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Economía circular en Baja California: sanear y reusar las aguas residuales

El concepto de economía circular en materia de agua, encierra la idea de potenciar los procesos de saneamiento enfatizando la recuperación y aprovechamiento diversificado del agua residual tratada.

El concepto de economía circular en materia de agua, encierra la idea de potenciar los procesos de saneamiento enfatizando la recuperación y aprovechamiento diversificado del agua residual tratada. Esta idea cobra mayor relevancia en una región con recursos hídricos cada vez más escasos y competidos, lo que limita el acceso a la principal fuente de agua -el río Colorado- como se observa en la zona fronteriza norte de Baja California y, particularmente, la zona costa dónde se asientan las ciudades de Tijuana y Playas de Rosarito que registran índices de tratamiento y aprovechamiento de aguas residuales tratadas que muestran importantes áreas de oportunidad.

Es importante mencionar que las reformas a la Ley de Aguas Nacionales de diciembre de 2025, resaltan el fomento al reúso de aguas residuales. El artículo 84 BIS 3 establece que “La Autoridad del Agua fomentará el reúso de las aguas residuales tratadas y no tratadas en los términos establecidos en esta Ley, bajo los principios de sustentabilidad, sostenibilidad, protección al ambiente y responsabilidad hídrica”. Así mismo, se menciona en el artículo 84 BIS 4 que “el tratamiento de las aguas residuales y su reúso deberán cumplir con las disposiciones contenidas en las Normas Oficiales Mexicanas, las normas ambientales que correspondan, las condiciones particulares de descarga y las mejores prácticas internacionales en la materia”.

Lo anterior representa una relativa novedad ya que presupone que se busca eliminar las restricciones que existen para llevar a la práctica el concepto de economía circular a través del reúso lo que a su vez libera la presión sobre las fuentes de agua tradicionales. Esto significa que se podría inducir un incremento del índice de tratamiento de aguas residuales que actualmente, para el caso de la zona costa, es alrededor de 50 %; por su parte, el índice de reúso o aprovechamiento también podría verse impactado positivamente. Mexicali actualmente registra alrededor de 67 % de reúso a partir de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) “Las Arenitas”, principalmente en actividades agrícolas, pero en la zona Tijuana-Playas de Rosarito apenas se alcanza el 2 %, esto a pesar de la operación de la línea morada y de los trabajos en las PTAR “La Morita”, “Arturo Herrera”, “San Antonio de los Buenos” y “Tecolote-La Gloria”, aquí la oportunidad de avanzar es evidentemente mayor.

En el acta 333 de la CILA firmada en diciembre de 2025, se reconoce que los esfuerzos binacionales acordados en previas actas (320 y 328) no han sido suficientes para lograr una solución integral al problema fronterizo de saneamiento en Tijuana-San Diego y ello es debido al acelerado crecimiento poblacional que rebasa el ritmo de desarrollo de infraestructura para atender la adecuada disposición de las aguas residuales. Entonces, impulsar el tema tanto en la Ley de Aguas Nacionales como en las actas recientes de la CILA, apunta en la dirección correcta para enfrentar la escasez a la vez que se abona a la salud ambiental y de los habitantes.

El Colegio de la Frontera Norte también coopera con estos esfuerzos a través de los procesos que lleva a cabo internamente con el Ecoparque en Tijuana con más de 30 años de servicio a la comunidad y al medio ambiente, y ahora, con el desarrollo de la Extensión El Colef-Valle de Guadalupe y la implementación de uno de sus proyectos prioritarios y emblemáticos como es la PTAR-El Colef, ubicada en el corazón del Valle de Guadalupe y que, a partir de la gran aceptación manifiesta que ha tenido por parte de la comunidad local, se planea iniciar en breve a una escala menor de gasto de tratamiento de aguas residuales pero con crecimiento gradual para ofrecer beneficios a las comunidades y grupos vulnerables de la zona para así abastecer algunos usos municipales de áreas verdes, campos deportivos, escuelas y camellones; usos ambientales al descargar agua tratada en arroyos aledaños; usos culturales de grupos originarios como los Kumiai y Mixtecos que buscan desarrollar jardines etnobotánicos, humedales para crecer Sauce y Junco y otros usos productivos para cultivos como la Salvia y plantíos de consumo no directo . Esta iniciativa de El Colef, se alinea a las políticas que en la materia se impulsan a nivel estatal y federal y a su vez representa una oportunidad institucional para que, a través de estrategias educativas transversales a partir de la PTAR, se cumpla con el compromiso de incidencia social efectiva que impulse el desarrollo sostenible, la justicia hídrica y el derecho humano al agua, principalmente en comunidades vulnerables.

*- El autor es Director de la Unidad Mexicali, El Colegio de la Frontera Norte.

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