
Aire acondicionado
Especialistas alertan que dormir con el aire acondicionado encendido altera el sueño, seca las mucosas y debilita las defensas de la nariz, lo que provoca más cansancio, contracturas y mayor riesgo de infecciones respiratorias al despertar
Estudios médicos advierten que el flujo continuo de aire frío y la baja humedad durante la noche interfieren con los ciclos normales del descanso y vuelven más vulnerables las vías respiratorias, un efecto que se intensifica cuando el chorro apunta directo al cuerpo o se mantienen temperaturas muy bajas por varias horas.
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