Un agricultor deberá pagar 700 mil euros tras derribar 71 árboles y provocar daños ambientales que tardarán hasta 30 años en repararse
La justicia británica determinó que el agricultor alteró el cauce de un río protegido para construir un camino, un daño que afectó el ecosistema y cuya recuperación podría tomar al menos tres décadas.

Un agricultor de Herefordshire, Reino Unido, fue condenado a prisión y al pago de una multa de 600 mil libras esterlinas, equivalentes a cerca de 700 mil euros, después de alterar el cauce del río Lugg para construir un camino dentro de su propiedad.
Durante las obras utilizó maquinaria pesada, retiró grava del lecho del río y derribó decenas de árboles, provocando daños ambientales que podrían tardar hasta 30 años en revertirse.
El caso fue documentado por las autoridades ambientales y judiciales del Reino Unido, que concluyeron que las modificaciones realizadas por el agricultor afectaron un ecosistema protegido.
De acuerdo con la resolución, el impacto sobre el río va mucho más allá de la pérdida de árboles, ya que también alteró el equilibrio natural del cauce y el hábitat de diversas especies.
¿Qué hizo el agricultor en el río Lugg?
Los hechos ocurrieron durante 2023, cuando John Price, de 68 años, decidió realizar obras dentro de su finca para facilitar el acceso a una zona destinada a sus caballos.
Para ello, introdujo maquinaria pesada directamente en el cauce del río Lugg, donde extrajo grandes cantidades de grava y derribó 71 árboles que crecían a lo largo de la ribera.
Las autoridades determinaron que estos trabajos modificaron de forma importante la estructura natural del río.
¿Por qué el daño fue considerado tan grave?
Los especialistas explicaron que la grava del fondo del río cumple una función esencial para mantener la estabilidad del cauce y el flujo natural del agua.
Al retirarla, se modificó la circulación del río y aumentó el riesgo de erosión.
Además, los árboles de la ribera protegían las orillas con sus raíces, ayudaban a mantener estable el suelo y proporcionaban sombra que regulaba la temperatura del agua.
Su desaparición también afectó las condiciones necesarias para la supervivencia de peces, insectos y otras especies que dependen de ese ecosistema.
Today, landowner John Price was sentenced to 12 months' imprisonment for the destruction of 1.5km of the protected River Lugg.
— Environment Agency (@EnvAgency) April 20, 2023
Together with @NaturalEngland, we welcome this sentence and will continue to work hard to restore the health of our rivers.
📰: https://t.co/LTezvD8ruU pic.twitter.com/G84MqewH4z
¿Cuál fue el castigo impuesto por la justicia?
Tras analizar el caso, la justicia británica concluyó que no se trató de una obra menor, sino de un delito ambiental contra un hábitat protegido.
Como resultado, John Price fue sentenciado a prisión y deberá pagar una multa de 600 mil libras esterlinas, equivalente a aproximadamente 700 mil euros.
El río tardará décadas en recuperarse
Aunque la sanción económica es una de las más elevadas impuestas por este tipo de daños en el Reino Unido, las autoridades reconocen que el dinero no devolverá el ecosistema a su estado original.
De acuerdo con la resolución judicial, el río Lugg necesitará al menos 30 años de restauración y monitoreo ambiental para recuperar las condiciones que tenía antes de las obras realizadas por el agricultor.
El caso se ha convertido en un ejemplo de las consecuencias legales y ambientales que puede tener modificar un ecosistema protegido sin autorización.
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