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Columnas Apuntes

Beisbol de luto

José Carlos de la Trinidad, que bajo su presidencia ganó Tijuana Municipal su primer cetro estatal de beisbol de Primera Fuerza, fue portavoz de lamentable noticia.

Por Ángel González

José Carlos de la Trinidad, que bajo su presidencia ganó Tijuana Municipal su primer cetro estatal de beisbol de Primera Fuerza, fue portavoz de lamentable noticia.

El fallecimiento de Jaime Olmos, que en el ambiente de la pelota era conocido como Canelo, aunque ya tenía rato alejado de los diamantes.

Estuvo en las fuerzas policiacas, empresario de la industria mueblera, asociado con Juan Méndez, fue de los patrocinadores del trabuco que jugó en la Liga Amateur de Tijuana.

No se le dio mucha difusión al deceso del Canelo, pero José Carlos dijo que el cuerpo sería cremado.

Unos segundos antes había colgado el teléfono De la Trinidad y volvió a comunicarse, para informarnos que Adrián Navarro Medina, Navarrito, está malito e internado en la Clínica 20 del Instituto Mexicano del Seguro Social, por el rumbo de la 5 y 10.

Ha tenido problemas de salud Navarrito, que en un tiempo mejoró, pero de nuevo está en el hule, pero esperamos verlo de nuevo en acción, muy pronto.

En la época romántica del beisbol, en el circuito rojo, Navarrito fue uno de los manejadores más solicitados, pues no creemos que haya en Baja California y posiblemente en México, nadie que conozca tan bien como él el reglamento, completito, pues puede decir citar número de artículo, inciso y hasta lo que dice, textualmente.

Tuvo buenos años con los equipos STIC y Rancho Nuevo, pues también era un bateador peligroso.

Dirigió también a Burócratas, aunque en el equipo del Sindicato Único de Trabajadores al Servicio de los Poderes del Estado, Municipios e Instituciones Descentralizados de Baja California, aunque había contados peloteros de la agrupación sindical.

Guio a la corona del circuito rojo al conjunto Pollos de Tijuana, cuando los hermanos Osvaldo y Luis Castillo abrieron la cartera para armar un trabuco y lograr el tan ansiado cetro.

Años antes, Navarrito fue manejador de los equipos Mercado Hidalgo, que se formaba a iniciativa de los hermanos Meléndrez y de Joyería Azteca.

Creemos que el mejor conjunto que dirigió Navarrito, aunque no pudo coronarlo, fue Indios de la Villa, que tuvieron en sus filas a mucho del talento que había en aquellos años.

Agustín Ramos, el patrocinador, no escatimaba en apoyo$ a los peloteros, pero siempre se quedaron cortos a la hora de pelear por el cetro.

Hasta que decidió jubilarse, Navarrito fue manejador del equipo de béisbol del campus Tijuana de la Universidad Autónoma de Baja California, por el que desfilaron muchos de los estelares de la pelota local.

En algún tiempo, Navarrito también tuvo bajo su férula al conjunto femenil de softbol de la máxima casa de estudios.

Para aprovechar su experiencia, Navarrito también formó parte del staff del Plantel Rubén Vizcaíno Valencia del Colegio de Bachilleres de Baja California, donde también se jubiló.

Navarrito, aunque no por ahora, sigue activo en la pelota, ahora en la Liga Master, en la que toma uno que otro turnito al bat y sigue regando líneas por todos los rincones del campo.

Nuestro deseo es que Navarrito se mejore y que nuevamente lo veamos, pronto, en los campos de béisbol, en los que se reanudan las acciones, ahora que las lluvias se alejaron de la región.

Se terminó el espacio para los Apuntes, que hasta aquí llegan… por hoy.  

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