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Recomendaciones si eres principiante en el gimnasio

El paso más difícil es atreverse a ir el primer día, por eso te compartimos algunos consejos que pueden ser útiles para empezar a mejorar tu estilo de vida.

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Empezar a ejercitarte y, sobre todo, inscribirse en un gimnasio puede ser intimidante y ponernos nerviosos, pensando que nos van a juzgar o por desconocimiento de no saber que hacer.

Pero el paso más difícil es atreverse a ir el primer día y dar nuestro máximo esfuerzo. Por eso te compartimos algunos consejos que pueden ser útiles si quieres mejorar tu estilo de vida.

Calienta siempre antes de iniciar tu rutina

5 a 10 minutos antes de empezar tu rutina es suficiente para prevenir lesiones, calambres y otras complicaciones de salud. El calentamiento prepara el cuerpo para el ejercicio aumentando gradualmente la frecuencia cardíaca, la frecuencia respiratoria y la temperatura corporal.

Reduce el riesgo de lesiones, mejora el rendimiento durante el entrenamiento y aumenta los niveles de energía. Además, el calentamiento puede ayudar a mejorar la flexibilidad, la coordinación, el equilibrio y el tiempo de reacción.

Basta con hacer estiramientos de todos los músculos y las articulaciones empezando de la cabeza hacia los pies, luego puedes caminar, saltar o trotar a ritmo suave.

Fija metas realistas acorde a tu nivel

Aunque al principio, ser nuevo puede ser difícil ya que te sueles comparar con el progreso de los demás, jamás busques hacer la misma rutina con la intensidad que aquellos que llevan más tiempo en el gimnasio o ya traen una buena condición física.

Para principiantes se recomienda empezar con una rutina de 3 a 4 días por semana e ir subiendo la intensidad del entrenamiento poco a poco, dependiendo de tu resistencia.

Usa la ropa adecuada

Para hacer ejercicio, lo ideal es usar ropa ligera y transpirable de telas sintéticas (como poliéster o nylon) que alejen el sudor de tu piel. Opta por prendas ajustadas para correr o ciclismo para evitar rozaduras, así cómo prendas holgadas y elásticas para yoga o pesas.

Prioriza tallas de soporte medio a alto (como los leggings de compresión) y telas técnicas y transpirables (poliéster y elastano) que alejen el sudor.

Si usas aparatos de gimnasio lo más seguro es que muchos otros les dieron un uso antes que tú y puede que tengan restos de sudor. Para evitar infecciones, en el caso de las mujeres, se recomienda usar ropa interior 100 % de algodón y arriba, ropa de lycra o nylon que no esté demasiado apretada.

Domina la técnica antes de cargar más peso

Primero debes aprender a ejecutar cada ejercicio correctamente y después aumentar el peso de manera progresiva. Esto te ayudará a evitar lesiones, ya que movimientos mal realizados en ejercicios como la sentadilla, el press de pecho o el peso muerto pueden afectar la espalda, las rodillas o los hombros.

Además, cuando la técnica es correcta, el trabajo se concentra en el músculo que realmente quieres entrenar y no en otras articulaciones o grupos musculares que terminan compensando el movimiento.

Una buena regla es que si una repetición se ve diferente a las anteriores, probablemente el peso ya es demasiado alto para mantener una técnica adecuada.

Descansa

El descanso es vital para reparar el tejido muscular, prevenir lesiones y reponer energía. Deja pasar entre 24 a 72 horas antes de volver a trabajar el mismo grupo muscular dependiendo de la intensidad, enfócate en rehidratarte con suficiente agua y electrolitos, duerme al menos 8 horas diarias.

No olvides alimentarte de alimentos ricos en proteínas como carnes, pechuga de pollo o pavo, pescados, huevos y lácteos como el yogur griego. Si buscas opciones vegetales, destacan la soya, legumbres (lentejas y garbanzos) y almendras.

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