Tormenta geomagnética golpeará la Tierra el 9 de octubre y estos serán sus efectos
El Centro de Predicción del Clima Espacial de Estados Unidos prevé condiciones G1 a G2 por una eyección de masa coronal. Las posibles consecuencias se concentran en satélites, redes eléctricas de latitudes altas y comunicaciones de radio.

La Tierra podría experimentar una tormenta geomagnética entre los niveles G1 y G2 este viernes 9 de octubre de 2026, después de que el Sol expulsara material cargado eléctricamente hacia el espacio. El fenómeno podría generar alteraciones en algunos sistemas tecnológicos y favorecer la aparición de auroras boreales en regiones donde normalmente son poco frecuentes.
El Centro de Predicción del Clima Espacial (SWPC), perteneciente a la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), emitió una vigilancia de nivel G2, clasificada como moderada, ante la llegada prevista de una eyección de masa coronal.
De acuerdo con el aviso oficial de la NOAA, publicado el 6 de octubre, el material solar está relacionado con una llamarada de clase M1.4 originada ese mismo día en la región activa 4549 del Sol.
La advertencia no significa que los sistemas eléctricos o las comunicaciones vayan a presentar fallas de manera generalizada. La intensidad real del fenómeno dependerá de cómo interactúe la nube de partículas solares con el campo magnético terrestre.
¿Qué efectos podría provocar la tormenta geomagnética del 9 de octubre?
Las tormentas geomagnéticas se producen cuando las perturbaciones del viento solar interactúan con la magnetosfera, la región dominada por el campo magnético que protege a nuestro planeta.
Cuando esas perturbaciones son suficientemente intensas, pueden modificar las condiciones del entorno espacial y afectar determinados sistemas tecnológicos.
La escala oficial de tormentas geomagnéticas de la NOAA identifica diferentes consecuencias dependiendo de la intensidad alcanzada.
Para los niveles G1 y G2 previstos el 9 de octubre, los principales efectos posibles son:
- Satélites: podrían requerirse ajustes de orientación y producirse cambios en la resistencia atmosférica que afectan las predicciones orbitales.
- Comunicaciones de radio: las transmisiones de alta frecuencia podrían experimentar debilitamientos, especialmente en latitudes elevadas.
- Redes eléctricas: podrían registrarse fluctuaciones leves de voltaje y, en sistemas situados en latitudes altas, activarse alarmas.
- Auroras boreales: las luces polares podrían extenderse hacia zonas más al sur de las habituales, dependiendo de la intensidad alcanzada.
Estos efectos forman parte de los escenarios contemplados por la NOAA para tormentas menores y moderadas; no constituyen un reporte de daños ya registrados.
¿Por qué se espera una tormenta geomagnética este viernes?
El origen de la advertencia se encuentra en una llamarada solar detectada el 6 de octubre.
Las llamaradas solares son liberaciones intensas de energía en la atmósfera del Sol. En algunas ocasiones se encuentran asociadas con eyecciones de masa coronal, grandes expulsiones de plasma y campos magnéticos que pueden viajar por el espacio interplanetario.
En este caso, la NOAA identificó una llamarada M1.4 procedente de la región activa 4549, asociada con la eyección cuyo arribo se espera el 9 de octubre.
Cuando una eyección de masa coronal alcanza la Tierra, su campo magnético puede interactuar con el terrestre y desencadenar una tormenta geomagnética.
No todas las llamaradas solares provocan tormentas geomagnéticas en nuestro planeta. Para que ocurra una perturbación significativa, es necesario que el material expulsado alcance el entorno terrestre y presente condiciones favorables para transferir energía a la magnetosfera.
La NOAA también señaló en su comunicado que la región activa 4549 mantiene una probabilidad elevada de producir nuevas llamaradas de clase M durante los días posteriores al aviso.
En ocasiones anteriores, tormentas de mayor intensidad han causado alteraciones tecnológicas y espectáculos de auroras que se extendieron a latitudes inusuales.
Uno de esos episodios ocurrió en mayo de 2024, cuando una fuerte tormenta solar alcanzó la Tierra con una intensidad G4, superior a la prevista para este 9 de octubre.
¿La tormenta geomagnética afectará a México?
Aunque la vigilancia emitida por la NOAA contempla una perturbación del campo magnético terrestre, no existe en el aviso una advertencia específica de apagones, pérdida generalizada de internet o interrupciones masivas de comunicaciones en México.
La clasificación G2 corresponde a una tormenta moderada. Sus efectos más característicos sobre redes eléctricas y comunicaciones de radio se concentran en latitudes elevadas.
Por esa razón, no sería correcto afirmar que la tormenta ocasionará afectaciones importantes en todo el territorio mexicano.
Tampoco puede descartarse que determinados sistemas tecnológicos experimenten variaciones, pero cualquier consecuencia concreta tendría que confirmarse mediante observaciones y reportes de los operadores correspondientes.
¿Podrían observarse auroras boreales en Sonora o Baja California?
La posibilidad de observar auroras boreales es uno de los aspectos que despiertan mayor interés cuando se anuncia una tormenta geomagnética.
Estos fenómenos luminosos aparecen cuando partículas energéticas interactúan con gases de la atmósfera superior, produciendo emisiones de luz que pueden apreciarse durante la noche.
La NOAA señala que, bajo condiciones G2, las auroras pueden alcanzar latitudes comparables a las de Nueva York e Idaho en Estados Unidos.
Sin embargo, el pronóstico G2 no permite asegurar que habrá auroras visibles desde Sonora, Baja California u otros estados del norte de México.
Para que suceda, tendrían que presentarse condiciones de actividad geomagnética y visibilidad favorables. La posibilidad también dependería de la ubicación del observador, la oscuridad del cielo y la nubosidad.
México ya ha registrado episodios extraordinarios de auroras vinculados con tormentas geomagnéticas más intensas. En noviembre de 2025, por ejemplo, se observaron auroras boreales en distintas localidades de Sonora durante una tormenta G4.
Ese antecedente demuestra que el fenómeno puede presentarse excepcionalmente en el país, pero no representa una predicción de que volverá a ocurrir este viernes.
¿La tormenta solar representa un peligro para las personas?
Las tormentas geomagnéticas de intensidad G1 o G2 no implican que las personas deban permanecer encerradas, evitar actividades al aire libre o protegerse de una radiación peligrosa en la superficie terrestre.
El campo magnético y la atmósfera del planeta proporcionan protección frente a gran parte de las partículas energéticas procedentes del entorno espacial.
Los principales motivos de vigilancia se relacionan con infraestructura tecnológica, operaciones satelitales y determinadas comunicaciones, no con un peligro físico directo para la población en tierra.
Es importante distinguir, además, una tormenta geomagnética de una tormenta de radiación solar. Aunque ambos fenómenos están relacionados con la actividad del Sol, la NOAA los clasifica mediante escalas diferentes.
¿Qué ocurrirá después del 9 de octubre?
El comportamiento definitivo de la tormenta dependerá de la velocidad, densidad y orientación del campo magnético del material solar cuando llegue a las cercanías de la Tierra.
Por ello, las previsiones de intensidad pueden cambiar conforme los instrumentos espaciales registren nuevas condiciones.
El Centro de Predicción del Clima Espacial continuará siendo la referencia oficial para conocer si la perturbación alcanza los niveles G1 o G2 anunciados, o si se presentan modificaciones relevantes en el pronóstico.
Por ahora, la vigilancia se mantiene como una advertencia preventiva ante un fenómeno natural que, además de sus posibles efectos tecnológicos, podría producir auroras boreales visibles en algunas regiones del hemisferio norte.
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