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Columnas

Carnicería o boom

Los ojos del gran actor parecieron llenarse de lágrimas mientras ofrecía la descripción de este país destrozado, solo para detenerse y añadir: "Esta carnicería estadounidense se detiene aquí y se detiene ahora".

Por Sergio Sarmiento

"El lenguaje político está diseñado para hacer que las mentiras suenen veraces."

George Orwell

DAVOS, SUIZA.- ¡Cómo han cambiado las cosas para Donald Trump! Apenas el 20 de enero de 2017, en su discurso inaugural, habló del desolado panorama que sufría su país: "Madres y niños atrapados en la pobreza de los centros de nuestras ciudades, fábricas oxidadas regadas como lápidas por la geografía de nuestra nación; un sistema educativo cargado de efectivo, pero que priva a nuestros jóvenes y hermosos estudiantes del conocimiento; y el crimen y las pandillas y las drogas que han robado tantas vidas y han despojado a nuestro país de tanto potencial sin realizar".

Los ojos del gran actor parecieron llenarse de lágrimas mientras ofrecía la descripción de este país destrozado, solo para detenerse y añadir: "Esta carnicería estadounidense se detiene aquí y se detiene ahora".

Ayer, tres años y un día después, Trump ofreció en el Foro Económico Mundial de Davos una visión radicalmente diferente. "Tengo el orgullo de declarar que Estados Unidos está en medio de un boom como nunca ha visto el mundo. Hemos recuperado nuestro paso. Estados Unidos está prosperando, Estados Unidos está floreciendo y, sí, Estados Unidos está ganando otra vez como nunca. La nueva prosperidad de Estados Unidos es innegable, sin precedentes y sin comparación en el mundo". Si Trump descalificó el Tlcan como el peor tratado comercial en la historia, ayer dijo que "lo hemos reemplazado con el nuevo increíble tratado comercial", el T-MEC.

La verdad es que la economía estadounidense nunca sufrió el desastre del que habló Trump en su discurso inaugural. Si bien el país, y buena parte del mundo, sufrieron un desplome en 2008 y 2009, las tasas de crecimiento estadounidenses se han mantenido durante décadas entre las más sólidas del mundo desarrollado, aunque se encuentran por debajo de las de países emergentes como China o la India.

Los políticos populistas, sin embargo, describen siempre como un desastre lo que han hecho sus antecesores y cualquier acción suya como un triunfo sin medida. Lo mismo ha hecho en México Andrés Manuel López Obrador, quien, en su discurso inaugural ante el Congreso el 1 de diciembre de 2018, afirmó: "Lo digo con realismo y sin prejuicios ideológicos: La política económica neoliberal ha sido un desastre, una calamidad para la vida pública del País". Hoy, en cambio, en México todo va "requetebién".

El discurso de Trump en Davos, por supuesto, estaba más dirigido al público de casa que al del Foro. Cuando dijo: "Nunca dejaremos que los socialistas radicales destruyan nuestra economía, destrocen nuestro país o erradiquen nuestra libertad", se estaba refiriendo a los aspirantes a la candidatura del Partido Democrático. Su rechazo a "los profetas de la catástrofe", por otra parte, se refería menos a Greta Thunberg, la activista adolescente sueca, que a los grupos ambientalistas de Estados Unidos.

La economía estadounidense, es cierto, está teniendo un buen momento. Al parecer terminó 2019 con una expansión de 2.3% (The Economist), que no es mala para un país desarrollado. El recorte de impuestos de Trump ha ayudado, pero los aranceles y medidas proteccionistas han generado costos.

El problema es que los populistas no tienen medida ni equilibrio. Todo lo que hacen es para ellos maravilloso, todo lo que realizan sus rivales un desastre. Por eso Trump afirma que Estados Unidos ha pasado de la carnicería a la bonanza, aunque el país siga siendo virtualmente el mismo.

Conservadora

En el panel de Davos sobre la economía latinoamericana la secretaria mexicana Graciela Márquez parecía la representante de un Gobierno conservador. Subrayó el éxito en lograr un superávit primario, reducir la inflación y mantener la estabilidad macroeconómica. No se preocupó por el crecimiento de 0.0%.

 @SergioSarmiento

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