¿Cómo pasamos del no necesitar aire acondicionado a esto?
Hace algunos años, el aire acondicionado en Tijuana era un lujo innecesario.

Hace algunos años, el aire acondicionado en Tijuana era un lujo innecesario. Presumíamos uno de los climas más privilegiados del mundo, con brisa del Pacífico y noches frescas incluso en agosto.
Pero este verano no fue así, Tijuana ha tenido muchos episodios de calor bastante más intensos de lo que normalmente asociamos con nuestro clima y aunque no todo el verano ha sido excepcionalmente caluroso, lo que ha cambiado es la frecuencia e intensidad de calor.
Aclaro que no soy climatóloga ni experta en calentamiento global. Soy contadora pública y empresaria, vivo en esta frontera y, como muchos de ustedes, este verano he sentido la necesidad de tener aire acondicionado en todos lados. No escribo desde la ciencia, sino desde la observación cotidiana y la responsabilidad de abrir la conversación.
Los reportes de este verano en Tijuana han sido consistentes: humedad por arriba del 80%, con una sensación térmica más pesada de lo normal.
Los expertos lo atribuyen a un episodio fuerte de “El Niño”, el fenómeno que calienta el Pacífico y altera el clima regional y advierten también que ese calor adicional se suma con la tendencia del cambio climático.
No tengo autoridad para decir cuánto de este calor se debe a “El Niño” y cuánto al cambio climático de fondo. Lo que sí sabemos todos es que el clima cambió y que la indiferencia no es neutral, es una decisión.
Una de las maneras más efectivas de reducir nuestra huella de carbono es disminuir el consumo de energía. Esto puede lograrse mediante el uso de electrodomésticos eficientes, apagar luces y aparatos cuando no se usan, y optar por fuentes de energía renovable cuando sea posible. Mejorar el aislamiento de nuestros hogares también puede reducir la necesidad de calefacción y refrigeración.
Otras pequeñas y grandes acciones que podemos y debemos impulsar son cuidar el agua, considerar captación de agua pluvial, impulsar más arbolado urbano, ya que la sombra sigue siendo el enfriamiento más barato que existe, obtener un diagnóstico básico del consumo energético, etc.
Adoptar prácticas de consumo sostenible como reducir, reutilizar y reciclar puede minimizar la cantidad de residuos que generamos. Optar por productos con menos embalaje, reutilizar artículos en lugar de desecharlos y reciclar materiales adecuadamente ayuda a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas con la producción y el manejo de residuos.
En definitiva, el calentamiento global es un desafío monumental, pero mediante la adopción de acciones individuales y colectivas, podemos contribuir a mitigar sus efectos y proteger nuestro planeta para las generaciones futuras.
En esta franja fronteriza el calor no reconoce la línea internacional. Lo que pasa en el Pacífico nos llega igual a Tijuana que a San Diego. Las acciones y soluciones también tienen más sentido pensadas como región, no como ciudades aisladas.
Aun así, en esta zona fronteriza seguimos presumiendo un clima privilegiado. Cuidarlo, aunque sea con acciones pequeñas, es cuidar la parte del planeta que nos corresponde.
*- La autora es contadora pública y Presidente de COPARMEX Tijuana.
Sigue nuestro canal de WhatsApp
Recibe las noticias más importantes del día. Da click aquí
Grupo Healy © Copyright Impresora y Editorial S.A. de C.V. Todos los derechos reservados