El Imparcial / Columnas /

Malas relaciones

La supuesta cancelación de la visa de Andrés Manuel López Beltrán desató una nueva disputa política, pese a que Estados Unidos no ha confirmado oficialmente el caso.

Agua  Caliente

La cancelación de la visa estadounidense a Andrés Manuel López Beltrán, hijo del ex presidente Andrés Manuel López Obrador, se convirtió rápidamente en tendencia en X y, quizá más importante, en tema obligado dentro de los círculos políticos del País.

La reacción fue prácticamente inmediata y refleja la polarización que acompaña al apellido de la dinastía ‘lopezobradorista’. Morena y sus aliados salieron en defensa de “Andy” y calificaron la medida como un acto de presión, intento de desprestigio e injerencia de Estados Unidos en la política mexicana.

La oposición, particularmente el PAN, aprovechó el episodio para exigir investigaciones sobre los señalamientos que han rodeado al hijo del ex Presidente y pedir que las autoridades mexicanas revisen sus operaciones financieras y posibles vínculos empresariales.

De igual forma, aunque con un lenguaje mucho más soez, que no es lo mismo que fuerte, el presidente del PRI, Alejandro Moreno, quien recientemente viajó a Estados Unidos para interponer en el vecino país una denuncia en contra de funcionarios mexicanos, celebró la medida adoptada por el Departamento de Estado.

Pero entre acusaciones y defensas hay un dato que conviene no perder de vista: El Gobierno de Estados Unidos no ha confirmado públicamente que Andrés Manuel López Beltrán tenga cancelada su visa ni ha explicado una causa específica relacionada con él.

Lo que sí existe es una declaración general del portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, quien informó que Estados Unidos ha revocado más de 175 mil visas como resultado de su programa de revisión continua. Entre las causas mencionadas están el incumplimiento de las condiciones migratorias, violaciones a la ley y situaciones consideradas una amenaza para la seguridad nacional.

Es decir, hasta ahora, una cosa es el hecho político que ha generado la noticia y otra muy distinta una explicación oficial estadounidense sobre el caso particular de López Beltrán. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo optó por interpretar la medida como política y como un acto de injerencia. Morena hizo lo propio y cerró filas. “Y esto es un sentido de injerencia en la política mexicana, esa es mi opinión, porque no veo yo otra razón, y lo usa quién, pues la derecha mexicana que cada vez es más entreguista a los Estados Unidos”, destacó.

BUENAS RELACIONES

Y a propósito de las relaciones entre ambos países, este viernes el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, publicó en sus redes sociales una calurosa bienvenida a Lance Hegerle, recién llegado al Consulado de Estados Unidos en Tijuana como cónsul general de la plaza.

En un breve mensaje que el diplomático estadounidense acompañó con un par de fotos de ambos en Tijuana, destacó la importancia de la llamada “megarregión” conformada por Baja California y California.

“Fue un gusto dar la bienvenida al CG Hegerle al @ConsuladoUSATJ. Pocos lugares reflejan mejor la fortaleza de la relación entre los Estados Unidos y México que CaliBaja, una región dinámica conectada por su gente, oportunidades y retos compartidos. Junto con nuestros socios mexicanos, mantenemos la frontera como la más segura de la historia, al tiempo que impulsamos el comercio legítimo y fortalecemos la seguridad y prosperidad de nuestras dos naciones”, escribió

Sigue nuestro canal de WhatsApp

Recibe las noticias más importantes del día. Da click aquí