La sociocracia
“Tú careces de lo que otros tienen, y estos están faltos de lo que tú posees; de esta imperfección surge la sociedad” Christian F. Gellert.

Se refiere a un modelo de toma de decisiones y de gobierno, que permite a una organización, tomar decisiones en base a la opinión concertada de sus miembros. El objetivo más importante es el de desarrollar la coparticipación y corresponsabilidad de los actores, otorgando poder a la colectividad de esa empresa o sector gubernamental.
El creador de este concepto fue un ingeniero holandés, de nombre Gerard Endenburg, quien para corregir deficiencias en su empresa, desarrolló entonces el método sociocrático fundado sobre el concepto de que una regla de funcionamiento colectivo podía ser aprobada únicamente en el caso de que “no había más objeciones argumentadas de nadie”, es decir que las reglas de la colectividad son aprobadas por todo el grupo.
La sociocracia clásica se basa en tres principios: la transparencia (toda la información es accesible a todos los miembros), la equidad (se ejerce “poder-con” en lugar de “poder sobre”) y la eficacia (se toman decisiones de forma rápida e inclusiva al mismo tiempo).
Sin embargo, como todo nuevo proyecto, enfrenta dificultades para llevarlo a cabo y este no es la excepción. Los principales desafíos son la resistencia al cambio, pues la transición a un modelo sociocrático puede generar incertidumbre entre los empleados. Otro punto que los conocedores de este sistema mencionan, es el relativo a la capacitación necesaria para su aplicación, pues se requiere que los miembros comprendan sus principios y prácticas y por lo tanto, esto puede implicar un período de aprendizaje intensivo y finalmente, el sistema debe relanzarse constantemente para alcanzar a toda la colectividad y el riesgo estriba en que su aplicación en organizaciones grandes puede ser compleja sin la tecnología adecuada
La sociocracia es mucho más que un sistema de gestión; es un cambio de paradigma que combina eficiencia, equidad y colaboración para crear organizaciones más humanas y funcionales. En los países y en las empresas donde ya se aplica, hay casos exitosos que se pueden replicar en otras latitudes y este modelo demuestra que es posible diseñar entornos donde cada miembro tenga una voz activa, las decisiones sean ágiles y el propósito compartido guíe todas las acciones.
Aunque enfrenta desafíos, su capacidad para transformar organizaciones y adaptarse a un mundo cambiante la posiciona como una herramienta clave para construir un futuro organizacional más justo y eficiente.
La Sociocracia es eficaz y eficiente en cualquier comunidad humana con fines comunes, sea un pequeño equipo, una empresa entera, una ONG o una escuela y se puede implementar en una organización existente, o desde el momento en que estamos pensando crearla.
Considero que una de las bondades de este esquema, es el relativo al hecho de que los integrantes del grupo social (escuela, empresa, etc.) al ser tomados en cuenta en las actividades y proyectos por realizar, se vuelven, primeramente, los promotores de sus propias ideas y posteriormente, vigilantes de que lo que se planteó por ellos mismos, llegue a feliz término, pues su idea esta siendo tomada en cuenta y hay que defenderla.
*- El autor es asesor empresarial en cabildeo.
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