Columnas MIRADOR

Mirador

Por Armando Fuentes Aguirre

Llegó sin avisar y se presentó a sí mismo. -Soy el número uno. En eso llegó otro y dijo: -Soy el número uno. Llegó otro más y repitió lo mismo: -Soy el número uno. Y otro, y otro. -Soy el número uno. -Soy el número uno. Les dije yo: -No sé quién de ustedes es en verdad el número uno. Pero quiero hacerles notar que forman el número 11111. Deliberaron entre sí y concluyeron: -Tiene usted razón. Juntos somos más que separados. Me alegró haberles dado esa lección. Pero no por eso me sentí el número uno. ¡Hasta mañana!...

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