Un niño encontró huellas fósiles en las orillas de un lago y el hallazgo permitió descubrir rastros de aves y grandes saurópodos de la Patagonia del Cretácico que ahora serán estudiados y preservados
El hallazgo ocurrió en las orillas del lago Mari Menuco, en Argentina, donde la bajante dejó expuestas las marcas y permitió a especialistas documentar un sitio que será conservado para estudiar la vida en la Patagonia durante el Cretácico.

Un yacimiento excepcional quedó expuesto en las orillas del lago Mari Menuco, en la Patagonia, después de una pronunciada bajante.
En el sitio fueron identificadas huellas fosilizadas de aves junto a rastros de grandes saurópodos, un conjunto que ofrece información sobre el ecosistema de la región durante el período Cretácico.
El hallazgo fue posible gracias a la exposición de sectores del lecho que permanecían bajo el agua. Las marcas llamaron la atención de especialistas después de que un niño las observara mientras caminaba por la costa, lo que permitió dar aviso a las autoridades y activar los protocolos para proteger y estudiar el sitio.
Las huellas permiten conocer cómo era la Patagonia en el Cretácico
Las huellas de aves fosilizadas son menos frecuentes que los restos óseos debido a que su conservación requiere condiciones ambientales específicas. Las pisadas tuvieron que quedar marcadas sobre sedimento blando, secarse sin sufrir erosión y posteriormente ser cubiertas por nuevas capas.
Este tipo de fósiles, conocidos como icnitas, permite reconstruir aspectos de la vida de las especies que habitaron la zona, como sus desplazamientos, comportamiento y el tipo de ambiente que frecuentaban las aves primitivas de la Patagonia durante el Cretácico.
La presencia de estas huellas junto a los rastros de grandes saurópodos convierte al yacimiento en un sitio de interés para conocer mejor la fauna y las condiciones ambientales de aquella época.
Especialistas trabajan en la preservación del yacimiento
El operativo de campo fue coordinado con la Dirección de Patrimonio de Neuquén y estuvo dirigido por los paleontólogos Juan Porfiri y Domenica Santos, de la Universidad Nacional del Comahue.
También participaron Mateo Gutiérrez, Federico Poblete y la estudiante Mercedes Di Lorenzo, quienes realizaron tareas relacionadas con la excavación, documentación y preservación del sitio.
Los materiales extraídos fueron trasladados al Museo del Desierto Patagónico de Añelo (MDPA), donde comenzarán los trabajos de conservación y estudio. El museo mantiene un convenio con la Universidad Nacional del Comahue y amplía su acervo con los descubrimientos realizados en la región.
El hallazgo podría aportar nuevos datos sobre las especies
Los especialistas prevén que el conjunto de huellas permitirá analizar comportamientos sociales, movilidad de especies y cambios ambientales locales durante el Cretácico.
Los datos obtenidos se incorporarán a las investigaciones que ya se encuentran en desarrollo y podrían formar parte de futuras publicaciones en revistas especializadas.
Mientras continúan los estudios, uno de los principales objetivos es proteger el yacimiento del deterioro provocado por la exposición y la presencia de visitantes, debido a que las huellas quedaron al descubierto tras la bajante del lago.
El acceso público y la divulgación de los resultados serán coordinados entre el Museo del Desierto Patagónico de Añelo y la Universidad Nacional del Comahue, con el objetivo de preservar el patrimonio y permitir que la comunidad conozca el descubrimiento.
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