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Centro Coordinador Estatal Antiextorsión en Baja California

“Todo delito que no se convierte en escándalo no existe para la sociedad.” Heinrich Heine

Ignacio  Calderón Tena

Hace unas semanas, se dio el anuncio de la creación de un organismo en el que participarán todas y cada una de las instituciones y corporaciones de seguridad de los tres niveles de gobierno asentadas en la Entidad, cuya función será atender, de manera integral, el tema de la extorsión y el cobro de piso que tanto ha crecido en Baja California.

El anuncio lo dio el general Laureano Carrillo, secretario de Seguridad Ciudadana y coordinador de la Estrategia de Seguridad en Baja California, quien además mencionó como los municipios con mayor incidencia a Tijuana, Ensenada, Rosarito, Mexicali, San Felipe, pero también la zona de la Rumorosa, donde hace un par de años, hubo una gran actividad delictiva que los obligó a establecer en esa zona, una base de la policía estatal en ese sitio.

Las autoridades estatales consideran que los sectores más vulnerables son el pesquero, el empresarial, centros nocturnos, comerciantes y prestadores de servicios, pero la realidad es que también los pequeños negocios son atacados por la criminalidad. Lo que ocurre en realidad es que todavía no existe la confianza suficiente en la ciudadanía, para denunciar este delito y por ello, la cifra negra es tan alta.

Recordemos que ante la inacción federal, producto de los famosos “abrazos y no balazos” de López Obrador, este delito creció como la espuma, al grado de que la propia Rosa Icela Rodríguez, reconoció que: “durante 2023 no hubo resultados óptimos en relación al cobro de piso y la extorsión en el país, pese a que hubo indicadores delictivos a la baja en otros rubros”.

Según el antropólogo chileno, Claudio Lomnitz, la extorsión en su modalidad de venta de protección (cobro de derecho de piso) es la piedra angular del crimen organizado de la época actual, ya que esa protección no sólo cobija al narcotráfico, sino toda la economía informal e ilegal. Lomnitz considera que la delincuencia busca el control de las policías para provocar su inactividad, generando con ello más inseguridad. Ante ello la sociedad advierte que sus miembros no pueden protegerse solos, y entonces valdrá la pena pagarle a alguien por la protección que la policía no les puede brindar; o lo que es lo mismo, a mayor miedo, mayores resultados en materia de extorsión y cobro de piso.

Pero más preocupante aún son los datos de la Encuesta de Victimización (ENVIPE, 2023), que menciona que tan solo en 2023, el delito de cobro de piso y la extorsión, ocupó el tercer lugar de recurrencia a nivel nacional y se presentó en al menos 23 estados del país. Estos datos son basados en denuncias y sabemos que estos delitos casi nunca son denunciados.

Efectivamente, según ENVIPE 2022, en Baja California, el 98% de los delitos de extorsión no se denuncian y esta falta de registros, además, se convierte en un pretexto muy cómodo para las autoridades, las cuales argumentan que no se trata de un problema grave, pues la gente no denuncia.

Qué bueno que ahora, nuestras autoridades estatales, “se pongan las pilas” y se avoquen al combate de este delito que crece como la humedad ante el silencio cómplice de nuestras autoridades. Ahora corresponde a la sociedad, denunciar.

  • *- El autor es asesor empresarial en cabildeo.

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