El poder de la 4T para agravar los problemas
La política son símbolos y lo que vimos el jueves fue a una mandataria intimidada refugiándose con su tribu. ¿Dónde quedó tanto poder?

Juegos de poder
La Presidenta más poderosa de las últimas décadas no pudo asistir a la ceremonia de inauguración del Mundial de Futbol en el Estadio Ciudad de México. Tampoco pudo ir al Fan Festival que se organizó afuera de su residencia, en el Zócalo capitalino. Sólo le alcanzó para acudir al Deportivo Hermanos Galeana en la alcaldía Gustavo A. Madero a ver el primer partido de la Selección Nacional por televisión.
¿Dónde quedó tanto poder que ha acumulado el movimiento de la Cuarta Transformación cuando su Presidenta aparece en un espacio tan secundario durante uno de los eventos internacionales más importantes de su sexenio?
Sheinbaum no fue al legendario Estadio Azteca para evitar la rechifla que se llevaría en cuanto anunciaran su presencia, tal y como sucedió con Miguel de la Madrid en el Mundial de 1986. Sin embargo, tanto ese Presidente, como Gustavo Díaz Ordaz en 1970, aguantaron la vara y se plantaron como los jefes de Estado que eran en ese momento.
No les importó la embarazosa situación porque, al fin y al cabo, su partido, el PRI, era dueño y señor de la política nacional en aquellos tiempos. En los actuales, ese abucheo se hubiera convertido en viral. Por las redes sociales le habría dado la vuelta al mundo como símbolo de que el movimiento todopoderoso de México en realidad no cuenta con el gran apoyo popular que presume.
Aunque Sheinbaum y compañía podrían haberle dado un eficaz spin comunicativo a la inevitable rechifla: “Es la expresión de los fifís que asistieron al estadio por los precios exorbitantes que cobró la FIFA por los boletos; son los que nunca nos han querido porque quieren que regresen los privilegios del pasado”.
En fin, el hecho es que no se arriesgaron a ir al Azteca… pero tampoco al Zócalo.
Eso ya representa otro nivel porque estamos hablando del baluarte de la 4T. La Plaza de la Constitución es La Meca de ese movimiento. Pues ni ahí pudo pararse la Presidenta amenazada por uno de los grupos con los que se aliaron para ganar la elección de 2018: La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).
En lugar de estar en el palco de honor del Azteca junto al presidente de Estados Unidos, el primer ministro de Canadá y el presidente de la FIFA, como correspondería al protocolo de la inauguración del primer Mundial de Norteamérica, la Presidenta acabó sentada con la jefa de Gobierno de la Ciudad de México y el alcalde de la Gustavo A. Madero.
La política son símbolos y lo que vimos el jueves fue a una mandataria intimidada refugiándose con su tribu.
¿Dónde quedó tanto poder?
Pero no nos equivoquemos: De que la 4T tiene poder, lo tiene. Controlan el Ejecutivo, Legislativo y Judicial. Gobiernan en la gran mayoría de los estados y municipios. Tienen mayoría para reformar la Constitución a su gusto. Han desaparecido los órganos autónomos del Estado y, los que quedan, los dominan sin ningún problema.
No habíamos visto una concentración de poder de ese tamaño en décadas.
¿Qué han hecho con ese poder?
Ganar elecciones y concentrar cada vez más poder.
En cuanto a los principales problemas del País, lejos de resolverlos, los han agudizado.
Ejemplos hay muchos.
Tomemos el caso de la educación. En lugar de aprovechar el poder para arreglar el gran problema educativo de México, lo han empeorado.
Es cierto, históricamente los gobiernos le entregaron el control de las decisiones fundamentales en materia educativa a los sindicatos magisteriales a cambio de su apoyo electoral. Peña Nieto, sin embargo, se animó a revertir esta situación y recuperar el control del Gobierno en la educación.
Luego vino López Obrador quien, para ganar las elecciones de 2018, se alió con el magisterio. A cambio de su auxilio electoral, les prometió derogar la reforma de Peña. Y cumplió a costo altísimo. Hoy, a diferencia del pasado, la CNTE está más empoderada que nunca. Tan es así, que ha puesto en jaque al Gobierno de Sheinbaum. Cría cuervos y te sacarán los ojos. Actualmente, la educación pública se encuentra en uno de sus peores momentos.
Para eso ha servido el gran poder de la 4T.
Otro ejemplo es el combate al crimen organizado. De nuevo, con el fin de ganar elecciones, la 4T se metió en la cama, como nunca, con los cárteles nacionales. Sí, acrecentaron su poder, pero a un costo enorme tensionando la relación bilateral con Estados Unidos.
Así me podría seguir con otros ejemplos más: Las finanzas públicas, la falta de crecimiento económico, etcétera. Todo lo cual demuestra que la 4T ha utilizado el poder para ganar más poder agudizando los problemas públicos en lugar de resolverlos.
Leo Zuckermann
X: @leozuckermann
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