No te pierdas las últimas noticias

Suscríbete a las notificaciones y enterate de todo

Columnas Numeritos

Arturo y su reelección

Fue la sociedad, no el gobierno ni los partidos, quienes desde hace 15 años estuvimos impulsando la idea de que tal vez era momento de reflexionar sobre el concepto de la máxima centenaria: “sufragio efectivo, no reelección”.

Por Ariosto Manrique Moreno

Fue la sociedad, no el gobierno ni los partidos, quienes desde hace 15 años estuvimos impulsando la idea de que tal vez era momento de reflexionar sobre el concepto de la máxima centenaria: “sufragio efectivo, no reelección”. Digo que estuvimos porque me incluyo al haber participado en largas jornadas de estudio dentro de la Coparmex y varias docenas de organizaciones civiles.

Pocos saben, pero la famosa frase fue usada por Madero como candidato para sintetizar el espíritu de su propuesta política ya que tenía de frente como competidor al reelecto presidente (¡por séptima vez!) al Gral. Porfirio Díaz.

Hoy en día el concepto se ha debatido, analizado, encuestado y legislado: a partir de hace pocos años la reelección es permitida en México para alcaldes y diputados, no para presidente, gobernador o senador. Personalmente considero que es buena la idea pues nos da la oportunidad a los ciudadanos de reconocer a los gobernantes que den buenos resultados, que los políticos en turno tengan incentivos o mandar a su casa a quienes traicionen la confianza, no cumplan o abusen del poder temporal que se le ha confiado. En México está funcionando, en la elección del 2018 se reeligieron casi el 60% de los alcaldes que se postularon de nueva cuenta, no en Tijuana donde los ciudadanos mandaron a un vergonzoso tercer lugar al suyo.

González Cruz ha llegado a la Presidencia Municipal con muchos votos, con la fuerza de la marca Morena, con grandes expectativas, con esperanzas y con el antecedente de un alcalde peleado con medio mundo y rodeado de sospechas con tufo a corrupción.

Arturo tiene todo para hacer de Tijuana una ciudad como la que prometió, como la que seguramente soñó y como la que todos nos merecemos, cuenta con el respaldo prácticamente unánime del sector empresarial, no trae escándalos de corrupción hasta el momento, sí con graves problemas en seguridad pública pero con la voluntad manifestada en acciones que le permiten contar con suficientes bonos para presentarse a reelección con relativa tranquilidad.

González Cruz ha sido un férreo defensor de que un gobernador poco puede hacer en dos años… pues tiene razón, si un gobernador con dos años poco puede hacer, mucho menos un alcalde con un ayuntamiento endeudado. González debe buscar la reelección y el único problema que le veo es esa maldita ambición que podría rodearlo a él y a su equipo, ese “diablito” que le dice “es tu momento, tírale a la grande, se gobernador”.

Si las ambiciones se desbordan quedará en evidencia que nunca hubo compromiso con Tijuana sino con los proyectos políticos y que nunca hubo prisa por resolver los problemas de la ciudad sino por despachar desde Mexicali. González Cruz es gallo para resolver los retos de Tijuana y es gallo para enfrentar de nuevo en reelección a otro titán de la política local: Al teniente coronel Julián Leyzaola.

* El autor es director de Testa Marketing.

Comentarios