El Imparcial / Dinero / Profeco

¿Cómo enseñar a tus hijos a ahorrar? La Profeco explica el método para diferenciar necesidades de deseos y ahorrar hasta 66 pesos mediante la comparación de precios

La Profeco presenta una guía práctica para que los niños aprendan a manejar su dinero, distingan entre necesidades y deseos, y logren sus metas mediante el ahorro.

¿Cómo enseñar a tus hijos a ahorrar? La Profeco explica el método para diferenciar necesidades de deseos y ahorrar hasta 66 pesos mediante la comparación de precios

MÉXICO.- El manejo del dinero no es un tema exclusivo de los adultos. De hecho, aprender a administrar las primeras monedas desde la infancia es la base para una vida financiera saludable y sin deudas en el futuro. Para ayudar en esta tarea, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) ha diseñado una guía de educación financiera dirigida a niñas y niños, donde se explica cómo transformar el dinero recibido por regalos o tareas en un plan de ahorro con resultados reales.

De acuerdo con las recomendaciones de la Profeco en su edición de abril de la Revista del consumidor, el objetivo es que los menores comprendan que el dinero no aparece de forma mágica en los cajeros automáticos, sino que es el fruto del esfuerzo y el trabajo diario. Al ver su “domingo” como un “mini sueldo”, los niños pueden comenzar a tomar decisiones propias, aprendiendo a priorizar y a no ceder ante las presiones de la publicidad o las tendencias de moda.

Te puede interesar: ¿Por qué el ahorro se representa con una alcancía de cochinito? La historia que representa riqueza en diferentes culturas

Necesidad vs. Deseo: El primer paso para gastar con inteligencia

Uno de los pilares de esta guía es enseñar a los pequeños a distinguir entre lo que es esencial y lo que es un gusto pasajero. Esta distinción es la herramienta más poderosa para evitar gastos innecesarios:

  • Necesidades: Son cosas indispensables para vivir, la salud o la educación, como comida nutritiva, zapatos escolares o el transporte para ir a la escuela.
  • Deseos: Son artículos que se quieren tener pero que no son fundamentales, como dulces, juguetes de moda o accesorios decorativos.

La Profeco sugiere que, antes de realizar cualquier compra, los niños se conviertan en “detectives del ahorro” y se pregunten: “¿Por qué lo quiero?” y “¿Para qué me va a servir?”. Comparar precios entre distintas tiendas es vital; por ejemplo, la institución señala que en artículos escolares se pueden encontrar diferencias de hasta $66.20 pesos, cantidad que podría destinarse directamente a una alcancía.

Uno de los pilares de esta guía es enseñar a los pequeños a distinguir entre lo que es esencial y lo que es un gusto pasajero. | Pexels

El presupuesto: Cómo hacer que el dinero rinda más

Para que el dinero no se esfume el mismo día que se recibe, es necesario tener un plan. Un presupuesto es simplemente una hoja donde se organiza el flujo de efectivo. La guía propone un método sencillo de tres pasos:

  1. Identificar ingresos: Anotar todo el dinero que entra, ya sea el “domingo”, regalos de los abuelos o pagos por tareas adicionales en el hogar, como barrer el patio.
  2. Registrar gastos: Apuntar cada moneda que sale para comprar papelería, comida en el recreo o algún detalle para un amigo.
  3. Calcular el saldo: Al final de la semana, se resta lo gastado a lo recibido. Si sobra dinero, ese es el ahorro oficial. Si no sobra nada, el presupuesto ayuda a detectar en qué se gastó de más para corregirlo la semana siguiente.

El ahorro con propósito y la paciencia

El ahorro no debe verse como un sacrificio, sino como el camino para alcanzar un sueño. La Profeco recomienda que antes de empezar a gastar los ingresos, se aparte una pequeña cantidad para el ahorro. Para que este hábito sea constante, debe tener una meta clara.

Tener un objetivo visualizable —como comprar un libro, un balón, unos tenis o un juguete especial— ayuda a los niños a desarrollar la paciencia. Entender que las metas grandes requieren tiempo y planificación les permite valorar más sus pertenencias y desarrollar una relación responsable con el consumo.

Uno de los pilares de esta guía es enseñar a los pequeños a distinguir entre lo que es esencial y lo que es un gusto pasajero. | Pexels

Te puede interesar: Dibujar en la infancia fortalece la memoria visual y mejora el aprendizaje, según expertos de Harvard, al activar habilidades clave como atención, retención y autocontrol desde edades tempranas

Consejos útiles para padres y tutores

Para acompañar este proceso, es recomendable que los adultos permitan a los niños participar en las decisiones de compra del hogar. Comparar precios de productos básicos en el supermercado frente a ellos les enseña de manera práctica cómo el ahorro familiar beneficia a todos.

Recuerde que el mensaje final es usar el dinero con responsabilidad: permitirse ahorrar para el futuro y, ocasionalmente, “darse un gusto” bien planificado. La educación financiera temprana es, sin duda, el mejor regalo que se le puede dar a un niño para asegurar su tranquilidad económica el día de mañana.

Sigue nuestro canal de WhatsApp

Recibe las noticias más importantes del día. Da click aquí

Temas relacionados