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Irresponsables

No es momento para política partidista, es más, estamos tan sensibles que hasta el más bully de todos, Trump, no ha parado en elogios para con los gobernadores demócratas y estos igualmente haciendo público el liderazgo de la administración republicana.

No es momento para política partidista, es más, estamos tan sensibles que hasta el más bully de todos, Trump, no ha parado en elogios para con los gobernadores demócratas y estos igualmente haciendo público el liderazgo de la administración republicana. Hasta en las encuestas ha subido por no pelearse.

En México el cuento es otro, a nuestro país llegó el coronavirus pero para contagiar a un gobierno con todas las agravantes que ahora ya conocemos: precondición corrupta, irresponsable, antihigiénico y viejo. Sí, viejo y anticuado, no antiguo, porque no es lo mismo antiguo que anticuado; el primero tiene valor, el segundo muy poco.

La obsesión por adoctrinar al pueblo a través de las constantes clases de historia, rifas populares o reflexiones paralitúrgicas no son más que peligrosos distractores para no enfocarnos en los temas que un país como el nuestro necesita.

Es por eso que los ciudadanos no debemos dejar la política a los políticos, hoy más que nunca debemos ser ciudadanos, no simples habitantes, sino verdaderos ciudadanos. Las decisiones mal tomadas están afectando la salud de millones de personas, muchas de ellas al haber actuado con lentitud o escepticismo y al amparo de un gobierno ignorante e irresponsable. Los ciudadanos no estaremos en las calles, pero desde el aislamiento también pensamos, luchamos, trabajamos, ayudamos.

No es posible que la autoridad mundial de salud grite con desesperación las medidas para evitar el contagio y el Presidente de México se pitorree de ellos dando el ejemplo totalmente contrario. Ni forma ni fondo, ni hacen ni dejan hacer al extremo de someter los reportes de la pandemia al ritmo y tortura de la “mañanera”. El agua les llegó al cuello y creo que fue la presión ciudadana quien finalmente han empujado para que la autoridad recule y suba el tono.

Yo estoy seguro que de esta crisis saldremos más fuertes, es que no tenemos de otra, inclusive me atrevo a pronosticar con algo de ingenuidad que quienes nos gobiernan finalmente se darán cuenta que no es lo mismo ser pato que escopeta y que nuestro país es una máquina enorme con una interacción global impresionante, con retos internos urgentes y con grandes soluciones afuera del círculo de sus focas aplaudidoras, es decir, que también en los “conservadores” hay un México extraordinario con soluciones, coraje orgullo y amor por los demás.

Desgraciadamente este país tendrá muchas víctimas, muchísimas más de las que deberíamos y será todo por culpa de un gobierno improvisado, auto vendado de los ojos, rehén de su ignorancia, viejo, necio y sumamente irresponsable, por no decirle asesino. Que Dios nos cuide a todos, y si puedes, quédate en tu casa.

*El autor es Director de Testa Marketing, investigación de mercados.

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