Columnas Piensa

Los cigarros quieren tus pulmones; las redes sociales tu alma

“Ya tenemos una relación 
de derechos. Lo que necesitamos es una relación de responsabilidades”.
Bill Maher.

Por Octavio Ballesteros

“Ya tenemos una relación 
de derechos. Lo que necesitamos es una relación de responsabilidades”.
Bill Maher.
 
Es muy fácil comprobar el hecho de que el mundo digital está absorbiendo la atención de la mayoría de nosotros: en una parada del transporte público, en una reunión, en una fila para comprar algo, todo mundo ensimismado con su celular.


Es por ello que en los últimos años, se piensa que del 2016 en adelante ha em-pezado a cuestionarse en algunos círculos no tanto que es lo que estamos ha-ciendo en las redes sociales, sino que tanto tiempo estamos invirtiendo en ellas. Podemos decir que estamos perdiendo autonomía.


¿Una relación sana?
La cuestión es que vemos redes sociales o páginas web dos minutos, luego 10 minutos, después 15 minutos, y terminamos acumulando varios horas del día in-mersos en ellas. Por otro lado esta científicamente comprobado que para nuestra mente no es tarea fácil cambiar nuestra atención de una tarea a otra. Se puede decir que 10 minutos de distracción pueden equivaler a 20-30 minutos para poder volver a concentrarnos en la labor que estábamos realizando.


Y aquí es cuando podemos entrar en un aspecto medular: las compañías de las redes sociales han invertido muchísimo dinero para lograr captar y retener la atención de los usuarios de celulares inteligentes.


Uno de los grandes éxitos ha sido la creación de los famosos “likes”, por medio del cual el usuario busca la aprobación social. Gracias a este indicador el indivi-duo ya sabe si gustó lo que puso en la red, si a nadie le interesó, y si hubo perso-nas que les desagradó y se lo manifestaron.


El otro aspecto que ha jalado mucho la atención es las insertases tan agradables que hacen muy atractivo el navegar de un sitio a otro.


Bien lo decía un crítico del uso uso excesivo de las redes sociales: las empresas tabacaleras quieren tus pulmones, las redes sociales tu alma.


Y para ejemplo daba el siguiente dato: Facebook tiene un valor de capitalización de 500 billones de dólares, el doble que tiene Exxon Mobile la petrolera. Si Exxon tiene e invierte recursos para extraer petróleo, que tanto hará una empresa que tiene el doble para captar la atención del ser humano.
Que podemos hacer
Acorde con Cal Newport, experto en el tema, que podemos hacer para evitar con-vertirnos en un gadget más de las empresas de redes sociales, y de alguna mane-ra recuperar nuestra autonomía y que nuestra relación con el mundo digital sea más sana.
Newport sugiere nos hagamos este tipo de preguntas: cuando estamos bañando a nuestros hijos pequeños, ¿estamos pendientes del celular?


Cuando nos juntamos para compartir los alimentos con la familia o con amigos, ¿nos la pasamos revisando o contestando el celular?


En el momento que nos damos cuenta de que estamos realizando este tipo de acciones podemos decir que hemos ya cruzado una línea muy delicada de un uso sano del celular a un comportamiento adictivo hacia el mismo.


Estimado lector, hay que revisar como andamos al respecto: no vayamos a termi-nar vendiendo el alma a las redes sociales. ¡Feliz domingo!


*- El autor es socio del Despacho Ballesteros 
y asociados.

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