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Columnas EFECTO MULTIPLICADOR

Apuesta AMLO a remesas y T-MEC

El FMI también avizora un 2020 muy diferente al del principal inquilino de Palacio Nacional, al pronosticar el desplome del PIB en 10.5%. 

El Presidente confía que el próximo mes de agosto empezará la recuperación de la economía porque las remesas seguirán al alza y la entrada en vigor del renovado tratado comercial con EU y Canadá (que es mañana), impulsará las inversiones en el País.
“Es un momento muy oportuno (la llegada del T-MEC) porque esto va a significar más inversiones, empleos y bienestar para México. Nos va a apoyar mucho en la recuperación pronta de la economía”, dijo en su mensaje dominical.
Definitivamente las estimación del mandatario suena agradable por lo positiva, sin embargo, carece de solidez (derrocha ingenuidad), tanto por la supuesta permanencia alcista del envío de dólares de los paisanos a México, como por la creencia de un súbito intereses de inversionistas extranjeros por inyectar recursos en territorio nacional.
Las evidencias indican que difícilmente las remesas de los meses venideros tendrán la energía de la primera mitad del año porque el desempleo en la Unión Americana está por las nubes y se ha llevado de encuentro a gran parte de la fuerza laboral hispana.
Así que los pronósticos en este renglón son desfavorables, pero pareciera que los asesores de López Obrador no le han informado del desempleo histórico en EU de más de 30 millones. Además, debido a la persistente desconfianza que él mismo ha generado entre los inversionistas nacionales y extranjeros, difícilmente la entrada en vigor del T-MEC podrá reinstaurar la certidumbre.
En su mensaje de antier, López Obrador aseguró que “vamos a salir de la crisis económica y desde luego, vamos a garantizar el bienestar de nuestro pueblo, con rectitud, sin corrupción, sin lujos en el Gobierno y con mucho trabajo, con mucha perseverancia y nunca perdiendo la fe en la causa que estamos llevando a cabo, la causa de la transformación de México”.
Y, como mañana miércoles se cumplen dos años del triunfo democrático, “informaré sobre la recuperación económica”, que para él, está a la vuelta de la esquina.
Otros datos que animan al mandatario a hablar de una “mágica” reactivación, tienen que ver con el desempleo en México; estima que en el mes de julio ya no habrá más despidos. En abril, se quedaron sin empleo 550 mil trabajadores, en mayo 345 mil y en junio 70 mil (cifra preliminar). En julio, señala, se tocaría piso y en agosto la recuperación del empleo empezará a verse.
Por ende, el Presidente visualiza que el comportamiento del PIB tomará la forma de la letra ‘V’ (súbita caída con un ascenso rápido) contradiciendo así a economistas que sospechan que la recesión en México ha llegado para quedarse y la evolución económica este año dibujará más bien una letra ‘L’.
Las intenciones sociales de López Obrador son a todas luces buenas, pero sus decisiones y acciones contra el sector productivo dinamitan el desenvolvimiento positivo de la Nación y así lo ha hecho ver el embajador de Estados Unidos en México, Christopher Landau, quien acaba de decir que “las acciones que el Gobierno federal ha emprendido en materia económica en los últimos meses no hace que este sea el momento oportuno para invertir en el País”.
El FMI también avizora un 2020 muy diferente al del principal inquilino de Palacio Nacional, al pronosticar el desplome del PIB en 10.5%. 
Todo indica entonces que por enésima ocasión el Presidente volverá a perder la apuesta sobre el desempeño de la economía, pero mientras tanto le inyecta ánimo a la tribuna.
En suma, en apenas 19 meses AMLO ha pasado de la gloria al infierno, pero a pesar de sus descalabros él mismo vuelve a prometer el resurgimiento del PIB.
Total, si la terca realidad lo vuelve a contradecir, ahí están los conservadores y neoliberales para que paguen los platos rotos.


SUPONIENDO SIN CONCEDER
Para que la economía mexicana olvide solamente “el trago amargo” del coronavirus, el tercer trimestre (julio-septiembre) deberá crecer 2.2% y el cuarto en un excepcional 14.8%. Sólo así podríamos volver al nivel que el PIB enseñaba al cierre del primer trimestre.
Recordemos que en los primeros tres meses la economía retrocedió 1.6% y en el segundo los estimados apuntan a una caída de hasta 22%.
De concretarse estas cuatro variaciones trimestrales, la reactivación podría enseñar una forma de ‘V’ con un 2020 cayendo apenas 1.6%. 
Sin embargo, el PIB a dos años de AMLO (ya sin coronavirus) seguiría de capa caída con un retroceso acumulado del 4.6% (-2.3% promedio anual).


Javier Villegas Orpinela tiene maestría por el Itesm, economista UANL y diplomado en Northwestern University. Director de la revista Correo y profesor de Economía en la Unison.
jvillegas@correorevista.com
 

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