Sonora El oficial Armando Jiménez es apoyado por sus compañeros para adquirir una prótesis.

Perder una pierna no le impide que labore como policía

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Por Yesicka Ojeda

Perder una pierna no le impide que labore como policía

Perder una pierna no le impide que labore como policía

La amputación de una de sus piernas no le truncó su sueño al oficial segundo Armando Jiménez Salas, de 49 años de edad, de continuar adelante en su servicio en la Policía Municipal, por lo que regresó a sus labores luego de colocársele una prótesis.

Jiménez Salas, quien estuvo a cargo de la Unidad de Violencia Intrafamiliar en la corporación policial, hace unos meses presentó una infección en uno de sus pies que se le complicó y lo obligó a ser intervenido de urgencia, amputándosele la pierna.

Al principio, el uniformado, con 20 años de servicio, entró en una depresión, pero el apoyo que recibió de su esposa e hijas gemelas, lo ayudó a sacar fuerzas para seguir adelante contra los pronósticos de los especialistas que le indicaban que no volvería a caminar.

"Al momento de la cirugía a mi esposa le dijeron que había pocas posibilidades de que viviera, pero luché y salí con vida, después dijeron que volvería a caminar que me retirara con una pensión, me negué porque sabía que podía hacerlo y aquí estoy de regreso", apuntó.

Sus compañeros de trabajo, convocados por el comandante Raymundo Mercado, pagaron el costo de la prótesis que le hicieron para que volviera a caminar, intentando llevar su vida igual que los años anteriores.

El 17 de septiembre, el agente regresó con su uniforme puesto a la comandancia Norte, donde se realiza el cambio de turno, y fue acogido por sus compañeros con alegría, pues la mayoría pensaba que no volvería.

Su nueva encomienda dentro de la corporación policíaca ahora es hacerse cargo del Centro de Detención Municipal, pero luego buscará regresar a las calles para incorporarse a las labores de prevención y vigilancia.
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