones, otros 17 oficiales y 501 miembros de la tripulación; también murieron 36 integrantes del personal de servicio de la RAF.
Los supervivientes fueron auxiliados por los destructores británicos y por varios buques mercantes que se encontraban en la zona.
El rescate se complicó debido a que el mar quedó fuertemente contaminado con combustible. El mercante británico Dido recogió a cientos de supervivientes y posteriormente fueron trasladados junto con otros rescatados a buques de la Royal Navy.
El U-29 escapó de la persecución británica
Después del ataque, los destructores británicos iniciaron una persecución para localizar al submarino alemán.
El HMS Ivanhoe lanzó cargas de profundidad contra el U-29 mientras otros buques participaban en las labores de rescate y búsqueda. La persecución se prolongó durante aproximadamente cuatro horas, pero el submarino consiguió escapar con daños menores.
El U-29 continuó su patrulla y finalmente regresó a Wilhelmshaven el 26 de septiembre de 1939. Durante aquella misma misión también había hundido los buques Regent Tiger, Neptunia y British Influence.
El hundimiento cambió el uso de los portaaviones
Más allá de las pérdidas humanas, el hundimiento del Courageous tuvo una consecuencia importante para la estrategia naval británica.
La Royal Navy había utilizado portaaviones en patrullas de búsqueda y destrucción de submarinos, con la intención de emplear sus aviones para localizar y atacar a los U-boats alemanes.
Sin embargo, la pérdida del Courageous, ocurrida apenas tres días después de un intento fallido del U-39 contra el portaaviones HMS Ark Royal, llevó a abandonar ese tipo de empleo de los portaaviones.
La experiencia mostró el riesgo de utilizar un buque de gran valor como plataforma de búsqueda antisubmarina mientras operaba dentro del alcance de los U-boats.
El hundimiento del HMS Courageous quedó así registrado como una de las primeras pérdidas importantes de la Royal Navy durante la Segunda Guerra Mundial y como un episodio que modificó la forma en que Gran Bretaña emplearía sus portaaviones frente a la amenaza submarina alemana.
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